A Rubén
Martínez Villena
Rubén
Martínez Villena
tu
enfermedad hizo crisis,
cuando
mortal hemoptisis.
te
vació la última vena.
"Machado"
el "asno", la hiena,
padre
de mil tiburones,
no
pensó que tus pulmones
seguirían
respirando
combatiendo
y protestando
en
otras generaciones.
Rubén,
hermano de Mella
de
Baliño y de Jesús
Menéndez,
te hiciste luz
para
la mejor estrella.
Fidel
siguió por la huella
de
tu lucha y de tus días,
se
armó con las energías
de
tu cerebro y tus manos
y
propinó a los tiranos
la
carga que tú querías.
Rubén,
"poeta" quizás
el
más alto de su era,
entre
el verso y la bandera
la
patria le importó más.
El
poeta quedó atrás
prisionero
del dolor.,
porque
para el luchador
comunista,
la agonía
de
la patria que sufría
era
su causa mayor.
La
tisis que mató al hombre
no
mató tus ideales;
cuántas
obras nacionales
se
prestigian con tu nombre;
no
hay sitio que no se alfombre
con
un poco de tu vida
porque
incierta es la caída
ni
el nombre se hace pedazos
cuando
se muere en los brazos
de
la patria agradecida.