| Inicio | Lista de visitantes | Curriculum Vitae | Fotografías | Jalisco | Para reflexionar |
| Cultura General | Humor | Diccionario Popular Mexicano | Dichos | Enigmas | Hilvanes poéticos Mexicanos (Albures) | Piropos | Reflexiones y pensamientos |
| Introducción | Cartas que si llegaron | Confetti | Lira jocunda | Prosa casi en serio | Sacrilegios |
Besé tu boca y la encontré jugosa
por un hálito tibio calentada,
con efluvios sutiles de enramada
y aroma fino de fragante rosa.
Alcé tu falda y te besé otra cosa,
una boca también tibia y velada
por vellones de selva enmaraniada
y a pámpanos manidos olorosa.
Y aunque el decirlo te parezca prosa
de la estirpe mas baja y depravada,
tu boca la de arriba perfumada,
como cesta de rosas aromada,
con tu boca de abajo comparada
no tiene tanta sal ni es tan sabrosa.