LA TORCAZA

 

Una tierna torcaza se posó en la nieve, 
perdida, sin encontrar el nido, tímida,
silenciosa, esperando... el conocido trino.

Una suave mano acarició sus alas, 
las encontró rotas, 
pobre torcaza. ¿Quién te dañó? 
¿Quién sin quererlo tus alas quebró? 

La mano sensible curó sus alas 
y la torcaza de nuevo voló... 
No sabía que aunque las alas se abran al vuelo,
no podrá volar alto, si le falta el corazón !

 

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