It's Only Love

por Sadie

"Capítulo 4: I'm a Loser"


Of all the loves I have won or have lost

There is one love I should never have crossed

Bueno, esa noche tampoco pude dormir apenas. Más me hubiera valido quedarme con John, seguro que hubiera aprovechado la noche mucho mejor que yéndome a casa. Cuando llegué Ana estaba dormida y ni se enteró de que entraba al cuarto y mi mente sólo hacía que llevarme al momento en que John me pedía que me quedara con él. ¡Me moría de ganas de volver a ver a John!, de besarle, de tocarle... Me parecía que todo era tan perfecto que era imposible que continuara así. A veces me había pasado que, cuando conocía a un chico que me gustaba y yo le gustaba a él, al día siguiente todo había cambiado. Por las mañanas, las cosas eran diferentes. Me entró pánico. ¿Y su después de todo ya no quería estar conmigo? ¡Oh, Dios! ¡Me moriría! No, eso no podía suceder.

Me levanté de un salto doblando el cuerpo en la cama. Sin querer, desperté a Ana.

- "Lo siento", murmuré.

- "¡Da igual! ¿Qué hora es? Tampoco debe ser muy pronto".

- "Son las 8.15"

- "Bueno, pues aprovechemos el día".

Me moría de ganas por preguntarle que tal le había ido con Paul la noche anterior. Ya se estaba levantando de la cama cuando no pude resistirme más y se lo pregunté.

- "¿Dónde vas? ¿No tienes nada que contarme?"

Me miró extrañada.

- "Vicky, parece mentira que no me conozcas todavía. Si te refieres a lo de anoche, no pasó nada. Paul es muy majo, y bastante guapo, por cierto, pero no le conozco de nada".

- "Bueno, pues eso. Así os conocéis mejor."

- "Vicky, eres TÚ la que debe decirme que tal con John".

Me eché hacia atrás en la cama con una sonrisa estática.

- "¡Fantástico, Ana! La mejor noche de mi vida".

Como siempre, Ana se temió lo peor.

- "¿Qué? ¿Lo... lo...?, ya sabes, ¿Lo hicisteis?"

Me reí.

- "¡Ojalá! Pero no."

- "¡Vicky!"

- "¿Qué? Es cierto, no lo hicimos, pero él quería que me quedara. No lo hice".

- "¡Bien! ¡Qué asco! Todos los tíos son iguales. Sólo quieren lo mismo, Vicky, ¿te has dado cuenta? Sexo, sexo y sexo.

- "Pero ambos queremos vernos otra vez. ¡Por cierto!, ¿te apetece que quedemos los cuatro a comer? John, Paul, tú y yo".

- "¡Ay, Paul! No, si al final me van a gustar los Beatles y todo".

- "¡Bien! Supongo que Paul te llamará para quedar. ¡Hazte la sorprendida, ¿vale? Que parezca que no sabes nada, creo que a Paul le gustará".

Asintió con la cabeza y como siempre, fue la primera en irse a duchar. Yo me fui a la cocina a preparar el café con leche. Ya estaba casi hecho cuando sonó el teléfono.

Como no había nadie en la casa, Begoña nos había dado permiso para coger el teléfono y el recado. Lo cogí.

- "¿Diga?"

- "May I please talk to Vicky?"

El corazón me dio un vuelco. ¡Era Paul! ¿Qué hacía llamando a esas horas? Y, ¿Cómo había conseguido el teléfono de Begoña?

- "Speaking".

- "Hey, Vicky, luv! How are you?"

- "I'm fine, thanks. And you?"

- "Fine. Eh, listen! What's all this about having lunch together today?"

- "Don't you like the idea?"

- "Of course! But, hey! Won't you have another friend whom I can get on better? Ana's fine, but, you know what I mean..."

- "Paul!"

- "Alright, just joking. I wish we could have lunch just you and me".

¿Cómo? ¿Qué significaba eso? No entendía nada, no me entraba en la cabeza lo que Paul quería mostrarme con eso.

- "You there, luv?"

- "Yeah".

- "How did you go with John last night? Did he tell you 'bout Cyn?"

¡Ahora si que me estaba empezando a enfadar! Parecía que Paul quería que me enfadara con John o algo así, aunque era algo extraño y no acertaba a comprender qué conseguía Paul con eso:

- "No, he didn't".

- "I knew it! The bastard! I suppose you know he's married..."

- "Hey, Paul! What's all this? I know everything about John. He doesn't need to tell me anything."

- "Yes, but be careful. He seems to like you a lot. He's been talking about you ever since we both woke up. He says you remind him of Pattie. To him you're like Pattie but in dark... You know who I'm talking about, luv?"

Sí, lo sabía. Pattie Boyd era una de las modelos inglesas más guapas que yo había visto en mi vida. Es más, me atrevería a decir que era la chica más guapa que yo había visto nunca en mi vida. Era la novia de George, por lo que ellos la conocían bien. Asentí.

- "Right, so he says you're her corresponding Spanish clone".

Los dos nos reímos, pero al instante la voz de Paul cogió de nuevo un tono serio:

- "But, once again, be careful. He can injure major damage in a girl's heart".

- "Paul, why are you doing all this?"

- "You're very nice, Vicky. But you preferred John and that's life. I must accept it. OK, let me talk to Ana. Take care, luv. See you later".

- "Oh, hold on a second, Paul! How did you get this number?"

- "Do I need to remind you I'm a Beatle? It was quite easy, actually. Antonio, the recepcionist, gave it to Nel, to John's demand, of course!"

- "Thanks, Paul. You're a great friend. See you".

- "I wish I could be something else".

No contesté y llamé a Ana al cuarto de baño. Ya terminaba, así que salió y se dirigió al teléfono.

â â â â

La televisión estuvo toda la mañana con imágenes de los Beatles en el hotel y con una recepción por parte de las bodegas Sherry. ¡Qué guapísimo estaba John! Llevaba la gorra de nuevo y la misma chaqueta blanca. Seguía preguntándome cómo era posible que, a 2 de julio que estabamos, John no tuviera calor. Ana miraba a Paul y de vez en cuando comentábamos cosas sobre las Hermanas Hurtado que, vestidas de folclóricas, estaban con ellos. ¡Era extraño! Yo había estado más cerca de John de lo que ellas, al menos eso esperaba yo, podrían estar nunca, pero aún así no podía evitar el sentirme celosa de ver lo cercanas que estaban ellas de John en esos momentos, y lo lejos que estaba yo.

- "¡Menos mal que nos vieron a nosotras primero, tía!"

Me reí. Las Hermanas Hurtado no eran tan patéticas. Supongo que rubias, y tal, a los Beatles se les saldrían los ojos. Eso era algo que, si tenía la oportunidad, debía preguntarle a John. Supongo que Brigitte Bardotte, la chica favorita de John, tenía algo que ver con eso.

Llegó la hora de verter el Sherry en la copa, y ¡cómo no!, John tenía que ser el que se atreviera a hacerlo. ¡Y no lo hizo pero que nada mal! Me sentí muy orgullosa de él. A veces olvidaba que era John Lennon, el Beatle, mi ídolo. El hecho de haberle conocido y besado sólo hacía que aumentar mis ganas de estar con él.

Después el experto les dio una lección de maestría y los cuatro bebieron de las copas. Ana apagó la tele.

- "¿Qué pasa?"

- "Vamos a darnos prisa en arreglarnos so queremos llegar a tiempo".

Miré el reloj. ¡Las 12.30! Y yo había quedado con John a la 1.00. No íbamos a llegar a tiempo, era imposible. El hotel no estaba precisamente cerca de casa de Begoña y entre que nos arreglábamos y todo, por lo menos se nos haría la 1.30.

- "Ana, llama al hotel y di que llegaremos tarde".

- "¿Para qué, Vicky? Ellos no se van a ir. Si tienen que esperar, que esperen. ¡Que sufran!"

Me reí. Esta Ana, lo que había cambiado en cuestión de días. Elegí un top negro con un agujero en el pecho. No es que yo tuviera mucho pecho, de hecho, era una de las cosas que me había propuesto en mi vida: operarme. En cuanto tuviera el dinero suficiente para hacerlo, lo haría. Pero el top me gustaba y me quedaba bien. Para la parte de abajo elegí una minifalda azul. Cuando Ana me vio, exclamó:

- "¡Uau, Vicky! ¿A quién intentas impresionar?"

- "Lo sabes de sobra, ¿para qué preguntas?"

- "Me parece, Vicky, que te equivocas. Vas diciendo a gritos que te quieres acostar con él".

- "¿Qué quieres? ¿Qué me ponga un vaquero y se vaya con cualquier otra de las fans que están locas por él? ¡No, ni hablar!"

- "Recuerda que sólo vas a estar con ellos poco tiempo. Además, ¿cuándo se van?"

Se me hizo un nudo en la garganta. Si no me había informado mal, hoy tocaban aquí en Madrid y mañana se iban a Barcelona. ¡Oh, Dios! ¡No! Sólo tenía un día para estar con John. Y después, ¿qué? ¿De nuevo adiós para siempre y a volver a las películas y a las fotos? Creo que no podría soportarlo. Tenía que hacer algo. Pero, ¿qué? ¿Rogarles? ¡No, de eso nada! Tenía que salir de ellos.

- "Ana, ¿tú estarías dispuesta a acompañarme a Barcelona?"

- "¡Vicky! Ahora si que creo que te has vuelto loca de verdad!".

- "Pero dime, ¿si o no?"

- "No tengo dinero, Vicky. Lo siento".

- "¡Déjate de dinero! Ellos lo tienen. ¿Tú estarías dispuesta a venirte si te lo pagaran?"

- "No lo van a hacer, Vicky. Ellos tienen sus vidas y sus familias en Londres. John está casado".

- "¡Ay! ¡Deja de recordármelo! ¡Ya lo sé! Pero aun así, imagínate que si, ¿vendrías?"

- "Sólo si Paul me lo pidiera"

- "¡Bien! ¡Venga! Vámonos. ¡La cosa más bonita del mundo me espera!"

â â â â

Llegamos al hotel y esta vez el mismísimo Neil Aspinall nos esperaba fuera. Nos abrió paso de entre un montón de chicas amontonadas ante la puerta.

- "Hello! You look lovely! Those bastards are lucky, they are!"

Neil era encantador. Con Mal Evans aún no había tenido la oportunidad de hablar, ni la buscaba. ¡Era tan grande e imponía tanto que me daba algo de miedo!. Neil nos llevó al restaurante del hotel que tenía sólo una mesa ocupada, ¡por John y Paul! ¡Habían cogido todo el restaurante para nosotros! John se levantó. Aún llevaba la gorra, pero se había quitado la chaqueta y llevaba un jersey negro de manga corta. ¡Qué bueno estaba, por Dios! Casi me desmayo.

Se acercó a nosotras. Me besó en la mejilla (¿por qué?) y me susurró al oído:

- "Paul is gonna be out of luck when he sees you".

Sonreí. Después le dijo hola a Ana y nos acompañó a la mesa. Paul se levantó cuando llegamos y nos saludó a las dos.

- "Hello!"

- "Hello!", respondimos. Era una situación bastante extraña. Siempre había penado que, si alguna vez conocía a los Beatles, me moriría. Que no podría resistirlo. Y luego, ¡allí estaba! Tan tranquila, comiendo con dos de mis ídolos y sin ni siquiera alzar la voz.

El camarero nos trajo la carta, que estaba en Español por supuesto. Yo quería lo normal, quizá una sopa cubierta y una mariscada después. Pero no tenía dinero para pagar eso. Paul pareció leer mis pensamientos:

- "Don't worry about the money, right, luv? Have you made up your mind?"

Asentí y dije lo que quería. Inmediatamente John y Paul pidieron lo mismo pero Ana cambió la sopa cubierta por consomé. ¡Si me viera mi madre! En casa siempre ponía el grito en el cielo cuando me ponía sopa cubierta. Pero el tomarlo con John lo cubría todo de un algo especial.

John amenizó la comida con muchísimas de sus bromas que Paul y yo reíamos sin parar. Ana, como siempre, no comprendía ese humor.

Durante toda la comida, John y yo no dejamos de dedicarnos miradas. Paul y Ana se dieron cuenta e incluso quisieron dejarnos solos cuando acabáramos de comer. Pero yo no quise. Sugerí irnos a tomar algo a alguna de las terrazas e incluso comprar algún recuerdo que se pudieran llevar a Inglaterra.

John asintió. Llamó entonces a Neil y le dijo que les trajera los bigotes y la gafas.

- "What are you doing?", les preguntó Ana al ver que se ponían los bigotes y las gafas de culo de vaso.

Yo sabía lo que estaban haciendo. Se estaban disfrazando para poder salir a la calle sin ser reconocidos. ¡Cómo cambiaba la cosa! No parecían ellos para nada.

Nos dijeron que nos metiéramos en un coche que nos estaría esperando fuera y que ellos se reunirían con nosotras en diez minutos. Así fue. Una vez dentro del coche, se lo quitaron todo. John dijo:

- "I'm fed up with this rubbish. I wish it could stop one day".

Nunca se me ocurrió pensar, desde fuera, claro, que a John o a cualquier otro no le gustara ser un Beatle. Pensaba que disfrutaban, que lo tenían todo a sus pies. De dentro las cosas se veían de otra manera.

Dentro del coche John y Paul nos presentaron a Alf Bicknell, que era su conductor y el que iba a conducir el coche. Alf nos llevó lejos del centro de Madrid y paramos en una calle que tenía muchas tiendas tipo "souvenir", etc. Yo estaba tan perdida como ellos, pues era la primera vez que me movía por Madrid sola. Ana había estado alguna que otra vez y nos guiaba, por así decirlo.

Cuando bajamos del coche, John me cogió la mano. Fuimos cogidos de la mano todo el rato y sólo eso ya me excitaba.

En una tienda, John vio un sombrero de Cordobés que insistió en comprarse.

- "This is typically Spanish, isn't it?"

- "Yes, but from the south, not here in Madrid".

- "I don't care! I'm gonna have it!"

John y sus locuras, ¡me encantaba!. Era exactamente igual a cómo lo había visto en los documentales y en la película.

- "Know what, luv?", me dijo mirándome a los ojos en un momento en que Ana y Paul se habían adelantado, "there's a song I wrote long ago that suits you really well. I didn't know you back then, but I suppose unconsciuosly I was thinking of someone like you".

- "Which song?"

- "Every little thing".

La conocía, estaba en For Sale y era una de mis canciones favoritas. Siempre me había imaginado en mis fantasías que John me la cantaba a mí. ¿Era el destino, el karma? Algo debía de ser porque John ahora me decía lo que siempre había querido oír. Además, fue de las primeras canciones que traduje cuando estaba en tercero de carrera para practicar con el oído, así que conocía la letra.

- "I didn't like it when I wrote it 'cos, you know, I had nobody to sing it to. Now I've got someone. Let me whisper this song in your ear tonight after the show".

Me excitó. Me quedé como en una nube y la voz de Paul me sacó del sueño.

- "Come on, you two! Planning something we're probably not in or what?"

- "Shut up your bloody gob, Macca!", dijo John.

La verdad es que me perdía bastante de su vocabulario, pero por el contexto sabía lo que John le había querido decir.

John se volvió hacia mi y me besó.

â â â â

Al llegar al hotel, John me dijo:

- "I'm so sorry, luv. Don't wanna leave you, but we've got some sort of private interview in our rooms with people from a musical magazine or something. I'd like you to be with me, you see, but all the photographers will be there and..."

- "Yeah, and you're married".

John pareció no entender lo que le decía, o no quiso entenderlo.

- "What did you say?"

- "Forget it! When can I see you then?"

- "Just come before the show, at 8.00 or so, right?"

Asentí con la cabeza. Me disponía a marcharme cuando John me cogió del brazo y me dio la vuelta hacia él.

- "We'll talk about that later, OK?"

Me volvió a besar, pero yo estaba molesta. Sí, yo sabía que era el segundo plato y tendría que vivir con eso toda mi vida. Nunca me había importado, supongo que, inconscientemente, o en mis fantasías, siempre había querido que John dejara a Cynthia por mí. Las palabras de Paul se me empezaban a agolpar en la cabeza.

- "OK", le contesté. Me besó y se metió hacia dentro. Ana hacía ya un rato que se había despedido de Paul y me esperaba impaciente.

â â â â

 

La última conversación con John me había dejado bastante mal sabor de boca. No sé, pero no me sentía todo lo bien que debería después de haber estado con John. Las cosas iban demasiado bien como para que pudieran continuar así. Se lo tuve que contar todo a Ana mientras nos íbamos a casa a cambiar. Cuando se lo conté todo, Ana dijo:

- "Y, ¿de qué te sorprendes, Vicky? Tú ya sabías que estaba casado. Lo sabías y no te importaba. ¿A qué viene ahora ese malestar?"

- "Supongo que no pensaba que iba a ser rechazada de esa manera".

- "¡Jo, Vicky! ¡No exageres! No te ha rechazado. Pero es lógico lo que han hecho. Paul me ha dicho lo mismo. Tú piensa que ellos tienen una imagen que mantener. Yo lo veo normal, que quieres que te diga, Vicky".

No me convencía. Y por supuesto que iba a hablar con John sobre eso. Él se había ofrecido y yo quería saber que tal le iban las cosas con Cynthia. Desde el momento en que le decía a otra chica las cosas que me había dicho a mí, no les podía ir muy bien.

En casa nos cambiamos de ropa. Yo elegí el vestido negro que me había comprado el día anterior. Pero estaba de un humor de perros y Ana lo notó.

- "A que no voy al concierto?", le dije. No lo decía en serio, claro. ¡Por nada del mundo me perdería un concierto de los Beatles, hubiera ocurrido lo que hubiera ocurrido entre nosotros! Pero lo hice sólo para ver lo que decía Ana.

- "¡Anda ya, Vicky!"

- "Mira, Ana, John es lo único que he deseado nunca. He estado con él, nos hemos besado, pero algo falla, no sé... Es Cynthia".

- "¿Cynthia?"

- "Sí, su mujer. Ella sigue estando ahí y John nunca podrá ser del todo mío mientas ella esté allí."

- "No te ha dicho que te vayas con él a Barcelona, ¿verdad?"

Ana dio en el calvo. Entre otra de las razones de mi malestar estaba el hecho de que al día siguiente probablemente John saldría de mi vida para siempre.

- "No".

- "Pues Vicky, no te preocupes. Disfruta esta noche y mañana nos volvemos a Valencia. Todo quedará en una experiencia maravillosa, fantástica, en tu vida y ya está".

Sí, claro. Pero eso era justamente lo que me molestaba: el hecho de no poder volver a ver a John en persona, sólo en fotos y en la tele. Casi prefería no haberlo tenido nunca, porque podría haber seguido con mis sueños y todo sería igual. Pero así todo era mucho peor. Aún podía sentir los labios de John en los míos. Tenía ganas de llorar.

Pues con ese humor partimos haca el hotel de nuevo.

â â â â

Cuando llegamos al hotel Neil, Mal y Brian estaban en el hall del hotel. Neil se acercó a nosotras. De repente pensé en Tony, no sé por qué, pero se me vino a la cabeza.

- "Hi there! Are you ready? We must go straight to the arena. They will arrive later".

- "Later? Can I not talk to John?"

- "Not now, luv. They're resting and getting dressed for the show".

Mi mal humor aumentó de manera bastante notable. Brian se acercó a nosotros:

- "How are you?", nos dijo. Brian siempre tan correcto.

- "Brian", le dije directamente, "I need to talk to John. Only five minutes, not more. Then we can go directly to Las Ventas, but first I must tell him something".

- "Oh!, is it really important? They don't like being disturbed immediately before a concert".

Neil interrumpió y dijo:

- "This is a special case, though. This bird means something to John".

- "I know, I know. OK, come with me", dijo Brian.

Le dije a Ana que esperara allí y aceptó. Subí con Brian y ninguno de los dos dijo nada durante el corto trayecto. Yo, porque estaba de un humor de perros y él porque era un caballero y no quería interrumpir los pensamientos de una chica.

Cuando llegamos a las habitaciones Brian llamó a una de las puertas. Abrió Ringo. Ringo ya se había cambiado. Iba vestido con el típico traje de chaqueta sin brillo y corbata que usaban en los conciertos. Nos abrió la puerta para que pasáramos dentro y vi a John y a Paul al lado de la ventana que daba al jardín del hotel.

Cuando me vio se asombró un poco pero enseguida su cara cambió de la sorpresa a la alegría.

- "Vicky! What are you doing here? I mean, we were about to go downstairs now!"

- "Couldn't wait, John. Can I talk to you for a moment? In private".

Brian, Paul, George y Ringo se dieron por aludidos y abandonaron la habitación. Al pasar junto a mí, Paul me dijo:

- "Something wrong, luv?"

Mentí diciéndole que no con la cabeza. Paul no insistió y abandonó la habitación.

- "What's wrong, baby? Your face is different. I mean, don't get me wrong! You're as lovely as usual, but I can see something wrong in your eyes".

- "John, I... I..."

Iba a decirle que le amaba, que le quería con locura, que él lo significaba todo para mí. Pero tenía mucho miedo al rechazo, ¡mucho! No quería entregarlo todo de mí hasta no estar segura de lo que él sentía por mí. Tenía muchas ganas de llorar y las palabras no me salían por el nudo que tenía en la garganta:

- "What's wrong, luv? Tell me, please!"

Vino hacia mí y me abrazó. Su expresión era preocupada. Cuando se separó de mí, me miró a la cara y me dijo:

- "Why are you sad? You're so sexy when you're sad, my sexy sad...ie".

Me pareció no entender algo de esa frase. Pero lo atribuí a mi agitación. Todavía no era lo suficientemente fluida en inglés para hablar bien cuando estaba enfadada o algo me molestaba. Pero tenía que decirle a John lo que sentía. No podía tardar más. Si no lo decía ahora, ya no habría otro momento.

- "John, please... Listen to me! You are..."

En ese mismo instante en que ya me iba a soltar y le iba a contar todo, Brian llamó a la puerta y gritó:

- "John, sorry, but it's time to go! There're lots of people waiting for us already".

- "Oh, bloody hell!!", me miró a los ojos. "Go with Nel all the time, don't get rid of him or we could not meet after the concert. Will you? Will you meet me after the concert?"

Su expresión era casi de súplica, de preocupación. No pude resistirme, me fui hacia él y le besé con pasión, apasionadamente, como nunca antes lo había hecho. Cuando terminé de besarle, le dije:

- "I'll be there for you when you finish".

â â â â

Neil nos llevó a Ana y a mí a la plaza de toros de las Ventas. Eran más o menos las 8.45 o así y había muchísima gente ya allí puesto que los teloneros ya habían comenzado. Cuando nosotras llegamos junto con Neil estaban tocando un grupo que a mi padre le encantaba, "Los Pekenikes", aunque se encontraban por el final de su actuación. Neil nos dijo que no nos moviéramos de la primera fila, donde estabamos sentadas junto a un grupo de americanos que no paraban de chillar y de hablar a voces.

Los teloneros me aburrían muchísimo. No me gustaban, el caso es que apenas los conocía y ya no digamos la cara de frustración de Ana.

- "¡Menos mal que nos ha salido gratis, Vicky! Yo no me gasto un dineral en esto ni loca".

- "Ana, nosotras no hubiéramos pagado por esto, si no por los Beatles".

- "Tampoco me hubiera merecido la pena, Vicky. Lo hubiera hecho por ti".

Le sonreí y decidí mirar al escenario para entretenerme ya que era imposible hablar debido a los gritos del público y a la música tan alta.

Cuando terminaron los teloneros, rápidamente cambiaron el escenario. A los diez minutos o así salió Torrebruno al escenario.

- "¡Mira, Vicky! ¡Torrebruno!"

Ana y yo nos empezamos a reír sin parar. No por nada, si no porque nos traía muchísimos recuerdos de cuando éramos pequeñas. Tenía un programa en la tele y mi madre siempre me había dicho que me reía mucho con él. La risa de ahora era un poco por los nervios que teníamos y por ver a un hombre tan pequeñito presentando a los "más grandes". Serían más o menos las 10.00 de la noche cuando Torrebruno dio paso a los Beatles.

El público comenzó a chillar como loco y los oídos casi me revientan. Fue ensordecedor. Por fin salieron. ¡John llevaba el sombrero de cordobés que se había comprado por la tarde! Ana me miró en una mirada cómplice. ¡Nosotras habíamos compartido ese momento en el que se había comprado ese sombrero! Quizá no significara nada para nadie más, pero para mí significaba muchísimo. Luego John se puso a hacer el payaso, como siempre, e imitó unos pasos de flamenco que no sé quien se los habría enseñado. Yo, no, desde luego. ¡No tenía ni idea del flamenco! Estaba mucho más metida en la cultura anglosajona que en la de mi propio país.

Comenzaron con "Twist And Shout", no la versión que tenían en Please Please Me, si no la truncada, la que usaban siempre para abrir los conciertos. Me sentía tan extática. Tocaron muchos temas, la mayoría eran favoritos míos, pero he de reconocer que cuando John cantó "I'm A Loser", creí enloquecer. ¿Quién demonios sería esa chica que le había hecho tanto daño? ¿Esa chica entre un millón? Me entraron unos celos de espanto, pero se me pasaron enseguida cuando cantaron "Can't Buy Me Love".

Ana y yo estabamos en primerísima fila y Paul nos vio varias veces. John no. Además de que no podía. Era tan miope o más que yo misma, pero no llevaba lentillas, puesto que los focos le hacían daño en los ojos. Pero Paul si que nos dirigió una o varias sonrisas. ¡Me parecía estar viviendo un sueño!

Cerraron el concierto con "Long Tall Sally". A mí me apetecía bailar terriblemente. Se me había pasado el enfado inicial después de ver que a John le importaba algo, y lo único que quería era disfrutar del concierto. Pero era imposible. Si se te ocurría ni siquiera levantarte de la silla, enseguida venía un policía que, amenazadoramente, te obligaba a sentarte. Yo siempre había sido muy respetuosa con los temas de policía y demás así que no hice nada para que me pudieran llamar la atención.

Antes de que terminara "Long Tall Sally", Neil salió de la enfermería que habían preparado a modo de camerino. Se vino hacia nosotras después de pasar a toda la policía y decirle quien era, etc., y nos dijo:

- "Come on, girls! Let's go back to the hotel!"

- "But Neil", le dije, "people want more. Aren't they gonna play a few more numbers?"

- "No, luv, it's not scheduled and so they're not".

Me sentí bastante molesta. ¿Por qué no? ¿Por qué era España? En otros países sí que lo habían hecho, ¿por qué aquí no? En fin, sólo de pensar que por fin podría estar con John a solas, hizo que me levantara de mi asiento de un salto. Un americano que estaba a mi lado y que había estado cantando letra por letra todos los temas, me dijo:

- "Bye, luv! It's been a pleasure!"

Neil me miró extrañado.

- "D'you think John will like that?"

- "Neil I've done nothing wrong!"

Me asusté un poco por si le decía algo a John, algo que era inexistente, algo que no había pasado nunca. Pero me sonrió:

- "It's a joke, luv.".

No podía jugarme lo que fuera que tenía con John. Era algo demasiado importante para mí. Neil nos subió en un coche que conducía otra persona distinta a Alf (supongo que Alf los llevaría a ellos) y nos llevó de vuelta al hotel. Por el camino, Neil nos iba preguntando que tal nos había parecido el concierto:

- "It's been great, man! I can tell you!", le dije.

Él se rió.

- "They haven't played that well. I've seen million times better concerts."

- "Well, maybe, Neil. You've seen them play from the very beginning, haven't you? But it's the first time for us and I can assure you I've enjoyed the concert".

- "John and Paul will be glad to hear that".

Cuando llegamos al hotel, ellos todavía no habían llegado. Decidimos comer algo porque eran casi las 11.30 y no habíamos comido nada desde medio día. El cocinero del hotel nos preparó una fantástica tortilla de patatas y dijo que a instancias de Brian estaba reparando también comida para subirles a las habitaciones.

- "¿No sería mejor que les esperáramos, entonces?", me preguntó Ana. La verdad es que tenía razón, pero yo casi prefería ver a John comer para poder fijarme en todos sus movimientos, analizar cada gesto, cada guiño, todo.

- "Espérales tú, si quieres. Yo voy a cenar que tengo mucha hambre".

Ana así lo hizo. Hizo que el cocinero le preparara un bocadillo de tortilla y se lo guardó en el bolso. Pero ocurrió algo que nos amargó la noche, por lo menos a ella, aunque a mí, todo lo que le hacían a Ana, es como si me lo hicieran a mí.

Por fin llegaron los Beatles, aún sudando del concierto. John se había quitado la corbata y el sombrero. Cuando me vio se acercó a mí.

- "Good show, ain't it?", me besó. Su sudor sabía salado y le hubiera lamido toda la cara para quitárselo. "Gonna have a shower. Be in my room in twenty mintues, right, luv?", me guiñó un ojo y se fue junto con los demás hacia los ascensores. Paul también se iba sin ni siquiera haberle dicho nada a Ana. Vi la cara de frustración de Ana y llamé a Paul.

- "Paul!"

Se giró hacia mí. Le hice ademán de que se acercara a nosotras y lo hizo. Me sonrió, pero mi expresión estaba seria.

- "Are you going to have dinner now?"

- "As soon as I have a shower. Want to have dinner with us, luv?"

- "I'm having dinner with John", le vi hacer una cara de desagrado, "but Ana is willing to do it".

¡Cómo habían cambiado los papeles! Ahora era Ana la que pasaba a un segundo plano y yo hablaba por ella. Era porque yo conocía mejor a los Beatles, era una gran fan de ellos desde que salieron del Cavern, y Ana sólo los conocía por mí. Ana sonrió, pero Paul nos echó un jarro de agua fría a las dos:

- "Oh, well,... I'm sorry, you see, but I'm very very tired. We're flying to Barcelona tomorrow and wanna rest a little. Take care, Ana, bye". Después se volvió a mí y me dijo: "You're coming with us to Barcelona, aren't you?"

Todavía no había reaccionado de lo que le había dicho a Ana. Ana cogió la mochila y se fue. Salí detrás de ella pero Paul me paró:

- "If you walk out that door, you won't be able to walk in again". Después me miró y me dijo: "It's better that way, Vicky. I don't feel anything for her, not even like her. It was quite devil for my part to keep on cheating her".

- "Oh, Paul, Paul! What am I gonna do now without my best friend? If you want me to go to Barcelona with you, it must be with her. It's no way my parents are letting me go without a female companion".

Paul se rió.

- "We'll talk tomorrow, right? John is waiting for you and I don't want him to get angry with me just for keeping you here. Hope to see you tomorrow, baby."

Su mirada era extraña, no podría decir qué significaba. Había hombres que me habían mirado así y supe descifrar enseguida lo que querían, pero con Paul nada me cuadraba. Estaba con Jane Asher. Pero bueno, también John estaba casado y estaba teniendo una relación con él. Era demasiado para lo que me imaginaba.

Subimos juntos en el ascensor y al llegar a una de las puertas de las tres habitaciones que tenían (nunca supe decir de quién era cual), me besó en la mejilla y me dijo:

- "John is really a lucky guy. See you tomorrow".

Llamé a la puerta de la habitación de al lado. Estaba claro que todos sabían los planes de John para esa noche, puesto que tanto Neil, como Brian y Mal habían decidido dejarle la habitación a John sólo.

Llamé a la puerta y me abrió el mismo John ya vestido. Me besó apasionadamente y me metió dentro de la habitación.

- "Hell, how I've missed you!"

Era lo mejor que me habían dicho nunca. Me senté en uno de los sillones que tenían en la habitación y John me dijo:

- "Feel yourself at home. I mean, if you're hot or something, feel free to take your clothes off!"

Hizo una de sus muecas sarcásticas y yo me reí. Pero al menos era una señal. Algo que había estado deseando que me dijera desde que vi su primera foto en 1960. He de admitir, además, que había mejorado bastante con los años. En 1964 creía que había llegado al máximo de su belleza, pero me daba cuanta de que en 1965 estaba muchísimo mejor. Había madurado y se había dejado crecer el pelo aún más.

- "What do you want to eat, luv?"

Moví la cabeza en señal negativa.

- "Oh, no! Thanks! I've just had some sort of omelette, you know, I'm sorry, but I was starving".

Se rió con esa sonrisa suya tan encantadora.

- "I'm not having you here as long as I know you've eaten wihtout me"

Los dos nos reímos. Empezaba a acostumbrarme a sus bromas y a sus sarcasmos. Los dos compartíamos un gran sentido del humor. John cogió el teléfono y llamó al servicio de habitaciones para pedir la cena. Me pidió que tradujera para él lo que quería, menos mal que era fácil de complacer, "beef curry" con salsa y plátano. ¡Qué extraño! En mi vida había oído que a alguien le gustara eso, pero si a John le gustaba, era un manjar para mí.

Lo subió un chico que no conocía. Me pregunté dónde estaría Tony y supuse que sería su noche libre.

- "This guy seems nicer than the other one, right?"

Creo que John se olía algo de lo que había pasado entre Tony y yo. No dije nada y esperé a que John comiera. Simplemente observé. De vez en cuando John me preguntaba cosas de mí, de mi familia, de mis gustos. Me preguntó cual era mi canción favorita de los Beatles y le dije que "Every little thing". Se rió. También me encantaban "No Reply" y "I'm a Loser", pero la última, por ejemplo, me ponía bastante celosa. Iba a preguntarle lo de la chica entre un millón , pero decidí no hacerlo. No era el momento.

Tras la cena, John preparó dos bebidas "Beatle" y nos sentamos en el sofá a continuar nuestra charla.

También hablamos de sus gustos musicales. Me dijo que le encantaba Bob Dylan y que lo había conocido personalmente el verano anterior. Su música había cambiado debido a su influencia y que, casualmente, una de las primeras canciones que escribió después de que Dylan le dijera que fuera más personal, fue "I'm a Loser". Elvis era su ídolo y parece ser que iban a conocerle ese verano en su segunda gira americana. Me parecía algo tan irreal lo que me estaba pasando.

John fumaba un cigarro tras otro. No me importaba, en mi casa mi padre también fumaba muchísimo y casi me había acostumbrado, pero cada día me lavaba el pelo porque después de estar con los Beatles me olía a tabaco una barbaridad.

También pensaba en Ana. Las cosas se habían torcido para ella, y quizá también para mí. No sabía si ir a Barcelona con John sin Ana, aunque era mi vida y seguro que Ana iría si hubiera sido al revés. Tenía un malestar general de pensar que Ana estaba en casa, quizá echa polvo por el capricho de Paul de jugar con ella. Quizá debería irme porque Ana me necesitaba. Pero, ¿qué pasaba conmigo entonces? Esta era, quizá, la última noche que pasaba con John y con Ana podría hablar en cualquier otro momento de mi vida. Decidí quitármela de la cabeza aunque sólo fuera durante esa noche.

Me parecía que la bebida "Beatle" me estaba empezando a subir a la cabeza porque me notaba excitada y un poco mareada. John también estaba empezando a ponerse algo más eufórico de lo normal. En un momento dado, se acercó más a mí en el sofá.

- "Have I told you how pretty you are today?"

Sólo sonreí. Pero la boca de John comenzó a acercarse a la mía y acabamos en un beso apasionado, más apasionado que los que nos habíamos dado desde que nos conocíamos. John me tocaba el pelo, me lo acariciaba y me lo apartaba del cuello mientras me besaba.

Me levantó del sofá y me llevó a la cama. Sabía lo que iba a pasar, lo sabía. No sentía miedo, sólo muchas ganas de estar unida a John totalmente. John era un experto, tenía muchísima experiencia, y yo lo sabía. Me ponía celosa, pero sabía que muchas de las mujeres que habían pasado por la cama de John no significaban nada para él. De algunas no se acordaba ni de los nombres. Creo que de mi nombre se acordaba bastante bien. Aún de pié al lado de la cama y sin dejar de besarme, me bajó la cremallera del vestido y lo dejó caer por mis pies. No llevaba sujetador. Se separó de mí.

- "Oh, God!"

Ahora sí que me tumbó en la cama. Empezó a besarme todo el cuerpo, desde la boca pasando por el cuello, los pechos, el vientre. Paró durante unos minutos para desnudarse él. Por lo que pude notar estaba bastante excitado, y yo también, no sabía lo que iba a pasar. Yo no me tomaba la píldora, pero confiaba en que John tendría condones. Volvió a mí y continuó besándome todo el cuerpo. La lengua de John era cálida y húmeda. La sentí hacer círculos alrededor de mis pezones mientras con una mano trazaba el contorno de mi costado. Siguió lamiendo mi cuerpo en sentido descendente. Cuando llegó al ombligo, se paró y trazó círculos cálidos con su lengua alrededor de él. Yo tenía los ojos totalmente cerrados. Estaba tan sumamente excitada que los únicos ruidos que se oían por la habitación eran mis gemidos y sus suspiros. Su lengua siguió descendiendo hasta explorar la zona más intima de mi cuerpo. Creía explotar. John era tan experto que con apenas nada estaba a punto de llevarme al orgasmo. No quería que todo fuera tan rápido, así que entrecerré las piernas para que sacara la cabeza de entre ellas. Ahora era su turno. Alguien que me hacía tan feliz no podía quedarse sin nada.

Después me incorporé y le hice tumbarse a él. No tenía ni idea de lo que le podía gustar, así que empecé a besarle por el pecho. ¡Me encantaba; no tenía ni un solo pelo! Era de lo mejor que yo había visto nunca. Quería hacerle lo mismo que él me había hecho a mí. Durante un rato me dejó. De repente me agarró el pelo con una mano y me subió hacia su boca. Tras besarme me dijo:

- "Kiss the inner part of my thighs, luv. That drives me crazy".

Así lo hice. No deseaba otra cosa en ese momento más que hacer feliz a John. No hubiera dejado de besarle nunca, nunca. Tras un rato lamiéndole los muslos, bajé hasta su zona prohibida.

- "Oh, you don't have to do anything you don't want to, luv", pero era demasiado tarde. Mi lengua ya había empezado a trazar círculos en la zona más erótica de un hombre. Él siguió: "You just don't... Ooohh!! Oh, yeah! Ohhh!". Sus gemidos me excitaban aún más. Y bueno, sus expresiones tan típicas de sus canciones, aunque no tenían significado para la gente española, supongo que sí para la anglosajona, de ahí la oposición de los padres a que sus hijos escucharan tales palabras salidas del lenguaje sexual. Me dejó hacer durante un rato, gimiendo y contorsionandose hasta que de nuevo, me cogió del pelo y me tumbó boca arriba de nuevo. Yo tenía los ojos cerrados pero oí que se alejaba de mí y trasteaba por algún sitio de la habitación. No quería abrir los ojos, estaba en el paraíso. Oí como rompía el envoltorio de un condón y me decía:

- "My lovely Spaniard, are you ready?"

Susurré que sí y me hizo el amor como nunca nadie creía que me lo podría hacer. No sólo estaba haciendo el amor con la persona que más quería, me gustaba y admiraba del mundo, si no que además esta persona resultaba ser mi ídolo, John Lennon, de los Beatles. Era lo mejor que nunca me podría pasar en la vida. Se metió en mí con un primer empujón suave. Era obvia la experiencia que John tenía en estas cosas, pero no era momento de ponerse celosa. Era momento de disfrutar a tope de John. Mientras nuestros cuerpos seguían siendo uno, cubrió mi cuerpo con el suyo y comenzó a besarme en la boca suavemente, en los ojos, las mejillas, el cuello. Yo me contusionaba hasta ser sólo suya, para mostrarle lo mucho que me gustaba, lo que sentía por él. Llegué al orgasmo con una espasmo y un gemido que me extrañó que no oyeran los demás en las habitaciones de al lado. John aún seguía dentro de mí, moviéndose, hasta que dio un ultimo empujón más fuerte y todo quedó en silencio y sin movimiento. Hundió su cabeza en mi pelo y yo se le acaricié. Los dos sudábamos la gota gorda, pero no me importaba. Era feliz. Había hecho el amor con el hombre que más me importaba del mundo.

â â â â

Creo que me dormí. Cuando abrí los ojos la habitación estaba oscura y John estaba tumbado a mi lado. No sabía si dormía y tenía miedo de despertarle en caso de que estuviera dormido. Me giré hacia él y vi que no dormía, si no que fumaba.

A su vez, él se giró hacia mí y me besó en la boca.

- "How are you feeling, my baby?"

- "Better than ever!"

Se giró hacia mí y con un brazo me rodeó la cintura. Yo miraba al techo y pensaba en lo irreal de todo esto. Era como cuando quieres algo tanto tanto tanto que cuando realmente ocurría te sentías un poco defraudada. No es que yo me sintiera defraudada, pero era lo máximo que me podía pasar en la vida. Ya no había nada que pudiera superar esto.

- "What are you thinking, luv?"

- "John, who's that girl in a million from "I'm a Loser?"

No se lo pensó ni un minuto y casi gritó.

- "YOU!!"

- "No, John, seriously. Was she that important to you?"

Quitó el brazo de mi cintura y se volvió a mirar al techo. Durante unos segundos permaneció callado y empezó a entrarme pánico por la respuesta.

- "Yes, she was", me dijo finalmente. "But that's something from the past and hurt me a lot so I don't want to talk about it".

De acuerdo, pues no insistí. No sólo tenía que luchar contra Cynthia, la mujer "oficial" por así decirlo, si no que además John había amado a, por lo menos, otra mujer más que yo supiera. Giró la cabeza hacia mí.

- "Nothing compared to this, luv. Don't feel threatened".

Bueno, si no quería hablar, por favor, que no insistiera. Ya me dolía lo suficiente como para que ahondara en ello. Decidí cambiar el tema, aunque por supuesto, relacionado con las mujeres de John.

- "What about Cynthia, John? I know everything."

Se incorporó en la cama y cogió otro cigarrillo. Luego se volvió a tumbar mientras lo encendía.

- "Then you'll know I don't love her. Well, I do love her, but it's a different kind of love... Have you got any brothers or sisters?"

No entendía esa pregunta tan rara en medio de un tema tan serio. Pero decidí responderla.

- "Yes, I've got one younger brother"

- "And do you love 'im?"

- "More than anything in this world".

- "Fine, then you'll undestand the kind of love I feel for Cyn. She's very nice and she's the mother of my child, Julian, but that's all. I never got to love her like I should. And I know she loves me, poor old thing. But I just kind of enjoy her company sometimes, that's all".

Me quedé bastante asombrada. Esta declaración de sentimientos no la había leído ni en las biografías que de John habían salido en estos tres años. No sabía qué decir.

Cogí fuerzas incluso para el rechazo y decidí hacerle una pregunta que podría hacerme la mujer más feliz del mundo o la más desgraciada. Esta pregunta y su respuesta me podía llevar a Barcelona al día siguiente e incluso a Inglaterra, o llevarme de vuelta a Valencia en el próximo tren. Cogí aire:

- "What am I for you, then, John? I'm not a groupie and if I've done this is because I really like you"

- "You're beatiful and I like you too a lot. Have I not shown it to you tonight? If I didn't care for you I would have thrown you out immediatley after shagging you and you're here with me talking 'bout personal affairs. That should show you what you mean to me".

Quería analizar bien todo lo que me había dicho. En ningún momento había dicho la palabra AMOR, sólo que le gustaba y que se preocupaba por mí. Quizá eso era suficiente en John. A él no le gustaba expresar sus sentimientos muy abiertamente, ni siquiera en las canciones. Se podían contar con los dedos las canciones en las que John decía te quiero. Las de Paul eran innumerables.

De nuevo se volvió hacia mí y me besó en la boca.

- "You're the best thing that's happened to me ever since I started with the Beatles"

No podía creer lo que me estaba diciendo, en serio, no podía. Tan sólo nos conocíamos desde hacía dos días. Bueno, es cierto que yo conocía a John desde que se fue a Hamburgo pero él no me conocía a mí y quizá, por lo que él sabía de mí, yo podía ir detrás de su fama o del Beatle, no de la persona.

- "Really?"

- "Yes, luv. You're the first girl in a lot of time that has not screamed at my presence or has just tried to shag me from the very beginning. You've been sort of a teaser for a night and I liked that, you see. I'm not very used to being refused".

¿Yo una calientapollas? ¡Imposible! Eso era lo que menos quería yo ser. Muy al contrario, si no me había acostado con John la primera noche que le conocí era justamente para que no pensara que era una cualquiera. Y ahora me decía eso. Pues me molestó. Era bonito lo que me había dicho que significaba tanto para él, pero no estaba dispuesta a pagar tan alto precio.

- "I'm not a teaser, John".

- "I know, luv! Oh! Don't get me wrong! Just the fact that you didn't want to sleep with me made me think you could be one of them. You've shown me tonight you're amazing".

John sabía cómo quedar bien. Me volví hacia él y le besé de nuevo.

- "You're coming with me to Barcelona, aren't you?"

- "Yes, I am", no había nada en el mundo que deseara más.

- "Wanna go home now or tomorrow morning?"

- "I wanna spend this night with you, John Winston Lennon".

- "How do you know my real name? I never told you".

- "You'll be surprised to know how many things I know of you".

- "That's nice, luv. Have you got a real name as well?"

- "Mª Victoria Peña Gutiérrez. Does this sound strange to you?"

- "Yeah, your second name. Strange letter you've got there".

Me reí.

- But I've made a nickanme for you. Hope you don't mind, baby. If you do, feel free to change it".

- What's it?"

- "Sadie. You were so sexy this evening when you were sad, your beautiful eyes were shining and your gorgeous lips were trembling with anger. I would have fucked you right there, you know".

¡Qué bruto era! Pero el nick me gustaba, ¡John Lennon me había inventado un apodo! Nunca me lo quitaría de encima. A partir de este momento, me llamaría Sadie incluso para los profesores de la Facultad.


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