|
DECLARACIÓN
El Servicio Nacional de la Mujer, SERNAM, elaboró un Plan de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, (que posteriormente pasó a llamarse “Plan de Igualdad de Oportunidades para Hombres y Mujeres”). El desarrollo de ese plan, ha considerado en la práctica, solamente el reivindicar los derechos de la mujer, ignorando aquellos del sexo masculino, que también han sido injustamente discriminados.
Un ejemplo del modo discriminatorio en que ha obrado el SERNAM, es la aplicación de la Ley de Violencia Intrafamiliar, que se formuló como una promesa de solucionar este tipo de hechos tan
deleznables, particularmente cuando dañan a los hijos.
Nos asiste la convicción de que ocurre, como en el caso de los incendios, que "lo que no destruye el fuego lo destruyen los bomberos". Esta Ley, en el contexto global del Plan de Igualdad de Oportunidades, ha distado de entregar soluciones a los involucrados en situaciones de violencia doméstica, y ha destinado fondos públicos en realizar campañas de difusión masiva, estimulando a que la mujer denuncie estos hechos, por considerar que la mujer es siempre la víctima, no haciendo lo mismo con los hombres.
No se ha estimulado, mediante campañas masivas, con "igualdad de oportunidades", el que el hombre siquiera tome conciencia de que la violencia conyugal, en el caso de la violencia psíquica, es ejercida indistintamente por ambos sexos, los estudios del propio SERNAM señalan que la violencia es mayor de madres a hijos que de padres. Sin embargo se estigmatiza a las mujeres como "víctimas", o "hijos y mujeres víctimas” y a los hombres como "agresores". Esto estimulado prejuicios que, entre otros efectos, tiene el de dificultar la relación padre-hijo.
Por otro lado, a pesar de la indiscutible violencia psíquica que constituye impedir a los niños ver a su padre, la Ley de VIF no la considera. El Plan de Igualdad de Oportunidades considera en el tema de familia la flexibilización de los roles tradicionales al interior de la familia, sin embargo, sólo se ha fortalecido la discriminación de género hacia el hombre en el mundo privado que es la familia, especialmente para ejercer el rol paterno, y particularmente, en los contextos de familias "mal constituidas", "disgregadas" o en "situación irregular".
|
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR HACIA EL HOMBRE
La mayoría de los incidentes de violencia intrafamiliar están registrados de los hombres hacia las mujeres. ¿Por qué? porque a él no se le identifica como la imagen estereotípica de lo masculino.
En la ley, un hombre víctima hace frente a dos obstáculos;
en primer lugar demostrar su condición de víctima, y en
segundo lugar, debe asegurarse de proteger a sus niños y que
no se conviertan en nuevas víctimas. Los hombres muy a menudo
soportan los abusos por razones de protección y mantención del
lazo afectivo con sus hijos, y no ser destruidos
económicamente como consecuencia de la separación.
La mayoría de los hombres reaccionan permaneciendo en
silencio. Este silencio es animado a menudo por factores tales
como, el miedo al ridículo y que la acción violenta de su
mujer es inverosímil, y que ésta será desahuciada. Incluso,
cuando un hombre ha probado que él es la víctima parece que la
línea de conducta que le queda es solamente salir del hogar.
Entonces, esto implica separarse de sus hijos y experimentar a
menudo la dificultad en la obtención del contacto regular con
ellos. El está en los hechos siendo tratado como el
perpetrador de la violencia más bien que de víctima.
LA LUCHA CON LOS MITOS
La medicina moderna está enterada de que ciertas
condiciones puedan hacer a las personas un ser violento, pero
la sociedad espera que tales personas busquen ayuda o
tratamiento médico. Se espera que los hombres tomen la
responsabilidad de la violencia y el abuso pero sin aceptar
ninguna explicación o excusas. Sin embargo, cuando es la
mujer la violenta, la sociedad proporciona una lista de
excusas, por ejemplo: Que tiene depresión, stress, PMT
post-natales, irritación por su obesidad, desórdenes de la
personalidad, le llegó la menopausia, es por el síndrome
pre-menstrual y está en sus días, traumas de la niñez, la
provocación, la autodefensa, etc., sin embargo, a los hombres
también les afectan muchos algunos de estos
problemas. Cuando una mujer es violenta y abusiva con su
cónyuge, no se asume necesariamente que ella es una mala
madre. Si un hombre es violento hacia su mujer, se asume
automáticamente que él es un mal padre. La ley presume que los
niños siempre estarán mejor junto a su madre. Por lo tanto,
las únicas opciones para los hombres es tolerar el abuso de la
violencia o irse de casa, puesto que bajo la ley no tiene una
protección verdadera para él.
Hay que buscar las víctimas masculinas y ayudarles. La
sociedad debe ofrecer la misma protección y ayuda a éstos
hombres y a sus hijos como se da a las víctimas femeninas. Las
mujeres deben ser juzgadas por los mismos estándares que los
hombres, y las mujeres que son violentas deben ser legalmente
responsables de sus acciones.
¿CÓMO HACEN FRENTE LOS HOMBRES?
Los hombres con cónyuges abusivas emplean varios métodos
para procurar no difundir sus situaciones potencialmente
violentas, como por ejemplo: Buscar otro sitio o desean
estar lejos en un lugar seguro, yendo donde familiares o donde
los amigos, pero no dicen a nadie la verdadera razón de por
qué duermen en su auto, en una pieza apartados, en el garaje o
donde quiera que pueda encontrar protección. El promete
hacer lo que ella le exige, confirma la responsabilidad de
toda clase de acusaciones falsas para cubrir las apariencias
de su mujer violenta. Éstas son algunas de las táctica de
supervivencia, pero no pararán los ataques. Sin embargo, la
mayoría de los hombres harán el esfuerzo en la esperanza
inútil de parar los abusos de violencia.
¿Puede hacer él un registro los incidentes violento de su
mujer, de las lesiones o como acurrieron los acontecimientos?.
Los hombres víctimas de sus mujeres, no se atreven a decirle a ninguno de los miembros de su familia la situación por la que está pasando y da las explicaciones mas increibles de sus lesiones, incluso cuando los atienden en los hospitales o el médico en la consulta privada. Temen la humillación y el estigma, incluso cuando el abuso de la violencia es peligroso para su vida.
¿CÓMO REACCIONA LA SOCIEDAD?
Si los hombres procuran señalar los incidentes del abuso y
la violencia, la gente responde con la discriminación, la
incredulidad o la broma, y lo tachan de ser una desviación del
rol masculino. Los comentarios son tales como, por
ejemplo:
"Usted debe haber hecho algo malo a ella para merecer
esto... "
"Mire la talla de usted! Ella es quizás justa
defendiéndose de usted"
"No podemos arrestarla, ¿qué hay sobre los niños?"
"¿Porqué no le demuestra quien manda y lleva los
pantalones en casa?"
"Déle tiempo para que se calme, ya cambiará..."
La sociedad parece que quisiera que estos hombres se fueran
de sus propios hogares porque no hay una solución simple a sus
problemas de violencia y no hay sistema de ayuda Estatal o
privada que pueda ayudarle, tal como ocurre con las víctimas
femeninas.
¿QUE DEBEN HACER LOS HOMBRES?
Guarde siempre un registro con las fechas y las
circuntacias de incidentes de violencia física y psicológica.
Señale siempre la violencia a su médico y a la policia,
asegúrese de que registren sus lesiones y todos los detalles
de la violencia.
Busque siempre la atención médica en un hospital para
constatar lesiones.
Haga la denuncia de la violencia al Carabinero que está
siempre de guardia en los hospitales públicos. También, puede
hacer la denuncia en las comisarias y cuarteles de
investigaciones o directamente al Tribunal Civil.
Ratifique su denuncia ante el Tribunal Civil que
corresponda a su domicilio.
Contrate a un honesto y ético abogado.
|