Las Cartas del Duende


EL SENDERO

Transitando el sendero
que dibujan las almas
perdidas en la eternidad,
busco y despierto ese pasado
callado y moribundo,
que el tiempo creyó haber asesinado,
pero sólo logró adormecer.

Pasan las vidas...
trayendo y llevando vida.
Dejando en este mundo
más misterioso que bueno...
o que malo, un poco...

Llegan las vidas a este mundo...
Y dejan aquí la vida,
cuando la vida pasa.

Estas son mis huellas.
Son mis pasos
que escriben las palabras de tu boca.
Son el tiempo prestado
del pasado.

Hasta aquí llega tu alma
muda a mis oídos.
Llegan tus ojos
ciegos a mi mirada.
Y me pregunto por qué
tu amor transita con inercia
las calles de una ciudad muerta.

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