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| Sensitivos colores | Respirándote |
El altar
| En mí |
| En los laberintos
| Desolación | Al soñarte |
Sensitivos colores
Todo es de colores sensitivos
y de nostálgico aroma celestial
cuando en los caminos
pierdes fuerza al andar y el sol te refortifica.
Se empieza a ocultar la sombra
en los vestigios de algún profundo e inmenso llano
Al desconfiar de la falsa tristeza que retorna
como si el otoño lo hubiera despojado de esa virtud.
Todo es de lamentos sin sentido
cuando en la muerte tratas de hallar perdón
cada risa que se pierde al olvidar
que tú aún no estás ausente.
Es como el saltar de niños afligidos,
una señal que choca como olas perpetuas
en la isla que custodia mi alma,
es así cuando me envuelve la nostalgia.
Respirándote
Dices que en el sonido de la noche está el dolor
y nos envuelve cálidamente.
Dices también que cuando miro al cielo eres feliz
porque ves el reflejo de las nubes en mis ojos negros.
Y suelo caminar al llover
y descansar observando, respirándote.
Dices que en el camino de la duda está el temor
y nos persigue y nos aflige
Dices que en los escombros del silencio está el placer
porque se escucha el eco de la mente inconscientemente.
El Altar
Arden las manos que pronto magullarán tu vientre
el cielo es gris y el cariño agonizante.
Altares aprisionan mi fe torcida y delatarán a un dios afligido.
Lejos de la grieta donde se esconde el tiempo
Me marea la tormenta con su giro monstruoso
y tú estrujas mi alma sin compasión.
Atrás la historia recuenta sus pasos perdidos
y así intentará hallar paz y consuelo.
En el firmamento los ángeles se llevan mi estrella
y en la oscuridad una voz pronuncia "te quiero".

En mí
¿Quién soy? -pregunta la duda.
Tal vez de mi inconsciente perdido -dice la razón.
En mi desierto de estrellas estás tú.
En mi laberinto de ideas estás tú.
Hoy iré a algún rincón donde por ti escuche al mar pedir.
Hoy lo haré según me puedan permitir y dejar de afligir
las voces, nuestras voces
En los laberintos
Ella buscaba la maldad,
la buscaba en la inmensidad de sus ojos.
En laberintos se perdió persiguiendo
su propio dolor.
Ella buscaba eternidad
en los demonios que habitaron su vientre.
Cenizas de animal tiradas al fondo del mar
Ella buscaba oscuridad en la penumbra
de lo incandescente
En sombras claras yace su alma.
Desolación
Abrázame, llena de esperanza este dolor
Tócame o rózame el corazón
Aléjate, que la muerte me seduce una vez más
Qué has perdido esta noche
quizá el respeto y el amor
para al fin entender y comprender
que siempre te has encontrado
solo, muy solo.
Anímate que el cinismo nos puede refugiar
envuélveme entre estrellas de brillante color.
Espérame, necesito intentarlo una vez más.
Al soñarte
Cada vez es más, mira tú qué sosiego
y en las tardes rezo, porque las noches me afligen
me aturde la emoción.
Al soñarte, al escuchar tu voz, al estar junto a ti.
Me siento encantada o embrujada tal vez.
Dame tu mano y llévame.
Te necesito, escucha los ángeles decidir el final.
Vamos caminando en la nada, en secreto.
El dolor que se esconde en los ojos
al abrirse lentamente.
Estoy en el olvido, donde nos sentimos
a veces mejor.
Me siento enferma o será el alma tal vez.
No siento el viento, no siento mi piel.
Te necesito, es lo único que sé,
qué frágil realidad.
Es un acto mágico, vienes con la noche
en silencio hacia mí.
Abrazaste mi alma, me llevas contigo
y no es un sueño, lo sé.
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