LOS SENTIDOS
Los sentidos del olfato y del gusto no están muy desarrollados, no así el oído carente de pabellón externo, y el de la vista que alcanza una gran agudeza en particular entre las especies de presa y las carroñeras. En estas se produce un progresivo desplazamiento de los ojos hacia la parte frontal de la cabeza, con la que se gana en `precisión para el cálculo de distancias, que es muy importante cuando el animal quiere atrapar a su presa. Las aves acuáticas necesitan ciertas modificaciones de la visión, ya que la luz que viaja a través del agua se comporta de manera diferente a la luz que pasa a través del aire. Un ave como, por ejemplo una garza o un Martín pescador, que detecta a su presa acuática desde el aire, ha de tener en cuenta esta diferencia cuando bucea en busca del pez. Casi todas las aves emiten sonido, desde simples gritos hasta cantos prolongados y de cierta complejidad.
El canto muestra una gran especificidad y suele estar relacionado con la
reproducción. El aparato fonador
es la siringe, un ensanchamiento de l base de la tráquea. El sentido del tacto
es importante de diversa forma para las aves, y estas presentan varios tipos
diferentes de células receptoras que son sensibles al tacto. Estas se presentan
en las zonas habituales del cuerpo, tales como la planta de los pies. y también
en la lengua. En la mayoría de las aves la cubierta cornea del pico hace que
sea difícil la existencia en el de receptores táctiles, pero algunas especies,
como los patos y las zancudas, que buscan las semillas y pequeñas presas en el
barro, el agua, tienen unas células sensibles al tacto en el extremo del pico.
