Durante esta primera época no hubo reglas que rigieran las lidias; los toreros asesinaban al toro como pudieran, con arpones, dagas, lanzas y estoques de hojas anchas. Las características más acentuadas del espectáculo taurino de esa época, al igual que hoy fue su crueldad, que a menudo derivaba en locura absoluta delirante: espectáculo sangriento que recogió Goya en sus obras. Hasta mediados del siglo XVIII alternaron en la fiesta taurina toreros de a pié y a caballo, sin reglamento alguno.

La historia del toreo, como se realiza hoy, empieza con la aparición de los carteles en 1761 con picadores, banderilleros, toreros auxiliares y matadores.

La lidia y muerte de toros fueron apareciendo en Centro y Sur América después de la incursión española en estos territorios.

CENTRO AMÉRICA: La primera lidia de toros en América se realizó en México el 24 de julio de 1526, en honor al conquistador Hernán Cortés, celebrando la caída de las tribus y razas prehispanas (sexto aniversario de la caída de Tenochitlan). En toda la época se dieron espectáculos relacionados con toros. México ha ejercido gran influencia en los países centroamericanos para introducir espectáculos taurinos, teniendo éxitos (inicialmente) en Costa Rica, Guatemala y Panamá, y con menor suerte en Honduras, y ninguna suerte en Bélice. Hay registros sobre intentos muy aislados de promover la tauromaquia en el Caribe (República Dominicana y Cuba) pero por fortuna han fracasado.

SUR AMÉRICA: La reseña histórica de Sur América la podríamos resumir diciendo que el toreo se da a principios de la invasión española, pero en varios países los procesos fueron diferentes por lo cual amerita una explicación individual:

ECUADOR: Es en Quito donde empiezan la lidia de toros propiamente dichas a principios de este siglo, pues en la época de la colonia se realizaban los denominados encierros en donde toda persona que quería torear la hacia.

Estas tradiciones se siguen en las pequeñas poblaciones rurales, pero aquí no se lastima al animal, en ecuador se le denomina toreo de pueblo.

Las fiestas taurinas al estilo actual aparecieron en 1905. Actuaron novilleros profesionales que como parte del espectáculo martirizan, maltratan o hieren y matan al toro, estas ferias se institucionalizaron en 1960 año en el cual la iglesia, y principalmente la autodenominada comunidad franciscana, son quienes impulsan el desarrollo de este circo, al donar un trofeo de oro con la imagen, Jesús del Gran Poder al torero triunfador de la feria. Existen 12 plazas las cuales albergan 100.000 personas.

PERÚ: El cruento espectáculo de la lidia y muerte de toros se inició en Perú desde la llegada del español Francisco Pizarro. Fundador de Lima C.D.P en el año de 1535. El señor Pizarro lanceó, suerte antigua que consistía en atravesar el toro desde un caballo.

Aunque la lidia era por la tarde, la gente se congregaba desde por la mañana y tal era el jolgorio que la iglesia tuvo que intervenir y solicitar al gobierno que las lidias no se dieran los domingos porque nadie asistía a misa (…). Aquellos espectáculos eran muy suigéneris, era una diversión con más de circense que de tauromaquia, se practicaba el alanceo, peleas de toros con perros, burros y otras animales.

Otro espectáculo de cuestionable desarrollo es el ¨Yahuarfiesta ¨ o fiesta de sangre. Es un salvaje espectáculo donde se puede apreciar la lucha desigual en el que pueblo goza y se emborracha. El cóndor, animal de los Andes que esta en vía de extinción es capturado y encerrado en un cuarto oscuro, sin alimento hasta el gran día. Ese día el cóndor es cocido a la piel del toro al que previamente se le hace una herida en la cabeza para exacerbar el apetito del hambriento cóndor, en estas condiciones se inicia lo que ellos llaman fiestas. En ella intervienen también un torero, como se imaginarán el toro es atacado por ambos lados, por el hombre y el cóndor que picotea el morrillo desesperadamente, la lucha es cruenta y sangrienta tal como su nombre lo indica. Se dice que el indio pretende representar la lucha entre el indígena, el cóndor y la raza española representada por el toro.