Cada quien tiene su forma de ser pendejo.
Cuando tropieces, por favor no voltees a ver en qué. Eso déjalo
a los pendejos.
Si vas caminando y caes, levántate si puedes; solo los pendejos no lo
hacen.
Si tienes dinero, préstalo al primero que te lo solicite, después
tu serás el que pida prestando.
Si te choca un libro, préstalo; con seguiridad no lo volverás
Levántate, pensando diario, en que ya otros se levantaron con la
intensión de hacerte pendejo.
Cuando puedas hacer un bien, házlo pero no pidas aplausos.
Si no quieres vivir tranquilo, m&eeacute;tete en lo que no te importa.
No te agaches a recoger una moneda, sin antes estar seguro de que no es una
saliva.
Recuerda que siempre es peligroso voltear a ver a un borracho, a un muchacho
o a un agente de tránsito. También a un perro.
No olvides que una Eva sin paraíso, es mejor que un paraíso
sin eva.
No seas pesimista y le veas solo los agujeros a un queso de gruyere.
Si no te puedes quitar los calcetines, recuerda de que ya es tiempo de que
te los cambies.
Si eres mujer, lucha, pero no tanto.
A la que abre mucho el compás, se le rompe el vértice.
Si se te agujera un bolsillo del pantalón, cóselo antes de que
adquieras malas mańas.
Si tienes tos, no tomes aceite de ricino.
No olvides que la ociosidad es madre de una vida padre. (Si tienes dinero
para dártela)
Haste pendejo cuando te convenga, pero no permitas que te hagan cuando les
convenga a otros.
No intentes hacer con jícamas cajeta de membrillo.
Mujer: camina siempre con la vista baja y las piernas juntas. Así
nunca te pasará nada.
Nunca saludes con la mano como esponja mal esprimida; sécala antes o
mejor no la des, para que no se acuerden de tu familia.
Nunca te quites los mocos con las uńas, te puedes sacar un ojo.
No se te ocurra imitar a Coló con lo del huevo, te puedes quedar chiclano.
Si la mujer te dice que tú eres el que está pagando los abrigos
de visión, los perfumes franceses y otros lujos, acéptalo con
resignación; aunque tú sepas que no le puedes dar lo suficiente
para poderlos comprar.
Si sabes algo de alguien, cállate. Si no sabes nada de alguien,
cállate.
Todas las mujeres deben limpiarse hacia atrás. Limpiarse para
adelante es exponerse a que quede clausurada la sala de recibir.
A mujer liviana: Macana; a mujer fiel: Mil.
Ayuda a tus amigos con todo lo que puedas, menos con el gasto de la casa.
Trabaja mucho, pero no tanto que no dejes tiempo para hacer dinero.
No discutas, di que si y sigue pensando como quieras.
Rie aunque sea un poco, siquiera lo suficiente para que te sientas un animal
racional.
Si se te olvida seguido abrocharte la bragueta, es tiempo que admitas que
te estás volviendo viejo.
No olvides que una cosa es estar despreocupado y otra despreocupedo.
Si te agrada andar ligero de ropa, hasta sin camisa, juega a las cartas.
Está bien que fumes, pero fuma de los tuyos y no los de los amigos.
Recuerda que un fiador, es un pendejo con pluma fuente.
No olvides que hay un pacto secreto entre los médicos, boticarios y
agencias de inhumaciones.
Si tienes suficiente dinero, enférmate, si nó, mejor
aguántate.
Que tu cama matrimonial sea de cuarenta centímetros de ancha. En
medida mayor el amor se diluye.
No hagas travesuras debajo de las sábanas, pueden confundirte con
un fotógrafo.