La conmoción que se produjo en el palacio a causa de la misteriosa escritura hizo que la reina entrase en la sala del banquete con el fin de darle algunos consejos al Rey Belsasar. La reina le dijo al rey Belsasar que había alguien en Babilonia que podía ayudarle, y le sugirió al rey que mandase a llamar a Daniel para que le interpretase la misteriosa escritura.
Poco tiempo después Daniel se encontró ante la presencia del rey. EL rey Belsasar le dijo a Daniel, " ¡De modo que tú eres Daniel, uno de los cautivos que mi padre trajo de vuelta de Judá! Me han informado que los dioses te han concedido poderes especiales, que eres inteligente y muy sabio. Ni mis consejeros ni los hombres que hablan con los espíritus de los muertos han podido leer esta escritura ni me han podido decir lo que significa. Me han dicho que tú todo lo entiendes y que puedes resolver problemas muy difíciles. En ese caso, si puedes leer esta escritura y decirme lo que significa, te convertirás en el hombre más poderoso de mi reino. Te vestirás con vestiduras escarlata y llevarás una cadena de oro alrededor de tu cuello.” 8
Daniel le contestó: "Su Majestad, leeré la escritura y le diré lo que significa, pero su majestad puede guardarse sus regales para dárselos a alguna otra persona. Señor, el Di-s Altísimo hizo que vuestro padre fuese un hombre grande y poderoso y le concedió mucho honor y gloria. Di-s hizo cosas tan grandes por él que las gentes de todas las naciones y razas temblaban atemorizadas. Su padre tenía el poder de la vida o de la muerte sobre todo el mundo y podía honrar o arruinar a quien le pareciese, pero cuando se volvió orgulloso y obstinado, le fue quitado su glorioso reino y su mente se volvió como la de un animal, por lo que se vio obligado a mantenerse alejado del pueblo y tuvo que vivir con los asnos salvajes. Su padre comió hierba como los bueyes y durmió bajo las estrellas, donde su cuerpo quedaba empapado por el rocío. Se vio obligado a hacer esto hasta que aprendió que el Di-s Altísimo gobierna todos los reinos de la tierra y es quien escoge a sus reyes.
"Rey Belsasar, tú sabías todas estas cosas, pero a pesar de ello te negastes a honrar al Señ-r que gobierna desde el cielo y en lugar de ello, te volviste en Su contra y ordenaste que trajesen aquí copas de Su templo, para que tú y tus esposas y oficiales pudieseis beber vino en ellas. Alabaste a los ídolos hechos de plata, oro, bronce, hierro, Madera y piedra, a pesar de que no pueden ver, oír ni pensar. Te negastes a adorar al Di-s que te da el aliento y controla todo lo que tú haces y por eso ha enviado la mano a que escribiese este mensaje en la pared.
"Las palabras que están escritas ahí son 'mene,' que quiere decir 'numerado,' 'tekel,' que significa 'pesado,' y 'parsin,' que quiere decir 'dividido.' Es decir, Di-s ha numerado los días de tu reino y le ha puesto fin. Te ha pesado en su peso de balanzas y tú te has quedado corto, en cuanto a lo que se necesita para ser rey, de modo que Di-s ha dividido tu reino entre los Medas y los Persas." 9
"Mira, Brian," le dijo Darryl mirándole a los ojos: "la Biblia nos dice que la reina se enteró de la escritura en la pared, pero unos pocos versículos antes en las Escrituras dice que las esposas y las concubinas del rey estaban con él en el banquete, de modo que ¿por qué no asistió la reina al banquete?”
Brian pensó durante un momento, con el ceño fruncido. De repente apareció una amplia sonrisa en su cara y dijo: "Sin duda debió ser la esposa del rey Nabonido y madre del rey Belsasar.“
"Muy bien," contestó Darryl. "Pero además aquí tenemos otro tema acerca del cual vale la pena pensar. Daniel se refiere a Nabucodonosor como el padre de Belsasar. La Biblia usa con frecuencia la palabra padre para referirse al abuelo o a un antepasado y se usa el término hijo para referirse además al nieto o descendiente. Daniel le recordó a Belsasar el periodo de locura de Nabucodonosor y el motivo por el que sucedió. Belsasar también va a sufrir por el hecho de haber profanado las vasijas sagradas.”
"Me imagino que Daniel debió de sentirse bastante asqueado por las acciones de Belsasar puesto que vemos que no saludó a Belsasar con su acostumbrado saludo: 'Oh rey, vive para siempre,'" añadió Elizabeth.
Jamie mostró su acuerdo diciendo: "Sí, creo que tienes razón y además le dijo a Belsasar que se quedase con sus recompensas.”
"Yo no tengo clara la interpretación de la escritura,” dijo Brian.
Darryl le contestó: "Para explicarlo de una manera sencilla, Belsasar pecó en contra de Di-s al hacer insensatamente un brindis por los dioses babilonios haciendo uso de las vasijas del templo, por lo que Di-s se dispone a quitarle el reino y dividirlo entre los Medas y los Persas."
Cuando Daniel acabó de hablar, Belsasar mantuvo su promesa y nombró a Daniel el tercer hombre más poderoso del reino, dándole a Daniel una túnica de púrpura y una cadena de oro para que se la pusiese.
Esa misma noche la predicción de Daniel se convirtió en realidad. La ciudad de Babilonia estaba rodeada por una muralla y el poderoso Río Eufrates fluía por el centro de la ciudad. Ciro, el comandante del ejército medopersa, ideó un plan para entrar en la ciudad, colocando a un grupo de sus soldados en la parte norte de la ciudad, donde el río entraba a la ciudad. A continuación colocó a un segundo grupo de soldados en la parte sur de la ciudad, donde el río tenía su desembocadura en la ciudad y tomando al resto de los soldados del norte cavaron un canal con el fin de desviar las aguas del río haciendo que fuesen a parar a un lago cercano. Le dio ordenes a los dos grupos de soldados, estacionados en la parte exterior de la ciudad, de observar el nivel del agua del río hasta que éste fuese lo suficientemente bajo como para que el ejército pudiese cruzar y entrar en la ciudad. Cuando descendió el nivel del agua, al ejército le fue fácil usar el río para entrar en la ciudad y pillar a los babilonios por sorpresa.10
Mataron al rey Belsasar y Dario el meda, que tenía sesenta y dos años, se apoderó del reino.