It's Only Love
por Sadie
"Capítulo 8: Happiness Is A Warm Gun"
He’s not a boy
Who misses much...
Por supuesto, cuando le conté a Ana lo que John me había propuesto hubo más bronca. Creo que realmente me estaba empezando a cansar y al final le dije que si seguía oponiéndose a mi relación con John, optaría por no contarle nunca nada más. Era mi vida, y hacía con ella lo que quería. Ella sabía lo importante que era John para mí, y aún así no aprobaba que me acostara con él. Pues entonces, no había más que decir.
- "Creo que los días que voy a pasar con John en su casa nos van a venir muy bien a las dos, Ana".
- "Sí, eso creo yo también".
No nos hablamos mucho en los días que siguieron y por fin el sábado siguiente a la fiesta del Scotch St. James, John me llamó como había quedado para invitarme a su casa. Hice una pequeña maleta y pedí un taxi. Cuando me fui Ana ni siquiera estaba en casa, así que le dejé una nota y le dije que volvería en unos diez días.
Cuando llegué a casa de John, sólo entrar por las grandes verjas exteriores ya me quedé totalmente asombrada. ¡Aquello era como todo el pueblo entero donde yo vivía! Había un bosque, un lago, y al fondo se veía una mansión blanca con inmensos ventanales. A medida que el taxi se acercaba más a la casa, más asombrada estaba yo. Me dejó en la puerta y pagué. Me salió un poco caro, pero valía la pena. Llamé a la puerta de "Kenwood" y me abrió el mismo John.
Nada más verme, me abrazó y me besó. Pasé. Aluciné todavía más. La casa tenía inmensos ventanales y eso hacía que entrara la luz a raudales.
- "Welcome to my humble home"!
Yo no salía de mi asombro. Creo que en mi vida había pisado ni volvería a pisar, estaba segura, nada igual. Pasamos a una sala que tenía tres paredes cubiertas por cristal, es decir, tres cuartas partes de la habitación eran solo cristales. Se veía una piscina. Luego John me llevó al piso de arriba. Me dijo que todavía la estaban reformando y que por eso el piso de arriba estaba todavía un poco en obras. Él tenía su propio estudio de grabación, pequeño, y lo usaba no sólo para experimentar con música, si no también para escribir canciones. Y luego pasamos a su habitación y la de Cynthia. Me dijo que dejara las cosas allí, en el armario y que probáramos si me gustaba la cama. Me reí. La cama era tipo película de "Sisi Emperatriz", con cortinas cubriendo las esquinas, y era bastante alta. Salté y me tumbé.
- "John, this is happiness! I mean, to be here with you surrounded of all possible luxury".
John se rió, se tumbó a mi lado en la cama y apoyó la cabeza en la mano. Me observaba y yo me sentía un poco incomoda.
- "You’re beautiful", me susurró. Se puso sobre mí y me besó. Yo cerré los ojos y me dejé llevar. Noté como sus manos empezaban a quitarme el top y a besarme por todos los lados. Creo que la forma de hacerme el amor de John de ese día era la mejor que me había hecho nunca. No sé si sería por la tranquilidad de saber que nadie nos podía pillar, que estabamos solos, ya que no había presiones, pero me hizo el amor de la forma más bonita posible.
Oscureció y se hizo de noche. John no era muy buen cocinero, y yo menos, así que salimos a cenar fuera. John ya sabía a que sitios ir sin ser molestado por los fans, así que estuvimos bastante tranquilos, a no ser por una camarera que me tiró el vino en el vestido. John puso el grito en el cielo. Lo que menos quería yo era una escándalo, así que no paraba de decir que no pasaba nada, que daba igual. Pero él insistía en hablar con el encargado y montar un follón de mil demonios.
- "It’s not the first time that’s happened to me, luv! It happened to Cyn as well, and Maureen, Jane and Pattie are really fed up with all this! I won’t let this happen to you!"
Una vez que John habló con el encargado, ya no hubo más incidentes en la cena, pero la cosa no había empezado muy bien, y el hecho de llevar el vestido manchado nos impidió que nos fuéramos a algún otro sitio tras la cena. Yo sugería ir a casa y John aceptó.
Cuando llegamos pasamos al comedor. Desde el comedor se veía la piscina y me empezaron a entrar ganas de bañarme en ella. Nunca me había bañado en una piscina por la noche, y era algo que siempre había querido hacer.
- "John, I wanna have a bath in the swimming pool. Can I?"
Me miró y me sonrió.
- "Of course! Go upstairs and choose one of Cyn’s bikinis".
Subí y abrí el armario de Cynthia. Empecé a probarme sus bikinis, pero me estaban todos bastante grandes. Seguramente Cynthia usaba varias tallas más que yo. Decidí que no me pondría ninguno. Era de noche, nadie me podía ver excepto John (y no me importaba, la verdad), así que decidí bañarme desnuda.
Bajé de nuevo al comedor vestida tal cual me había subido y
John estaba viendo la tele, así que no se dio cuenta. Salí a la piscina, me
quité el vestido y la ropa interior y sin ni siquiera quitarme las lentillas me
tiré de cabeza a la piscina. El fondo de la piscina era espectacular. Había un
gran ojo en el fondo, hecho con azulejos de colores y había también focos
interiores que iluminaba el fondo. Cuando John oyó el chapuzón salió al
exterior a verme. No sé si se habría dado cuenta de que estaba desnuda, así
que se lo hice ver subiéndome un poco por las escaleras de salida. Cuando me
vio, no lo dudó ni un instante, se desnudó el también y se metió en el agua.
Vino hacia mí y me besó con pasión. Nunca nunca había hecho el amor en el
agua. Era obvio que con John estaba descubriendo un montón de cosas nuevas. Me
agarró fuertemente de la cintura y comenzó a beberse el agua que resbalaba por
mis pechos mojados. Me levantó con un solo brazo y me sentó en el borde de la
piscina, separó mis piernas y comenzó a besarme por el vientre, el ombligo y
debajo del ombligo, hasta llegar más abajo, hasta la parte más intima de una
mujer. Al cabo de unos momentos, me bajó de nuevo al agua y puso su pene tan
cerca de mí que me rozaba el vientre. Me volvió a besar en la boca, mientras
que con la otra mano me apartaba el pelo mojado de la cara. A los pocos segundos
se introdujo en mí. Era una sensación totalmente extraña, el agua fría
contrastaba con el calor corporal que sentía. Salpicábamos agua al exterior,
pero nada de eso importaba cuando éramos uno. La postura estaba cansando a
John, así que me apoyó sobre el borde de la piscina para no tener que cargar
él con todo el peso. Además así John me podía pasar su fuerte mano por todo
mi torso, acariciándome los pechos y trazando con fuerza el contorno de mi
cintura. De repente John se separó de mí con fuerza y gritó: AHHH!!!! Había
llegado. Supongo que al día siguiente cambiaría el agua de la piscina. Me
acerqué a él y le aparté al mojado pelo de la frente. ¡Qué raro estaba sin
el flequillo! Le besé en la boca y en la frente. Él se sumergió en el agua y
cuando volvió a salir a la superficie, se fue hacia las escaleras de salida.
Salió y fue a por unos grandes albornoces que tenía en el vestidor. Abrió uno
y me hizo ademán de que me acercara. Salí y me rodeó con él desde detrás de
mí. Después me besó la cabeza y tras ponerse el otro albornoz, subimos a la
habitación a dormir.
â â â â
Me despertó la campana de la puerta. No tenía ni idea si el servicio trabajaba en domingo o era John el que tenía que abrir. Me giré en la cama y vi a John todavía durmiendo. La campana de la puerta seguía sonando y me empezó a entrar miedo por si acaso era Cynthia que volvía inesperadamente o algo, pero supuse que eso era una tontería pues ella tendría llave. Por fin oí abrirse la puerta: el servicio sí que trabajaba en domingo. Oí pasos que luego se perdieron y durante un rato más ya no volví a oír nada.
Decidí levantarme y salí al inmenso balcón que daba a la piscina. Hacía un sol radiante, cosa rara para ser Londres, pero el cielo tenía nubes bajas que igual harían llover por la tarde. Cuando me asomé al balcón vi a Paul sentado en una de las butacas de mimbre que John tenía en el jardín tocando la guitarra. ¡Paul! Me dio muchísima alegría verle, puesto que no lo veía desde el último concierto que dieron en Barcelona. Me apetecía muchísimo verle y hablar con él así que me puse un albornoz de Cynthia y bajé a la piscina tras peinarme un poco (aunque me gustara John, no podía dejar que Paul McCartney me viera sin peinar, era imposible).
Salí a la piscina y le observé. Estaba tan absorto en su música que no se dio cuenta ni de que había salido.
- "Paul!", le grité. Se giró hacia mí y tras hacer una cara de sorpresa, me sonrió, dejó la guitarra y se vino hacia mí.
- "Vicky, luv! What a lovely surprise! How’s everything? And, oh, what are you doing...? I mean..."
Yo le sonreía.
- "John invited me to stay, Cyn is in Liverpool, I think".
- "I see", me abrazó de nuevo, "oh, luv, it’s so great to see you, honestly. Tell me things, come and sit by me".
Primero quería desayunar, así que me dirigí a la cocina donde vi a una mujer trasteando por allí. ¡Dios mío! ¡Qué corte! No tenía ni idea de si le iría con el cuento a Cynthia o qué, así que decidí no decir nada. No sé si la mujer se dio cuenta de que yo estaba por allí o qué, el caso es que acabó lo que estaba haciendo y con la misma salió y se fue. Para mí fue un alivio.
Me preparé un café y cereales, que parece ser que es lo que a John más le gustaba, porque tenía muchísimos cartones en los armarios. Lo puse todo en una bandeja y salí a la piscina con Paul.
- "Do you wanna join me?"
- "Oh, no, no, thanks".
Vale, pues yo sí que devoré el café y los cereales. Paul me miraba y sonreía.
- "Oh, luv, really, it’s so nice to see you... So you finally came... How do you find London so far?"
- "I love it, Paul, believe me. I don’t know., after two or three days, it was as though I had spent my whole life here".
Se rió mas abiertamente.
- "You should visit Liverpool. It’s much smaller than London, but the people are really friendly".
- "I will, Paul, I will, I don’t know if with John or with Ana, but I’ll do it for sure".
- "Oh, Ana... How’s she?"
Le miré por encima del plato de cereales. No sabía si lo había preguntado por compromiso o realmente le interesaba. Supuse que sería por compromiso y un poco también por curiosidad.
- "She’s fine, she’s here in London with me".
- "Oh, really? I’d like to see her, just to say hello and stuff".
- "Sure, I’ll tell you our address".
En ese momento John apareció por la puerta de la piscina, en albornoz, totalmente despeinado y bostezando.
- "Paul, what are you doing so fucking early here?"
- "Early, John? It’s 1.00!"
- "Ah, I’ll have a shower and then we’ll start, right?"
Me preguntaba qué tendrían que hacer un domingo por la mañana. Paul me lo dijo, como siempre, parecía tener una especie de telepatía con él. Siempre acertaba a responder mis preguntas cuando yo aún ni siquiera las había formulado.
- "We’re gonna songwrite a little. I have a couple of ideas in mind and I don’t want them to go off".
¡Anda! Iban a componer más canciones. ¿Cuál era su último disco? Por lo menos, el último que yo tenía era "For sale" y salió a finales del año anterior.
- "New record?"
- "Wait a litte, luv. ‘Help! ‘ hasn’t still been released even!"
- "Help!?
- "Yeah, our last album. Let me think... It goes out in August, next month, actually".
- "Can you sing any song of the new album to me"
Paul pensó. Le vi coger la guitarra y me preguntó.
- "A slow one or a fast one?"
Pues para ser un domingo por la mañana con un sol tremendo no me apetecía una canción lenta. Le dije que me tocara una rápida y lo que oí me gustó bastante, me parecía una canción country. Paul comenzó a tocar su guitarra de manera rápida y después comenzó:
"I’ve just seen a face I can’t forget the time or place where we just met
she’s just the girl for me
and I want all the world to see we've met
na na na na na na
Had it been another day I might have locked the other way
And I had never been aware
But as it is I’ll dream of her tongiht
Na na na na na na
Falling, yes I am falling and she keeps calling me back again"
Yo estaba alucinada... No sólo me estaba cantando Paul McCartney, si no que además era una canción en exclusiva que aún no conocía el resto del mundo. Me sentía muy muy privilegiada. Paul continuaba pero le paré para preguntarle por lo que más me interesaba en este mundo:
- "What about John’s songs?"
- "Well, what about them?", me preguntó.
- "No, I don’t want you to sing any John’s song to me, just like we did with "I’m a Loser", remember? Any autobiographical?"
- "Help! I think too much pressure is finally getting him."
En ese momento bajó John duchado con unos vaqueros (nunca le había visto en vaqueros antes. Nunca, y me resultaba tan extraño no verlo con el típico traje de chaqueta y corbata, que creo que se debía notar en mi cara la sorpresa). Vino hacia mí y me besó.
- "Mornin’, luv. Sorry I can’t stay with you this morning, you see, sort of songwriting with Macca... Hope you don’t mind. See you later, don’t go!"
Le sonreí. ¡Cómo me iba a ir! Se subieron los dos al estudio que tenía John y yo me quedé sola con mis pensamientos. Nunca me hubiera podido imaginar lo que estaba viviendo. Pero ahora me encontraba un poco rara. Subí arriba y me duché. Cuando estuve lista me pregunté qué hacer. Se me ocurrió llamar a Ana. Me había ido de casa bastante enfadada y ella estaba igual conmigo, pero era mi mejor amiga y quería hacer las paces con ella.
Me fui al comedor y cogí el teléfono. Marqué el número de Lina.
- "Hello?"
- "Ana, soy yo, Vicky..."
- "Hola, Vicky, ¿qué tal va todo con tu hombre?"
- "¡Está genial, Ana! Su casa es una mansión, es como Manises o más grande, te lo juro. Tiene una piscina... ¡Anoche me bañé en ella! De noche, Ana, la primera vez que lo hacía... ¿Por qué no te vienes a pasar unos días?"
Ana no parecía muy entusiasmada.
- "Porque no, Vicky. No me gusta John y lo sabes. Además Lina viene el lunes y tengo que estar aquí porque te dejó la llave a ti."
No me podía creer que alguien me dijera que no le gustaba John. A mí me gustaba tantísimo que era imposible, a mi modo de ver, que a otra chica no le gustara. Lo que no le gustaba a Ana era su forma de ser, el hecho de engañar a su mujer, de tener engañado a su hijo también.
- "No te gusta, Ana, pero ni siquiera haces un esfuerzo porque te guste".
- "Escucha, Vicky. No te lo había dicho hasta ahora pero te lo voy a decir. Y siento si te hago daño pero soy tu amiga y tienes derecho a saber lo que pienso. John no va a dejar a Cynthia por ti. Lo sé. Se cansará de ti y te dejará, se acabará todo. Fin de la historia. Te romperá el corazón".
Paul ya me había dicho lo mismo, pero no creía a ninguno de los dos. ¿Por qué tenía que hacerme daño? ¡No lo veía lógico! Si no dejaba a Cynthia por mí, vale, lo aceptaba. Pero no teníamos por qué terminar mal. No la creía.
- "Vicky, ¿sigues ahí?"
- "Ana, voy a colgar, OK? Un beso".
No quería escuchar nada más sobre ese tema. Me había quedado bastante triste. No quería ni pensar en la posibilidad de que John me abandonara. No creo que lo pudiera soportar. Cualquier otro hombre o chico con el que rompiera me daba igual. No era la primera vez que terminaba una relación, pero no con John. John era todo para mi. Eso no podía suceder. Con el corazón dándome saltos gigantescos en el pecho decidí relajarme y pedir un taxi para irme al centro de Londres. Lo necesitaba. Le dejé una nota a John.
No había mucho que hacer un domingo. Me metí en un bar a comer y luego visité el museo Británico. Me encantó la parte de Egipto, con todos esos cadáveres que habían pertenecido a personas normales, como yo. No había mucha gente, pero tuve suerte de que estuviera abierto.
Tras un rato dando vueltas sin saber que hacer, solo pensando y pensando en lo que me había dicho Ana, decidí volver a Kenwood. John estaba aun con Paul, pero este ya se iba. Miré a John. Me besó con pasión. ¡Dios mío, menos mal! De momento todo seguía igual.
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