Mateo Capítulo 14 (Continuado)

Mateo 14:14-15 Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos. Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.

Fue movido a misericordia. ¡Qué Di-s tan maravillosamente compasivo tenemos! El se interesa por nuestro bienestar y tiene compasión de nosotros.

Mateo 14:16-21 Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. Y él les dijo: Traédmelos acá. Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.

Aquí tenemos un milagro en el que Yeshua alimentó a cinco mil hombres con cinco panes y dos peces. Esto corresponde con la ocasión en la que Di-s proveyó a Moshe y al pueblo de Israel codornices, maná y agua en el desierto. Yeshua es, sin duda alguna, una vez mas un profeta como Moshe, como el que Moshe nos ha dicho que esperemos.

Fíjese el lector que solo está contando el número de hombres y la mayoría de los hombres debían tener esposas y al menos un hijo. De modo que debía de haber por lo menos 15.000 personas.

Esta es una lección simbólica para los talmidim de Yeshua. Di-s les proveería el alimento espiritual para que ellos, a su vez, lo compartiesen con el pueblo.

Mateo 14:22-23 Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes. Y despedidas las gentes, subió al monte, apartado, á orar: y como fué la tarde del día, estaba allí solo.

Todo el mundo necesita pasar tiempo a sola con el Padre. Si Yeshua necesitaba pasar un tiempo a solas en oración, cuánto más no lo necesitaremos nosotros.

Mateo 14:24-25 Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario. Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.

La cuarta vigilia es des las 3 a-m- a las 6 a.m.

Mateo 14:26-31 Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo. Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo. Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús. Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame. Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

Un significado mucho más profundo. Si nosotros confiamos en el Hijo llegaremos al otro lado, pero si no lo hacemos nos hundiremos en el Mar de la muerte y estaremos eternamente separados de HaShem.

Señ-r, sálvame. Si clama usted a Di-s y le pide que le salve de sus pecados, El le escuchará y responderá a su oración.

Mateo 14:32-33 Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento. Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Ellos reconocieron que Yeshua era el Hijo de Di-s y le adoraron.

Mateo 14:34-37 Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de Genezaret. Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos; Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos.

Muchos reconocieron que Yeshua era un buen maestro, pero nada más. A mi me gustaría pedir a esta clase de personas que me diesen el nombre de otro profeta que tuviese esa clase de poder, con tocar el borde de sus vestiduras eran sanados. ¡Impresionante!

Salmos 103:2-5 Bendice alma mía a Adonai, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus maldades, el que sana todas tus dolencias, el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias, el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.