
por ©1997 Eduardo Díaz Díaz
El
Retrato de Dorian Gray constituye una novela en ocasiones larga y compleja,
pero que presenta diversos elementos literarios que lo ambientan de una
forma placentera.
El relato comienza con Basil Hallward y Lord Henry Wotton, enunciando proféticamente el primero, "La harmonía de cuerpo y alma - ¡cuanto es eso! Nosotros en nuestra locura hemos separado a ambas...". Basil es un pintor relativamente famoso de carácter retraído y apariencia física poco notable, quien admira de una forma casi afeminada al resaltar demasiado la belleza y la admiración pasional por el persona principal de la novela. Renuentemente le presenta Dorian Gray, un hombre joven cuyo aspecto increíblemente bello era objeto de admiración y en ocasiones atracción del pintor, a Lord Henry mientras Dorian posa para un retrato que Basil le está realizando. El, después de ver su retrato terminado, hace una estruenda manifestación, influida por la conversación que Lord Henry sostenía con él, diciendo : "Si sólo esta pintura se pusiera vieja y fea y yo permaneciera igual, en lugar de lo opuesto.", " Por ello, por ello, ¡yo daría todo ! ... yo daría mi alma por ello".
Este deseo se vuelve su primer crimen, el punto desde el cual todo el drama en la historia se desenvuelve, su aspiración de permanecer joven. El anhelo lentamente se vuelve realidad, y se encuentra a si mismo libre de las manifestaciones físicas de sus pecados, piensa entonces que es libre de culpa y moralidad también, y el retrato por si sólo se convierte en el espejo perfecto de retrospectiva. Su participación en la época victoriana inglesa como hombre de "clase alta" lo hace propenso a cometer abusos sobre los demás, al mismo tiempo que sus acciones atacan la escena moral establecida por su tiempo, donde la observancia de las normas morales era esencial para ser aceptado dentro de la estructura social.
En este aspecto cabe destacar como se utilizan amplias descripciones que se atienen a la literatura realista, ya que estas son tan detalladas que uno presiente estar en los diferentes escenarios, y fácilmente los identifica como parte de la realidad. El narrador omnisciente que nos describe y presenta las diferentes situaciones muestra como el uso de descripciones y narraciones interpuestas por diálogo nos permite ir adentrándonos a la vida de Dorian Gray hasta el punto en que se convierte en una visión rutinaria y llamativa, donde uno observa detenidamente la tragedia que conocemos como su vida.
La nueva amistad de Dorian Gray con Lord Henry lo lleva a un cambio de conductas y pensamientos que lo hace reflexionar profundamente por primera vez en su vida, y que se vuelve una motivación detrás de la degradación de su alma.
Wilde una vez escribió que "Es mejor ser bello que ser bueno, pero es mejor ser bueno que ser feo." En este libro, liga la maldad espiritual y la fealdad física. Como el retrato de Dorian muestra las consecuencias de sus pecados, cada crimen que comete hace a la imagen más grotesca. La primera manifestación ocurre cuando Dorian se desenamora de la actriz Sybil Vane y la trata cruelmente. Su rostro no cambia, pero el retrato desarrolla una cruel sonrisa de desprecio. Dorian es horrorizado y se determina a enmendarse, pero antes de que tenga oportunidad, Sybil se suicida. Y el retrato, cuyos cambios han llevado a Dorian a esconderlo, lo protegen de las consecuencias, Dorian permanece con su apariencia inocente y exento de la culpa de la sociedad.
Librado de la restricción, Dorian comienza a arruinar vidas en serio ; el observa, fascinado, mientras su retrato se hace más feo. Sus amigos permanecen desprevenidos porque, en las palabras de la Duquesa de Monmouth, "Nosotras las mujeres, como dice alguien, amamos con nuestros oídos, como ustedes los hombres aman con los ojos". Ningún sexo ama con la mente y un conocimiento cuidadoso del alma. Porque Dorian aparece desmanchado por la edad y el crimen, sus amigos todavía lo quieren, pero todo esto cambiaría gradualmente.
Dorian comienza a experimentar la degradación psicológica de su alma a través de sus acciones, habiendo preferido hacer mal uso de ellas en lugar de aprovecharlas para algo bueno, la permanencia de la juventud y la belleza a través de los años se convierte en la causa de su ruina.
A través de sus actos, la reputación de Dorian comienza a modificarse hasta el punto en que algunos no deseen ni estar en el mismo cuarto con él, y se hace de varios enemigos. En un intento de avergonzar a Dorian para que se reforme, Hallward lo persuade a revelar el retrato, pero Dorian mata a Hallward cuando ve la horrorizada reacción del pintor, y esconde toda evidencia que haga conocer su ahora malévolo espíritu.
Sólo cuando la retribución toma la forma de otra persona es que Dorian descubre que su consciencia está todavía dentro de él. Crece paranoico mientras que James Vane, el hermano de Sybil, comienza a acecharlo. El ve la cara de James en todos lados. "¡Qué terrible era pensar que la consciencia podía aumentar tan temibles fantasmas! ¿Qué tipo de vida sería esta si, día y noche, las sombras de su crimen fuesen a asomarse a él de esquinas silenciosas ?". Las sombras si vienen, y Dorian, desesperado, no puede eliminar sus propias memorias de maldad :
"Hay momentos... cuando la pasión por los pecados, o lo que el mundo llama pecado, domina tanto a una naturaleza que toda fibra de un cuerpo... parece ser estimulada con impulsos temerosos. En dicho momento los hombres y las mujeres pierden la libertad de su voluntad. Se mueven a su terrible fin como el movimiento de los autómatas."
Este es uno de los temas más cruciales en la novela, el concepto de la inevitabilidad. La falta de consecuencias, y por tal una falta de lecciones y cambios, en la vida de Dorian lo guía inevitablemente a la culpabilidad. Demasiado tarde, el ve esta ironía, dándose cuenta de que " No ‘perdona nuestros pecados’ pero ‘Castíganos por nuestras iniquidades’ debe ser la oración de un hombre a un Dios más justo."
El defecto trágico de Dorian, su creencia en la separación de cuerpo y alma, lo guía a creer que puede eliminar su culpa destruyendo el retrato. Sin embargo, las palabras de Hallward prueban ser proféticas, Dorian está loco en intentar de separar cuerpo y alma. Intentando destruir el retrato, se mata a sí mismo ; rompe el lienzo con un cuchillo, pero sus sirvientes luego encuentran el retrato como se veía originalmente y el cuerpo de su amo, un rastro enfermo, acostado muerto en el piso.
Esta historia puede sonar rara, y de hecho es una historia extraña, pero a través del libro había un argumento maravilloso de la moral en la cultura. Wilde fue muy sabio, en el sentido, de que no profundizaba en los pecados de Dorian detalladamente, sólo insinuándolos, pero nunca dando explicaciones gráficas. El libro presenta varias ideas sobre la cultura, y como vivir esas ideas en la vida de Dorian lo destrozó a él y a aquellos a su alrededor que lo influyeron. El destino guía a Dorian a su inevitable fin.
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Ultima modificación: 3 de diciembre de 1997