EL PLAN B
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Es fácil renunciar a alquilar o
comprar una casa si ya tienes un lugar donde vivir. Otra cosa muy distinta
es negociar con calma si te acaban de trasladar a una nueva oficina en otra
ciudad y dispones de un fin de semana para encontrar una casa y cerrar un
contratro.
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Tú no
puedes permitirte perder tu seguro médico, y tu jefe tiene un montón de
solicitudes de empleados deseosos de trabajar encima de su mesa.
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Cuando te
acercas a la mesa de negociaciones con una sensación de desesperación que
te oprime el pecho, probablemente eso quiere decir que crees que tu oponente
puede darse el lujo de pensar en no hacer un acuerdo y tú no pudes dartelo.
En todos estos casos se está negociando bajo condiciones de
presión que pueden alterar sustancialmente el resultado a lograr.
Veamos
como actuamos cuando vamos a esos mercados que existen en todas las ciudades
importantes de América Latina: La Ipíales en Quito, el Mercado Persa en
Santiago, San Andresito en Bogotá, La Feira dos Importados en Brasilia, etc. En
todo ellos las condiciones se acercan bastante a la definición de un Mercado
Perfecto: Todos los compradores juntos, todos los vendedores juntos, toda la
información a la vista, etc.
¿Qué hacemos?: Paseamos,
miramos, preguntamos.... obtenemos información acerca de precios, calidades,
cantidades.... Cuando ya tenemos suficiente información tomamos la decisión de
compra, teniendo en mente TODO lo que hemos visto....
Veamos
nuevamente el caso del paraguas:
El vendedor pide $10, el
comprador ofrece $7. Si concebimos el proceso como una negociación la
diferencia en disputa es de $3. Esta puede ser representada como una línea
recta descendente y que conforma la denominada Zona de Acuerdos Factibles y Deseables.
A través de este ejemplo se puede observar claramente que un incremento en
la utilidad obtenida por un negociador significa una reducción en la utilidad
de su contraparte, y viceversa.
De hecho, el ejemplo presentado constituye un "juego de suma cero",
puesto que lo que un negociador gana de los $3 (10 menos 7) es justamente aquello que el otro
pierde.

El
universo de posibilidades de establecimiento del precio final es representada
como una línea recta descendente que aparece en la Figura precedente,
y que también es denominada como la "Frontera de Pareto" del problema.
Dentro
de la Frontera de Pareto es posible establecer el "Optimo de Pareto",
que se define -al igual que la excelencia en el amor- como aquel punto en el
cual una de las partes MAXIMIZA su nivel de satisfacción, sin perjudicar,
afectar o disminuir al maximo nivel de satisfacción posble para la otra
parte. Este punto también significa el "apropiarse
de todas las ganancias en un proceso de negociación" (o "no dejar
ganancias sobre la mesa").
En el caso del ejemplo del paraguas el optimo de pareto
es el punto medio entre 10 y 7, es decir 8,5, que es el punto medioi entre
las dos pretensiones iniciales.
Hasta aqui todo parece ir muy
bien. SIn embargo no todo es color de rosa. ¿Por qué?