Los atentados
terroristas ocurren, se repite una y otra vez el mismo guión: manifestación
de repulsa, funerales, condolencias de los políticos, y cuando deja de ser
noticia y las victimas se quedan solas, el estado se desentiende, como vimos
en el testimonio de Pilar Manjon (que en realidad es el de los afectados por
el 11M)