Capítulo Seis
Hora de Comer
Todos se quedaron inmóviles, escuchando el sonido de los pasos que se acercaban a la tienda de campaña.
"Hola," dijo una voz.
Darryl dejó su Biblia a un lado, bajó la cremallera de la puerta de la tienda de campaña y sacó la cabeza y se encontró con el rostro de un guardabosques. "Sí, señor, ¿en qué puedo ayudarle?"
El guardabosques se aclaró la garganta y dijo: "Estoy buscando a puma. ¿Han visto ustedes alguna señal de él?”
Un puma, pensó Darryl. Debe de ser peligroso o de lo contrario el guardabosques no habría salido en su busca de noche. "¿Qué clase de problemas ha causado?”
"Durante las últimas semanas, ha matado a un par de vacas en algunas granjas cercanas y esta noche ha atacado a un par de personas que paseaban no muy lejos de aquí. Me temo que tendremos que destruirlo antes de que mate a alguien," dijo el guardabosques con gesto ceñudo. "Quería advertirles y decirles además que vigilen. ¿Tienen todos sus alimentos bien guardados?”
"Sí, señor, hemos limpiado todas las cosas y las hemos guardado en el Jeep. No tenemos ninguna comida en la tienda de campaña,” explicó Darryl.
"Muy bien. Bueno, necesito visitar a otras personas que hacen camping, buenas noches," dijo el guardabosques dándose la vuelta y yendo hacia los bosques.
Al volver Darryl a meter de nuevo la cabeza en la tienda de campaña, todos empezaron a hablar al mismo tiempo.
"Papá, ¿qué vamos a hacer?" preguntó Jamie con la cara muy pálida.
"¿Puedo dormir en el coche?” preguntó Brian.
"Darryl, ¿crees que estamos a salvo aquí?” preguntó Elizabeth con cautela.
Darryl respiró profundamente sabiendo que tenía que calmar los temores de su familia. "Creo que será mejor que oremos.”
Todos juntaron sus manos e inclinaron sus cabezas mientras Darryl les dirigía en oración. "Amado Señ-r, te damos gracias por habernos traído aquí a salvo. Sabemos que tu puedes hacer todas las cosas y te pedimos que cuides de nosotros esta noche, que nos protejas de cualquier peligro, Señ-r. Padre, te pedimos que tú sanes las heridas de esas personas que estaban paseando y además que ayudes a los guardabosques a encontrar al puma antes de que ninguna otra persona sufra ningún daño. Te damos gracias por poder traer ante tu presencia nuestros temores y preocupaciones y sabemos que tu estás siempre dispuesto a ayudarnos. En el nombre del Mesías te lo pedimos, amen.”
“Me siento mejor ahora,” dijo Jamie en cuyas mejillas estaba comenzando a aparecer de nuevo el color.
"¿Cree usted que El puede realmente protegernos de un puma?" preguntó Brian sintiéndose aún preocupado.
"No sería la primera vez que Di-s protegiese a una persona de un león u otro animal salvaje. Di-s protegió a Daniel en un foso de leones,” le dijo Elizabeth a Brian.
"Está en el próximo capítulo del libro de Daniel y podemos estudiarlo ahora a menos que estéis demasiado cansados,” explicó Darryl.
"¿Cansados? No creo que pueda dormir en toda la noche, me siento demasiado asustado," contestó Brian.
"Bueno, pues empecemos el capítulo seis."