Andrea Doello

Coord. Gral. "Fans Club Oficial UN SOL"

(Rosario, Santa Fe, Argentina)

 

Rosario, 03 de marzo de 1989

    Era una tarde bastante linda, algunas nubes blancas tapaban al sol de vez en cuando.

    En el colegio sucedía lo de siempre, los profes, las materias, los recreos. Pero para algunos no era un día totalmente normal, hoy llegaría alguien muy importante a nuestra ciudad y no era ni el gobernador, ni mucho menos el presidente de la nación, que va... era el mismísimo Luis Miguel. Sucedió que justo faltó la profesora de matemáticas, nos adelantaron las materias y acabamos saliendo una hora antes.

    Unas chicas de tercer año (yo estaba en cuarto) decidieron ir al hotel "Aristón"; me invitaron y, la verdad, no me gustó la idea de ir pero insistieron y fui. Yo estaba de mala onda y a cada rato repetía:

    - ¿Para qué vamos al hotel, no lo vamos a ver?, lo mejor que podemos hacer es irnos a casa.

    Las demás me hacían callar.

    Llegamos y había una multitud de gente (fans, policías, etc., etc.). Luego encontré a Rodolfo Machorro (alias Rudy) que era el bajista de Luismi en esos momentos; ya había hablado con él en 1986 y era un tipo muy simpático, así que me animé y le pregunté si Micky estaba en el hotel, me dijo que no y, con un movimiento de cabeza, me señalo un colectivo de dos pisos que se encontraba en el lugar.

    Pensé:

    - ¡¡¡DIOS MIO... ESTA AHI ADENTRO!!!.

    Mi cara de poca onda cambió para mostrar una tremenda sonrisa. Volví a mi lugar, Isabel me dijo:

    - ¿Vos sabés algo?... habla che.

    - Callate la boca... vení... vení.

    Y la llevé cerca de la puerta del colectivo.

    - Yo me voy a la puerta del hotel.

    - No... quedate acá te digo... quedate Isabel.

    - Decime lo que sabés.

    - Lo único que sé es que no está en el hotel.

    No le podía decir la verdad ya que comenzaría a hacer escándalo y todo el mundo se iba a enterar en donde estaba él; además Rudy me lo dijo en confianza, sabiendo que yo no le iba a decir a nadie.

    Las dos hablábamos, yo estaba cansada de estar parada (casi una hora de espera) y me apoyé en la puerta del colectivo. Después de unos minutos de estar así sentí algo tibio y suave que rodeaba mi mano. ERA LA MANO DE MICKY QUE TOMABA LA MIA. Lo miré, tenía puesto unos jeans celestes (super ajustados) que le marcaban los músculos de las piernas y una camisa amarilla. Soltó mi mano y me dijo:

    -Perdón.

    Yo le contesté:

    - No hay problema.

    Mientras para mis adentros pensaba:

    - ¡¡¡AGARRAME TODA PAPITO!!!.

    Isabel estaba blanca como un papel y balbuceaba quién sabe que cosa.

    Luego le dije:

    - ¡Bienvenido a Rosario... suerte para el recital de mañana!.

    Bajó sus enormes lentes negros hasta la punta de su nariz, me miró por encima de ellos, y con vos suave y tierna (como suspirando) me dijo:

    - ¡Ayyy que tierna eres... gracias MI REINA!.

    Y me mostró toda la blancura de sus hermosos dientes.

    Yo repetía mentalmente:

    - ¡¡¡ME DIJO MI REINA... ME DIJO MI REINA!!!.

    Acto seguido continuó caminando rumbo a la puerta del hotel, rodeado por sus dos guardaespaldas (antes tenía sólo dos) y por fanáticas histéricas que lo tiraban de la ropa y de los cabellos.

    Rápidamente saludó a Isabel y a las otras chicas que venían conmigo ya que para ese momento estaba casi corriendo.

    Cuando entró al "Aristón" me percaté que tenía la carpeta llena de hojas y no le había pedido un autógrafo; entonces pensé:

    - Algún día lo voy a agarrar más tranquilo y le voy a pedir un autógrafo.

    NUNCA MAS LO TUVE TAN CERCA. Moraleja: NUNCA PIERDAN UNA OPORTUNIDAD QUE LES DA LA VIDA.

    Volvimos a casa super felices y cantando, a los gritos, las canciones de Luis Miguel.

 

4 de marzo de 1989 "El Show"

 

Volver a Experiencias Personales