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Lankavatara Sutra
Sutra del descenso del Budha a Sri Lanka

Entonces Mahamati le pidió al Bendito: “Bendito, te suplicamos nos hables acerca de los cinco Dharmas, de manera que podamos entender completamente el conocimiento perfecto.”

El Bendito replicó: Los cinco Dharmas son: la apariencia, el nombre, la discriminación, el conocimiento-correcto, y la Realidad. Por apariencia significamos lo que se revela a sí mismo a los sentidos y a la mente discriminatoria, y es percibido como forma, sonido, olor, gusto y tacto. De esas apariencias se forman las ideas, tales como barro, agua, pote, etc., a través de las cuales uno puede decir: esto es tal y cual, y no otra cosa, - esto es nombrado. Cuando las apariencias son contrastadas y los nombres comparados, como cuando decimos: esto es un elefante, esto es un caballo, esto es una carreta, este es un peatón, este es un hombre, una mujer, o esta es la mente y lo que le pertenece, - las cosas consecuentemente nombradas se dice que son discriminadas. Cuando estas discriminaciones llegan a ser vistas como condicionadas mutuamente, vacías de sustancia-propia, no-nacidas, llegando a ser vistas como ellas realmente son, esto es, como manifestaciones de la mente misma, - este es el conocimientocorrecto. A través de eso el sabio cesa de mirar las apariencias y los nombres como realidades.

Cuando las apariencias y los nombres son apartados y toda discriminación cesa, eso que permanece es la naturaleza verdadera y esencial de las cosas y, como nada puede ser dicho acerca de la naturaleza de la esencia, a esto se le llama la “Cualidad o Condición Esencial” de la Realidad. Esta “Cualidad o Condición Esencial” universal, indiferenciada e inescrutable, es la única Realidad, pero ella es variadamente descrita como la Verdad, la Esencia-de-la-Mente, la Inteligencia Trascendental, la Sabiduría Noble, etc. Este Dharma de la no-imagen de la naturaleza Esencial de la Realidad Última es el Dharma que ha sido proclamado por todos los Budhas, y cuando todas las cosas son comprendidas en completo acuerdo con él, uno está en posesión del Conocimiento-Perfecto, y está en el camino al logro de la Inteligencia Trascendental de los Tathagatas.”

***

Entonces Mahamati le preguntó al Bendito: “¿Son las tres naturalezas-propias de las cosas, las ideas y la Realidad consideradas como excluidas en los Cinco Dharmas, o como teniendo sus propias características completas en ellas mismas?”

El Bendito replicó: “Las tres naturalezas-propias, el sistema mental óctuplo, y el no-ego dualístico están todos incluidos en los Cinco Dharmas. Las naturalezas-propias de las cosas, de las ideas, y del sistema-mental séxtuplo, se corresponden con el Dharma de la apariencia, del nombre y de la discriminación; la naturaleza-propia de la Mente Universal y de la Realidad corresponde a los Dharmas del conocimiento-correcto y de la “Cualidad o Condición Esencial”.

Cuando nos llegamos a apegar a lo que es visto de la mente misma, hay una actividad que se despierta o estimula, la cual es perpetuada por la energía-hábito llegando a manifestarse en el sistema mental. Entonces, de las actividades del sistema mental surge la noción de un ego-alma y sus pertenencias; las discriminaciones, los apegos, y la noción de un ego-alma, surgen simultáneamente como el sol y sus rayos de luz.

Por el no-ego de las cosas afirmamos que los elementos que componen los agregados de la personalidad y su mundo objetivo están caracterizados por la naturaleza de maya y carecen de cualquier cosa que pueda ser llamada sustancia-propia. Son por lo tanto no-nacidos y no tienen naturaleza-propia. ¿Cómo se puede decir que las cosas tienen un ego-alma? Por el no-ego de las personas queremos decir que en los agregados que componen la personalidad no hay sustancia-ego, ni nada que sea como un ego-sustancial ni nada que le pertenezca. El sistema-mente, el cual es la característica principal de la personalidad, se origina en la ignorancia, la discriminación, el deseo y la acción; y sus actividades son perpetuadas a través de percibir, agarrar y llegar a apegarse a los objetos como si fueran reales. La memoria de estas discriminaciones, deseos, apegos y acciones está almacenada en la Mente Universal desde el tiempo sin principio, y todavía se acumula allá donde ella acondiciona la apariencia de la personalidad y su entorno trayendo un cambio constante y destrucción momento a momento. Las manifestaciones son como un río, una semilla, una lámpara, una nube, el viento; la mente Universal en su voracidad lo almacena todo, es como un mono que nunca descansa, como una mosca que siempre está en busca de comida, como un fuego que nunca está satisfecho, como el molino que continúa siempre girando. La mente Universal cuando está corrupta por la energía-hábito es como un mago que origina cosas fantasmagóricas y personas que aparecen y se mueven. Una comprensión completa de esas cosas es necesaria para entender el no-ego de las personas.

Hay cuatro clases de conocimiento: el conocimiento de las apariencias, el conocimiento relativo, el conocimiento perfecto y la Inteligencia Trascendental. El conocimiento-de-las-apariencias pertenece al ignorante y necio que es adicto a la noción del ser y no-ser, y que está atemorizado por el pensamiento de ser no-nacido. Eso es producido por la concordancia de la combinación triple apegándose a sí mismo a la multiplicidad de objetos; se caracteriza por la accesibilidad y acumulación; está sujeto al nacimiento y a la destrucción. El conocimiento de las apariencias pertenece a los promotores-depalabras que se complacen en discriminaciones, afirmaciones y negaciones.

El conocimiento-relativo pertenece al mundo-mental de los filósofos. Surge de la habilidad mental de arreglar, combinar y analizar estas relaciones por sus poderes de lógica discursiva e imaginación, por cuya razón ese mundo-mental es capaz de escudriñar en la connotación y significado de las cosas.

El conocimiento-perfecto pertenece al mundo de los Bodhisattvas quienes reconocen que todas las cosas no son sino manifestaciones de la mente; quienes claramente entienden el vacío, lo no-nacido, el noego de todas las cosas; y quienes han entrado en el entendimiento de los Cinco Dharmas, la dualidad del no-ego, y en la verdad de la noimagen. El conocimiento-perfecto distingue las etapas del Bodhisattva, y es el camino y la entrada al estado superior/glorioso de la comprensión-propia de la Sabiduría Noble.

El conocimiento-Perfecto (Jnana) pertenece a los Bodhisattvas que son completamente libres del dualismo del ser y no-ser, del no-nacimiento y la no-aniquilación, de todas las aserciones y negaciones, y quienes, por razón de comprensión-propia, han ganado un discernimiento dentro de la verdad del no-ego y no-imagen. Ellos ya no discriminan el mundo como sujeto a la causa-efecto: ellos miran la causa-efecto que rige al mundo como algo parecido a la ciudad imaginaria de los Gandharvas. Para ellos el mundo es como una visión y un sueño, es como el nacimiento y la muerte del hijo de una mujer estéril; para ellos no hay nada evolucionando y nada desapareciendo.

Los sabios que atesoran el conocimiento-Perfecto, pueden dividirse en tres clases, discípulos, maestros y Arhats. Los discípulos comunes están separados de los maestros ya que ellos, los discípulos comunes, continúan valorando la noción de individualidad y generalidad; los maestros surgen de los discípulos comunes cuando, abandonando los errores de individualidad y generalidad y la noción de un ego-alma al que todavía se agarran, se apartan por voluntad propia en retiro y privacidad Los Arhats surgen cuando el error de todas las discriminaciones es comprendido. Al discriminar el sabio el error, éste se torna en Verdad por virtud del “giro” o rectificación que tiene lugar en la consciencia profunda. La mente, así emancipada, entra en el perfecto entendimiento-propio de la Sabiduría Noble.

Pero, Mahamati, si tú afirmas que hay tal cosa como la Sabiduría Noble, entonces eso ya deja de ser bueno, porque cualquier cosa de la cual algo se afirma, participa de la naturaleza del ser y es por lo tanto caracterizado con la propiedad de nacimiento. La misma afirmación: “Todas las cosas son no-nacidas” destruye lo fidedigno de ella. Lo mismo es verdad de las declaraciones: “Todas las cosas son vacías”, y “Todas las cosas carecen de naturaleza-propia”, - ambas son indefendibles cuando se ponen en la forma de aserciones. Pero cuando se señala que todas las cosas son como un sueño y una visión, eso significa que, de alguna manera, ellos están percibiendo, y de otra forma, no están percibiendo; esto es, en la ignorancia están percibiendo pero en el conocimiento-Perfecto no están percibiendo. Todas las afirmaciones y negaciones que sean construidas por el pensamiento son no-nacidas. Incluso la afirmación de que la Mente Universal y la Sabiduría Noble son la Realidad Última, es construida por el pensamiento y, por lo tanto es no-nacida. Como “cosas” no hay una Mente Universal, no hay una Sabiduría Noble, no hay una Realidad Última. El discernimiento del sabio que se mueve en la potestad de la no-imagen y en su privacidad es puro. Esto es, porque para el sabio todas las “cosas” son borradas, e incluso el estado de no-imagen o noimaginación deja de existir.

 
Lankavatara Sutra, Capítulo 3 Lankavatara Sutra, Capítulo 5
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