LA CONQUISTA DEL OESTE

How The West Was Won (1962) es una película que aparece enmarcada en una época en la que el cine había declarado la guerra a la televisión, y en un desesperado intento por recuperar espectadores, los Estudios se volcaron a realizar películas con todo aquello que la televisión no podía ofrecer, como un reparto multitudinario de estrellas o un formato de pantalla más grande (Cinemascope, Todd-Ao, Cinerama, Vistavision...), capaz de envolver al espectador en su butaca. Rodada en Cinerama, y con un elenco de estrellas difícil de superar (hasta el narrador era un actor conocido, Spencer Tracy), el músico de la misma debía ser una estrella más, y así se pensó en Dimitri Tiomkin, pues además de dominar el género gozaba de un excelente momento de popularidad. Sin embargo Tiomkin, aún estando muy interesado en el proyecto, no lo pudo hacer al tener que someterse a una intervención quirúrgica ocular que le apartó definitivamente del filme. Se pensó entonces en Alfred Newman, el cual había abandonado la 20th Century Fox tras más de dos décadas como jefe del Departamento Musical del Estudio, y con una experiencia a sus espaldas fuera de toda duda. Como era de esperar aceptó, y con él su extraordinario colaborador y director coral Ken Darby.
La película era todo un caramelo para cualquier compositor; estructurada en cinco episodios, narra los avatares de la familia Prescott en sus deseos por colonizar el Oeste americano y esto ofrecía muchas posibilidades musicales, pues en los episodios hay de todo, desde romances y aventuras, hasta tragedias y escenas de acción. El primer gran acierto de Newman fue acoplar, para cada episodio, canciones populares americanas que, por su letra, encajaban perfectamente en él; baste, por ejemplo, citar I´m Bound For The Promise Land, para el primer episodio, donde los colonos anhelan llegar a una tierra metafóricamente prometida; o When Johnny Comes Marching Home, para ilustrar el magnífico episodio de John Ford de la Guerra Civil. La partitura tiene dos temas básicos: Home in the Meadow, que no es original de Newman sino una adaptación de la antigua melodía Greenleaves, que no pocos historiadores atribuyen al mismísimo Enrique VIII, y que aquí cumple, entre otras funciones, la de servir de nexo de unión a toda la familia Prescott. El otro tema es How The West Was Won (este sí compuesto por Newman), que aparece por vez primera en los títulos de crédito, y está dotado de una poderosa percusión y ritmo casi frenético; uno de los temas más famosos del compositor, hasta el punto de que es raro ver una recopilación de música del Oeste que no lo incluya. Incomprensiblemente, este tema fue cortado en su edición discográfica original y en sucesivas reediciones de la partitura, y hubo que esperar hasta 1991 con el sello Sony, en una reedición con temas no incluídos en el disco oficial (en su mayoría se trataban de temas con diálogos y efectos de sonido), para que apareciera íntegro por vez primera. La edición de la casa Rhino ha sido muy esperada y es, en cuanto a su presentación se refiere, algo decepcionante; los CDs vienen en un estuche doble con una absurda fotografía en blanco y negro de la película sobre un mapa de los EEUU, y en el se elude cualquier referencia al Cinerama, cuando lo más lógico hubiese sido un edición estilo la de Ben-Hur (formato libro), en la que se hubiese podido lucir más la película. Pero si la presentación no está a la altura de la música, no se puede decir lo mismo del contenido de los discos -que en realidad es lo que realmente importa-, y este es francamente excepcional. Esta edición contiene toda la música de la película; por breve que sea el fragmento musical, éste ha sido seleccionado. Incluso canciones que prácticamente pasan desapercibidas en la película, por su bajo nivel de grabación, quedan recogidas en él (por ejemplo, la escena nocturna en la que el personaje que interpreta Gregory Peck intenta conquistar al de Debbie Reynolds, tiene como fondo la espléndida canción Poor Wayfarin´ Stranger). Quienes teníamos el disco original y habíamos visto la película sabíamos que el disco era muy bueno, pero que era un pálido reflejo de la partitura a la que le faltaban fragmentos vitales tales como el Prólogo, el apoteósico final del episodio de la Guerra Civil, el tema del Pony Express, o el tema de la travesía de las caravanas, entre otros. Ahora no sólo están recogidos todos ellos, sino que aparecen versiones extendidas de numerosos cortes junto a una selección de temas grabados para la película pero desechados del montaje final. Entre éstos destaca la versión cantada del tema No Goodbye, sin lugar a dudas uno de los mejores temas compuestos por Newman en su extensa carrera.
La banda sonora fue nominada al oscar de 1962, y es, por derecho propio, una de las obras cumbres de la música cinematográfica. A.M.

HOW THE WEST WAS WON (1962)
Orquestaciones: Leo Shukin, Jack Hayes, Ken Darby
M-G-M Studio Orchestra - Director: Alfred Newman
RHINO MOVIE MUSIC R2-72458 / 139'



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