Miklós Rózsa: SINFONIA / LA HIJA DEL VINATERO

El paso del tiempo todo lo cura, o al menos eso es lo que se suele comentar. Semejante comentario parece apropiado ante la historia de la única Sinfonía que Rózsa llegara a crear: rechazada en su momento por su excesiva longitud, y abandonada por el compositor que núnca llegó a creer excesivamente en ella, se trata de una obra de cierta envergadura y empaque clásico, consistente y agradable de escuchar, quizás no excesivamente original pero núnca el desastre que preconizaba su autor. Obra deudora, en cierta medida, del sinfonismo germánico, pero profundamente húngara en materia y esencia, podemos escucharla por primera vez en la revisión que el propio compositor y el indispensable Christopher Palmer realizaron en 1993, y a la que le falta uno de los movimientos originales (el scherzo) del que sólo sobrevivieron algunos fragmentos. Mucho más personal e interesante es La Hija del Vinatero, un ciclo de variaciones sobre una canción popular francesa que Rózsa había compuesto para piano en 1953, y que aquí se ofrece en su orquestación de 1955. El uso de una de las formas más caras al compositor, las variaciones, en las que era un auténtico maestro, y un cierto aire impresionista que acompaña al inevitable gusto húngaro de su música, hacen de ella una de sus más apreciadas partituras.

Sinfonía, op.6a (1930/1993) - 39:03
La Hija del Vinatero, op.23a (1955) - 24:50
Orquesta Sinfónica de Nueva Zelanda - Director: James Sedares
KOCH INTERNATIONAL CLASSICS - 372442H1 / 56'


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