Las Cartas del Duende


SIN LLEGAR A MÍ

Tal vez desde tu voz
o mi locura
llegas a mi,
sin viaje, sin camino.

Desde la noche y el silencio.
Desde una lágrima
sedienta y solitaria
que se evapora
con tu rostro,
y con tus manos.

Desde la nada
y desde todo
lo que me aplasta
y me hace morir.

Desde la oscuridad,
desde la sombra
se oye un eco que te nombra.

Entre la suciedad de mi alma
la huella de tu paso
que parte... y que regresa.

Desde el sonido,
que nace de tus labios
y muere sin llegar a mí.

Desde la nada
y desde todo
lo que me aplasta
y me hace morir
oigo el eco de tus pasos
volviendo a partir.

Siguiente


Regresar al Indice

Enviame un e-mail