En una afortunada edición podemos encontrar cuatro interesantísimas y poco escuchadas obras de tres de los más grandes compositores cinematográficos. La más antigua en el tiempo es la Sinfonieta para cuerda de Herrmann, compuesta en 1936 durante su época más atonal e investigadora, y que sirviera, en 1960, como base psicológica y musical para la partitura de Psicosis. Obra difícil y profundamente dramática, cuya reveledora habilidad contrapuntística es típica del compositor americano, se nos ofrece en la versión revisada que preparaba Herrmann en el momento de su muerte. Compuesto en 1943, el Concierto para cuerda fue la primera partitura que Rózsa compusiera desde su llegada a Estados Unidos, y no es difícil leer entre sus angustiadas y poderosas notas todo la tragedia que había dejado detrás con la guerra en Europa. Como contrapunto, el Andante para cuerda ofrece un lado más relajado pero no menos dramático, y se trata de una adaptación del primer movimiento del Cuarteto para cuerda nº1 compuesto en 1950, adaptado para la ocasión por Christopher Palmer y el propio compositor húngaro. Por último, la Sinfonieta para cuerda y timbales de Waxman, en una de sus escasas obras puras de concierto, resulta una delicia para los oidos a través de su estructura tripartita y de su estilo amable y directo, donde la nota de color que supone el uso de timbales permite al compositor crear una especial afinidad tímbrica.
Franz Waxman: Sinfonieta para cuerda y timbales (1955) - 13:42
Miklós Rózsa: Andante para cuerda, op.22a (1992) - 9:30
Miklós Rózsa: Concierto para cuerda (1943) - 24:45
Bernard Herrmann: Sinfonieta para cuerda (1936/1975) - 17:30
Orquesta Sinfónica de Berlín - Director: Isaiah Jackson
KOCH INTERNATIONAL CLASSICS - 371522H1 / 65'
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