DEPORTES

 

MÁS DE CUATRO DÉCADAS ESCALANDO MONTAÑAS

 

§         El proyecto mares de México, el más ambicioso de su vida: Carlos Rangel Plasencia

 

 

Por Carina Salazar Piña.

 

México, Ciudad Universitaria 01/04/03 AUNAM.- De sus poros brotan las sales de los mares que ha recorrido, sus ojos negros llevan grabadas las imágenes de montañas, ríos, cuevas y selvas; se trata de Carlos Rangel Plasencia, quien a sus 47 años tiene las entrañas cargadas de adrenalina pues practica el montañismo desde los cuatro años de edad.

 

A partir de 1995 es el Presidente de la Asociación de Montañismo y Exploración de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), disciplina de la cual es pionero no sólo en la institución sino en el país. ”Soy fundador del primer grupo de montañismo en México, el cual inició actividades en 1971 con la organización programada de excursiones.”, recuerda.

 

El primer grupo de espeleología bien formado en México fue de la UNAM. El primer grupo de exploración formado es de la Universidad. A cualquier lado que vayas vas a escuchar la UNAM”, añade.

 

En entrevista exclusiva con AUNAM, Carlos Rangel, biólogo de profesión, recuerda que no fue sino hasta 1974 cuando la Universidad Nacional reconoció la actividad que él y su grupo practicaban como deporte, pues existía gran preocupación acerca de los riesgos que implica el montañismo.

 

Existen riesgos que van desde una torcedura hasta la muerte, pero estos disminuyen en la medida  que los practicantes del montañismo lo aprenden, dice Rangel, quien únicamente ha tenido un accidente cuando, en 1976, se fracturó un brazo al tratar de escalar una roca en el circuito universitario.

 

A lo largo de sus más de 40 años como montañista, el biólogo Rangel Plasencia ha realizado varios recorridos por el país, pero ninguno tan ambicioso como el que actualmente está completando, el proyecto Mares de México.

 

Este trayecto comenzó en mayo de 1994 y pretende dar la vuelta a todo México por costa en Kayak de mar. “Tenemos que abarcar el Caribe, el Golfo de México, el Pacífico y el Mar de Cortés.”, dijo.

 

Durante la charla habló sobre el grado de avance de esta travesía de once kilómetros, de la cual han concluido dos etapas: la del Caribe y la del Golfo de México, es decir poco más de dos mil kilómetros. “La primera fue de Cabo San Lucas a Bahía de Careyes, y se completó en diciembre del 2000 con el recorrido de Chetumal hasta Cancún; la segunda concluyó en junio del 2002 y abarco el Golfo de México hasta el Puerto de Veracruz.”, preciso.

 

La tercera fase iniciará en abril, irá de Veracruz a la desembocadura de Río Bravo, y servirá para terminar con la ruta del Atlántico, por lo que sólo faltará la del Pacífico.

 

El explorador calcula concluir el viaje por etapas en siete años debido a que se requieren buenas condiciones climáticas para completar los trayectos. “Podemos hacerlo en un viaje muy largo, el problema es que si está lloviendo no puedo remar, bueno... puedo hacerlo pero me voy a desgastar demasiado. Tenemos que buscar épocas factibles para navegar.”

 

La autoridad de Carlos Rangel en el montañismo no está a discusión, muestra de ello es que ha publicado algunos artículos en revistas como Montañismo y Exploración, Revista de Geografía Universal y México Desconocido, por citar algunas; además de  colaborar con  Discovery Channel.

 

Entre las experiencias de Rangel Plasencia está la de haber contribuido a localizar rastros y zonas arqueológicas de México. “En el 1986 hicimos el descubrimiento de una cueva en el Valle de Tehuacán, Puebla, que tenía vestigios arqueológicos, máscaras de madera de más de mil años de antigüedad.”

 

Según especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aquel hallazgo fue el más importante en su tipo en todo el mundo debido a las cualidades del material encontrado, ya que “la madera se echa a perder con el tiempo y este material no.”

 

Entre sus logros personales, Rangel cuenta con “el primer ascenso mexicano a la Salathé Wall, en el Capitán, Baja California, en 1979.

 

Lejos de ser un jefe que usa traje y da órdenes tras un escritorio, Carlos Rangel Plasencia dedica buena parte de su tiempo a la instrucción de nuevos aficionados al montañismo, más de 420 por año, para que practiquen sin riesgos este deporte. Cada fin de semana él y sus pupilos salen, ya sea al Ajusco o a diferentes estados de la República Mexicana, a ponerse a prueba.

 

La preparación que reciben en la UNAM quienes desean dedicarse a la montaña consta,  además de la teoría, de entrenamiento aeróbico, natación, bicicleta de montaña, caminata, todo para la resistencia, además del trabajo en gimnasio, donde se pone especial énfasis en el fortalecimiento de brazos y abdomen.

 

Sobre si en México existen los espacios suficientes  para la práctica del montañismo, Rangel Plasencia señaló que si por montañismo se entiende subir montañas nevadas entonces la respuesta es no, pues estas superficies se están acabando en el país; sin embargo ello no impide realizar “escalada de montaña, espeleología, caminar en los cerros se puede practicar en todos lados.”

 

 

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