Arqueo Aegyptos

En El Interior De La Pirámide

La Pirámide De Snofru


Situación: Dashur
Construida por: Snofru
Nombre: Snofru Brilla en el Sur
Altura original: 105 metros
Lado: 188.6 metros
Ángulo: 54 E 27' 44'' - 43 E 22'
Pirámide romboidal de Snofru en Dashur

Texto de Amenofhis III

La llegada de la IV Dinastía supone el inicio de los grandes cambios. Todos los aspectos de la vida en el Antiguo Egipto se vieron trastocados, pero sobre todo, el de la construcción. Snofru, mirando hacia sus antepasados, supo combinar las experiencias que, desde los años del gran Jasejemui y hasta los últimos días de su padre Huni, habían convertido al país de las Dos Tierras en la primera nación aventajada en el camino de la evolución.
Otra vista de la pirámide desde uno de sus lados

Tras haber terminado la pirámide para su padre Huni, Snofru envió a sus arquitectos y sabios al lugar de Dashur, con la firme intención de erigir un monumento que rascase los cielos. Con una forma totalmente lisa. Dentro de todas las pirámides de Egipto, "Snofru Brilla en el Sur" es una de las que en mejor estado ha legado a nosotros. Y todo gracias al genio que sus arquitectos tuvieron a la hora de planificar su levantamiento. Para ello, se aseguraron de que su base fuese lo suficientemente firme. Sin embargo, a medida que fueron levantando las alturas, se cometieron errores que en su día pasaban desapercibidos. La solidez del terreno sobre la que se asentó la base, no soportaba el peso que sobre ella se iba acumulando. Tampoco cuidaron la estructura interior. Los canteros permitieron la presencia de numerosos huecos, que luego tuvieron que ser rellenados con escombros, y al menos hubo que plantear tres correcciones en la obra. En un principio, el ángulo de inclinación rondaría los 60º, y en una segunda instancia le dieron 55º. En estos primeros días de construir pirámides de gran envergadura, la forma de colocar los tabiques internos no fue la más acertada. Así, cuando la pirámide alcanzaba los cuarenta y cinco metros de altura, los arquitectos se vieron obligados a cambiar la inclinación a 45º. Lo que se consiguió fue que para terminar la pirámide se necesitó menos material, y el peso que tenía que soportar la estructura interna era mucho menor. Los bloques de piedra eran grandes, y fueron intercalados en forma de cola de pato, lo que le concedía una gran firmeza y soporte. La pirámide fue estudiada ya por los primeros viajeros. Hombres como Pocoke ó Huntington hicieron sus notas. Pero hubo que aguardar hasta el siglo XIX para que Lepsius y Petrie exploraran la estructura. En años más cercanos a nosotros, tras la II Guerra Mundial, Salam Hussain y Varille hicieron grandes trabajos, aunque sus notas se han perdido inexplicablemente. Para acceder al interior de la pirámide, existen dos entradas. Una en la cara norte y otra en la cara oeste. Al norte, un corredor descendente nos lleva hasta una antecámara situada bajo el nivel del suelo, a unos 11 metros y medio de profundidad. Se abre ante el visitante una primera estancia con una techumbre a modo de falsa bóveda que tiene 17 metros de altura. Desde aquí, otro corredor conduce  otras dos estancias que, a diferentes niveles, también tienen su techo como una falsa bóveda.
La pirámide vista desde el Santuario del Valle

Lo que nos queda del resto del complejo de Snofru, que comprende su Santuario del Valle y su Santuario Funerario, se extienden por Dashur a lo largo de casi un kilómetro. En los días en los que el Nilo acariciaba las posesiones que pertenecían a "Snefru Brilla en el Sur", se abría un muelle que, a través de una amplia calzada, se comunicaba con la pirámide. Que se sepa, es la primera construcción que tiene su Santuario del Valle conectado a la pirámide directamente. Para erigirlo, Snofru ordenó que los obreros utilizasen piedra caliza blanca. Para que todo resultase mucho más impactante, en la entrada, Snofru colocó dos grandes pilares de madera, y sobre ellos ondeaba al viento la bandera del Faraón. Los arquitectos dividieron el recinto en tres partes simétricamente iguales. En la primera sección, la más meridional, se utilizó como tablón de escenas en las que los personajes justificados eran venerados. En la sección del este, se representaron las provincias del Alto Egipto, mientras que en la última sección, la de oeste, se reflejaban las ciudades del Bajo Egipto con carácter funerario. Los egiptólogos no dudan en catalogar estas escenas como las más hermosas de toda la IV Dinastía.

Al norte del Santuario del Valle, se alzaba otra zona decorada con pilares de piedra caliza. En estas paredes se representó al rey Snofru en los rituales de su Heb-Sed. Existen seis cavidades que en su día albergaron seis estatuas de Snofru. En la pared norte, se representó al faraón utilizando en dos de su efigies la corona del Alto Egipto, y en otra estatua, la corona del Alto y del Bajo Egipto.

El complejo de "Snofru Brilla en el Sur" estaba rodeado por una alta muralla de piedra caliza, y que tan solo tenía una entrada. Al este de la pirámide, se levantó una capilla para los cultos al soberano de las Dos Tierras. Al igual que muchos años después harían los constructores de los Santuarios Solares de Abusir, Snofru colocó un altar que tenía la forma del jeroglífico Hotep, que significa "en paz", "en plenitud", pero también significa "ofrecer" ó "sacrificar". En una estela de piedra caliza, Sonofru grabó sus nombres y títulos.

Si bien hoy se conserva tan bien este lugar, es gracias a que durante el Imperio Medio hubo un gran culto a Snofru, y sus monumentos fueron restaurados. Hoy por hoy, Snofru continúa siendo el Maestro de las Pirámides. 

 

© 2005, Amenofhis III (Luis Gonzalez Gonzalez) amenofhis_29@hotmail.com