Existen
muchas maneras de
practicar juegos. Puede
jugarse por diversión,
sin pensar en ganar o
perder; temerariamente,
con la esperanza de que
se tenga suerte y así
ganar; o basándose en
que el contrincante es un
necio, v aprovecharse de
su necedad. Al jugar al
triqui (o tres en raya)
con un niño -o con una persona
a la que se quiere mucho-, puede
incluso jugarse a perder.
Todos los tipos de Juegos
se pueden someter a análisis,
incluso cuando se considera que
los jugadores NO son
naturalmente racionales y/o NO
sólo les interesa ganar; aunque
generalmente se atribuye a
los oponentes una
capacidad de raciocinio y
deseo de ganar, jugando
entonces para lograr el
mejor resultado posible
para cada uno.
Esto es porque unos
jugadores con una capacidad
lógica perfecta son
imposibles, como
cualquier otra cosa
perfecta. Suponer que los jugadores
tienen un conocimiento
total y una comprensión
absoluta de las reglas, y
una memoria perfecta que
les permita recordar
todas las jugadas
anteriores no es muy apropiado.
Conocer siempre todas las
opciones lógicas
posibles a partir de cada
jugada y las del contrario puede ser
un requisito muy
exigente. Unos jugadores
perfectamente racionales
jamás se perderían una
oportunidad de comer a un
contrario jugando a las
damas, y nunca «caerían
en una trampa» en
ajedrez. En las reglas de
estos juegos están
implícitas todas las
secuencias permitidas de
jugadas, y un jugador
totalmente racional debería tener
en cuenta cada una de las
posibilidades.
Mas
como saben bien los que
juegan a las damas o al
ajedrez, las maniobras
consisten sobre todo en
tender trampas y en no
ver posibles movimientos;
tratar que el oponente
caiga en las trampas, e
intentar recobrarse tras
caer uno en ellas.

¿Cómo
debería terminar un
juego de triqui (o tres
en raya) entre dos
contrincantes
perfectamente racionales?
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Posible Respuesta
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