POLÍTICA

 

LAS MANIFESTACIONES POR LA PAZ NO DETENDRÁN LOS BOMBARDEOS EN IRAK

 

 

  • La gente protesta contra la guerra y para defender a su país de una invasión.
  • A la mayoría de los mexicano la guerra les resulta ajena. 

 

Por Iván Pérez Águila

 

México, Ciudad Universitaria 07/04/03 AUNAM.- Las manifestaciones alrededor del mundo contra la invasión estadounidense a Irak no pueden detener por sí mismas la guerra, pero pueden minar la actitud del agresor.

 

A decir de Guillermo Almeyra, profesor de Ciencia Política en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), las manifestaciones tienen como objetivo principal brindar respaldo moral a quienes están de lado de la justicia, a los agraviados y, por otro  lado, minar la moral de los agresores.

 

En entrevista, el columnista del diario la Jornada, señaló que la gente sale ha manifestarse no sólo por la prepotencia de Estados Unidos e Inglaterra en el caso de Irak, sino también en defensa propia ante la política de guerra preventiva de los gobiernos de George Bush y Tony Blair, quienes bajo el argumento de que sus países están en peligro pueden hacer la guerra a cualquier nación cuando lo decidan.          

 

Almeyra atribuye a la cobertura que los medios de comunicación han hecho del conflicto, sobre todo a la televisión, un estímulo para que la gente se manifieste contra las acciones militares estadounidenses en territorio iraquí, pues las imágenes  de los escenarios de la guerra y el sufrimiento de la población representan un impulso a la movilización de la opinión publica.

 

Para el catedrático universitario, las tres marchas realizadas en México, y que en conjunto no rebasaron los 45 mil asistentes, son muestra de la “vieja” cultura endógena predominante entre los mexicanos, la cual los lleva  “a creer que están al margen del mundo y a no mirar al exterior” .

 

 “Los mexicanos están lejos de tener una visión mundial, no conocen otras culturas y entonces el conflicto les resulta ajeno, lo que limita mucho sus reacciones”, puntualizó.

 

Otro factor presente en la sociedad mexicana que restringe las manifestaciones contra la guerra es -según Almeyra- la influencia de la cultura estadounidense, “no hay tanta influencia de los Estados Unidos en otros países como en México, esto provoca que no se vea lo que está pasando en otras naciones”.

 

Guillero Almeyra habló también de la “Jornada Mundial Alto a la Guerra”, convocada por cuarenta senadores de todos los partidos políticos de México, a realizarse el 12 de abril próximo en la Ciudad de México: “significa un hecho positivo que ayudará a confluir distintas opiniones en una acción común en defensa de los intereses de México.

 

A pesar del reconocimiento a la iniciativa de los legisladores, el periodista no dejó pasar la oportunidad para criticar a este sector de la clase política del país, pues a su parecer los senadores están más preocupados por el proceso electoral de julio próximo que por organizarse para resolver los problemas del país.

 

“Están disputando curules que no tienen ninguna importancia, siguen detrás de los fantasmas electorales mientras que las decisiones se toman a fuera”, dijo.

 

 

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