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EBED-MELEC (siervo del rey). Categoría de oficiales (mercenarios) de palacio, que llegó a ser nombre propio. Es probable que David la instituyera en Israel.
Una persona de ese nombre, eunuco etíope, al servicio del rey Sedequías, rescató a ® Jeremías del calabozo al que lo arrojaron (Jer 38.7–13), y por ello se le prometió protección para el momento de la caída de Jerusalén (Jer 39.15–18).


EFA Nombre de tres personas y una tribu mencionadas en el Antiguo Testamento:

  1. Hijo de Madián y nieto de Abraham y su concubina Cetura (Gn 25.4).
  2. Concubina de Caleb (1 Cr 2.46).
  3. Hijo de Jahdai (1 Cr. 2.47).

EFAI Residente de Netofa en Judá cuyos hijos estuvieron entre los que se unieron a ® Gedalías en Mizpa (Jer 40.8–13). A Efa y a sus hijos se les ofreció protección, pero Ismael los mató después (Jer 41.3).

EFER (gacela). Nombre de tres hombres en el Antiguo Testamento.

  1. Segundo hijo de Madián y nieto de Abraham y Cetura (Gn 25.4).
  2. Descendiende de Judá a través de Esdras (1 Cr 5.23, 24).
  3. Jefe de una familia de la media tribu de Manasés que se estableció al este del Jordán (1 Cr 5.23, 24).

EFRAÍN (doblemente fructífero). Hijo de José y Asenat, hermano de Manasés y patriarca de una de las tribus de Israel. Nació en Egipto cuando su padre ocupaba el cargo de primer ministro de la nación (Gn 41.50). Por la línea materna los hijos de José pertenecían a una familia distinguida. Asenat era hija de Potifera, sacerdote de On. El matrimonio de José y Asenat se realizó con el beneplácito del rey (Gn 41.45), lo cual dio a José fama y gloria en tierra extranjera.
José dio a su hijo el nombre de Efraín «porque Dios me ha hecho fructificar en la tierra de mi aflicción» (Gn 41.52). En efecto, José conoció la esclavitud y el encarcelamiento en Egipto. De ahí subió para ser el segundo en el país. Esto, junto con su feliz matrimonio, fueron triunfos que José supo apreciar. Por eso dijo que Dios lo había hecho «fructífero» en tierra de dolor, experiencia que perpetuó en el nombre de uno de sus hijos.
Jacob, ya en su vejez, se gozó al ver a sus nietos, los hijos de José, a quienes adoptó como hijos suyos (Gn 48.5, 11). En esta ocasión memorable Jacob bendijo a Efraín dándole cierta preferencia sobre Manasés su hermano (Gn 48.17–19). José vivió hasta ver la tercera generación (Gn 50.23). En 1 Cr 7.22 se dice que algunos hijos de Efraín murieron en combate, por lo cual Efraín lloró amargamente. Nada más se sabe de la vida de este distinguido patriarca.
Los descendientes de Efraín llegaron a formar una de las tribus del pueblo de Israel. En la división de la tierra prometida, después de la conquista, correspondió a la tribu de Efraín una rica y extensa región al centro del país. Tenía a Dan y a Benjamín al sur, Gad al este y Manasés al norte (Jos 16.1–10). Entre los varones famosos, descendientes de Efraín, se cuentan ® Josué (Nm 13.8, 16) y Jeroboam, rey de Israel (1 R 12.20, 25). En el territorio de Efraín estuvo la ciudad de Ramataim, cuna del profeta Samuel (1 S 1.1).
Al parecer, fue una tribu dominante y en su regionalismo llegó a poseer su propio dialecto (Jue 12.5, 6). Fue tanto el predominio de esta tribu, que en muchos pasajes bíblicos se cita el reino del norte como reino de Efraín (Os 4.17). El profeta Oseas habla de la caída de Efraín (Os 11.1–12), dejando ver la ingratitud de esta gente ante el permanente y cuidadoso amor de Dios.
El nombre de Efraín también designaba la región habitada por los descendientes de este y una puerta en el muro de Jerusalén (2 Cr 25.23). En tiempos novotestamentarios Jesús visitó una ciudad del mismo nombre (Jn 11.54).

EFRÓN Nombre de una persona y tres lugares en el Antiguo Testamento

  1. Heteo de quien Abraham compró una parcela en donde se encontraba la cueva de ® Macpela (Gn 23.8, 9). Esta pasó a ser la tumba de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, así como de sus respectivas esposas: Sara, Rebeca y Lea (Gn 23.8–17; 25.9; 49.29–30; 50.13).
  2. Zona montañosa que servía de límite a Juda, entre Neftoa y Quiriat-jearim, diez kilómetros al noroeste de Jerusalén (Jos 15.9; ® Efraín).
  3. Ciudad que Abías arrebató a Jeroboam I (2 Cr 13.19).
  4. Fortaleza del sudeste de Galilea que Judas Macabeo capturó. Estaba situada entre Astoret Karnaim y Bet-sán (1 Mac 5.46–52; 2 Mac 12.27–29). Algunos identifican este lugar con et-Taiyibeh.

EGLÓN (novillo). En la Biblia, nombre de un rey y una ciudad.

  1. Rey moabita, en el período de los jueces, que conquistó la ciudad de Jericó y oprimió a los hebreos. Fue asesinado en su propio palacio por Aod, hijo de Gera (Jue 3.12–30).
  2. Ciudad cananea en el desierto de Judá. Su rey, Debir, formó una alianza con otros gobernantes cananeos para pelear contra Josué (Jos 10.1–35). En Jos 15.39 se menciona como perteneciente a Judá, junto a Laquis y Boscat en la llanura (cf. 15.1–12).

ELA (roble). Nombre veterotestamentario.

  1. Príncipe de Edom (Gn 36.41; 1 Cr 1.52).
  2. Hijo de Baasa y rey de Israel durante dos años (ca. 886–885). Mientras estaba embriagado en casa de su mayordomo Arsa, vino uno de sus oficiales, Zimri, y lo mató (1 R 16.6–10). El valle de Ela, lugar de la batalla entre David y Goliat (1 S 17; 21.9). Padre de Oseas, último rey de Israel (2 R 15.30; 17.1; 18.1, 9)
  3. Hijo de Caleb, quien con Josué sobrevivió al peregrinaje en el desierto (1 Cr 4.15).
  4. Benjamita que vivió en Jerusalén después del cautiverio (1 Cr 9.8).
  5. Valle que los filisteos utilizaban para penetrar hasta la parte central de Palestina. Fue aquí donde David dio muerte a Goliat (1 S 17.2ss; 21.9). Quizás fue el mismo lugar donde hoy se encuentra Wadi es-Sant, unos 24 km al sudoeste de Belén.

ELAM (alto). En el Antiguo Testamento, nombre de siete u ocho hombres y una región.

  1. Nombre de uno de los hijos de Set (Gn 10.22), y de varios otros personajes y familias del Antiguo Testamento (1 Cr 8.24; 26.3; Esd 2.7, 31; 8.7; 10.2, 26; Neh 7.12, 34; 10.14).
  2. Región montañosa al este de ® Mesopotamia, habitada por un pueblo cuyo idioma parece no tener relación con otras lenguas. Su principal ciudad era Susa (Dn 8.2).
    Puesto que Elam era una zona montañosa cerca de las fértiles llanuras del sur de Mesopotamia, los elamitas cruzaron el Tigris repetidamente a través de su historia y libraron campañas contra los diversos reinos de Mesopotamia. Por tanto, la historia de Elam se relaciona estrechamente con la de Mesopotamia.
    En el siglo XII a.C., a ® Babilonia, que en esa época pasaba por un período de crisis, la conquistaron los elamitas. Por otra parte, en el siglo VII a.C., en época de la hegemonía asiria, los asirios invadieron a Elam, tomaron a Susa y la destruyeron completamente. Sin embargo, pocos años después el profeta Jeremías se refirió a «los reyes de Elam» (25.25), y más adelante profetizó contra la región (49.35–39).
    Hechos 2.9 da a entender que todavía en el siglo I de nuestra era existía un grupo de personas a las que se daba el nombre distintivo de «elamitas». Otros escritores posteriores se refieren a la existencia en la región de Elam de un pueblo que hablaba una lengua distinta de las demás y cuya existencia parece haber continuado a lo menos hasta el siglo X d.C.

ELCANA En el Antiguo Testamento, nombre de varios hombres.

  1. Hijo de Coré, familia levita (Éx 6.24). El nombre es frecuente en las listas de levitas (1 Cr 6; 9; 15).
  2. Padre de ® Samuel, esposo de ® Ana y Penina, hombre consagrado a Dios y comprensivo en el hogar (1 S 1). Aunque la genealogía de 1 Cr 6.27, 34 le atribuye ascendencia levita, la fuente primaria, 1 S 1, lo identifica como efrateo.
  3. Guerrero del ejército de Saúl que se pasó al bando de David (1 Cr 12.6).
  4. Oficial del rey Acaz (2 Cr 28.7).

ELEAZAR (Dios es auxilio).

  1. Hijo de Aarón y Elisabet (Éx 6.23; Nm 3.2). Casado con una hija de Futiel y padre de Finees (Éx 6.25). Consagrado al sacerdocio con tres hermanos y su padre (Éx 28.1; Lv 9), más tarde sucedió a este último como sumo sacerdote (Nm 20.25–28; Dt 10.6). Encargado de los levitas, del cuidado del santuario y de otros deberes sacerdotales (Nm 3.32; 4.16; 16.37, 39; 19.3ss). Tomó parte en el censo de Moab (Nm 26.1, 3, 63). Tuvo lugar prominente en la historia y distribución del territorio de Canaán (Nm 32.2ss; 34.17; Jos 14.1; 17.4; 19.51; 21.1). Participó en la ceremonia en la que Josué fue nombrado sucesor de Moisés y sirvió como su consejero (Nm 27.15–23). Estuvo presente en la repartición del botín después de la guerra contra los madianitas (Nm 31.21ss). Lo enterraron en territorio de su hijo (Jos 24.33).
  2. Hijo de Abinadab encargado del arca del pacto mientras esta permaneció en su casa (1 S 7.1).
  3. Uno de los valientes de David. Venció a los filisteos (2 S 23.9; 1 Cr 11.10–19).
  4. Levita que no tuvo hijos, sino hijas casadas entre primos (1 Cr 23.21, 22; 24.28).
  5. Sacerdote que sirvió en el templo después del cautiverio. Acompañó a Esdras desde Babilonia (Esd 8.33).
  6. Descendiente de Paros, casado con extranjera en tiempo de Esdras (Esd 10.25).
  7. Sacerdote, cantor en tiempo de Nehemías; participó en la dedicación del muro de Jerusalén (Neh 12.42).
  8. Ascendiente de José, el esposo de María (Mt 1.15)

ELHANÁN (Dios ha mostrado su gracia).

  1. Uno de los héroes de David que mató al hermano de ® Goliat (1 Cr 20.5). A pesar de su discrepancia con el pasaje anterior, 2 S 21.19 se refiere al mismo suceso. Parece que uno de los textos sufrió un cambio en la transmisión.
  2. Uno de los treinta valientes de David, hijo de Dodo de Belén (2 S 23.24; 1 Cr 11.26).

ELÍ Padre de Ofni y Finees (1 S 1.3; 2.34) y patrón del joven ® Samuel (2.11). Se supone que fue del linaje de Aarón, de la familia de Itamar (1 R 2.27; 1 Cr 28.3). Ejerció el cargo de sumo sacerdote y juez en la ciudad de Silo en la «casa de Jehová» (1 S 1.3, 7, 9). Esta «casa» sería el tabernáculo (Jos 18.1; Jue 18.31) donde se guardaba el arca (1 S 4.3).
Sus dos hijos eran sacerdotes perversos que no tenían conocimiento de Dios (1 S 2.12). Tenían en poco los sacrificios (vv. 13–17, 28, 29) y fornicaban con las feligresas (v. 22). Como resultado de esta conducta, Dios reveló a Samuel que interrumpiría el linaje sacerdotal de Elí (2.27–36) y levantaría otro que lo reemplazara (3.11–14). Esta profecía se cumplió con la muerte de Ofni y Finees (4.11), la muerte de Elí (4.18), la matanza de los sacerdotes de Nob (1 S 22) y la despedida de Abiatar por Salomón (1 R 2.27).

ELIAB (Dios es padre).

  1. Hijo de Helón y príncipe de la tribu de Zabulón en el desierto (Nm 1.9; 2.7; 7.24, 29; 10.16).
  2. Rubenita, padre de Datán y Abiram (Nm 16.1, 12; 26.9).
  3. Levita, antepasado de Samuel (1 Cr 6.27, 28), llamado «Eliel» en 1 Cr 6.34; y «Eliú» en 1 S 1.1.
  4. Hermano mayor de David (1 S 16.6, 7; 17.13). Menospreció a David cuando este llegó a la batalla contra los filisteos, 1 S 17.28, 29 («Eliú» en 1 Cr 27.18).
  5. Guerrero gadita que se juntó con David en Siclag (1 Cr 12.9).
  6. Músico levita en el tiempo de David (1 Cr 15.20).

ELIAQUIM (Dios levanta).

  1. Hijo de Hilcías, nombrado mayordomo en sustitución de Sebna, bajo Ezequías (2 R 18.18; Is 22.15–25). Este puesto existía desde el tiempo de Salomón (cf. 1 R 4.6) y llegó a ser el más alto después del de rey. A Eliaquim lo enviaron a tratar con el Rabsaces asirio que sitiaba Jerusalén (2 R 18.18, 26) y después a buscar un mensaje de Dios por medio de Isaías (2 R 19.2; Is 37.2). El lenguaje que emplea Isaías al referirse al papel que habría de desempeñar Eliaquim ha hecho que algunos vean en este un tipo mesiánico (Is 22.20–22; cf. Mt 16.19; Ap 3.7).
  2. El hijo de Josías que Faraón Necao puso por rey en Jerusalén (2 R 23.34).
  3. Uno de los sacerdotes que oficiaron en la dedicación del muro (Neh 12.41, VM).
  4. Dos varones de la genealogía de Jesús (Mt 1.13; Lc 3.30).

ELÍAS (El Señor es Dios). Profeta famoso del siglo IX a.C. en Israel. Por su sobrenombre, ® Tisbita, se cree que nació en Tisbe, en las montañas de Galaad, identificado tradicionalmente con un lugar situado al norte del río Jaboc, hoy llamado Zerka. Se desconoce su origen y antecedentes. Su ministerio profético se narra en 1 R 17–19; 21; 2 R 1–2.
Su actividad pública comienza cuando enfrenta a ® Acab, rey de Israel, para anunciarle tres años de sequía. Por indicación divina, debió esconderse junto al arroyo de Querit, al este del Jordán, y luego en la casa de una viuda en Sarepta, Fenicia. En ambos lugares fue alimentado milagrosamente: en el primero por cuervos, y en el segundo mediante una milagrosa provisión de harina y aceite durante la sequía. Dios se sirvió de él para resucitar al hijo de la viuda (1 R 17.2–24). En su segundo encuentro con Acab, concertado por medio de Abdías su mayordomo, Elías propuso la gran concentración de los cuatrocientos cincuenta profetas de ® Baal y cuatrocientos cincuenta de ® Asera, para demostrar delante de todo el pueblo quién era el verdadero Dios. Los falsos profetas fracasaron al invocar a sus dioses, pero Dios honró a su profeta y contestó su oración enviando fuego del cielo que consumió el holocausto y el altar de El Señor que Elías construyó. Aclaman a El Señor y Elías degüella a los profetas de Baal junto al arroyo de Cisón (1 R 18.1–46) y anuncia a Acab la llegada de la lluvia.
No obstante las manifestaciones divinas, ni el pueblo ni sus gobernantes se arrepienten. La reina ® Jezabel trama la muerte de Elías, quien huye al desierto donde, desalentado, desea la muerte. Un ángel alimenta al profeta y le fortalece para caminar durante cuarenta días hasta Horeb, el monte de Dios. Allí contempla la majestad de Dios en un silbo apacible y recibe una triple orden divina: la unción de ® Hazael y ® Jehú por reyes de Siria e Israel, respectivamente, y la de ® Eliseo por sucesor suyo (1 R 19.1–17).
Pasadas las guerras con Siria, e indignado por la traición conjurada por Jezabel contra ® Nabot para adueñarse de su viña, Elías vuelve a enfrentarse con Acab y le anuncia la sentencia que Dios decretó (1 R 21.17–24). Esta se cumple para Jezabel en 2 R 9.30–37, pero es detenida por Acab, por haberse arrepentido, hasta el reinado de ® Ocozías su hijo (1 R 21.27–29; 2 R 10.10–17). Ocozías, que recibe el anuncio de su muerte enviado por Elías, intenta arrestar al profeta por medio de tres sucesivos grupos de personas armadas. Fuego que desciende del cielo aniquila a los dos primeros y el capitán del tercer grupo pide clemencia. Elías perdona al tercer grupo y es conducido ante Ocozías, delante de quien confirma su mensaje de juicio (2 R 1). Eliseo, ya ungido como sucesor de Elías, no se aparta de este. A la vista de cincuenta de los hijos de los profetas, Elías divide las aguas del Jordán con su manto y ambos cruzan el río. Eliseo le pide «una doble porción» de su espíritu. Mientras hablan, un carro de fuego los separa; Elías sube al cielo en un torbellino y Eliseo recoge su manto (2 R 2.1–12).
Años después, ® Joram, rey de Judá y yerno de Acab, recibe una carta de Elías, escrita antes de su arrebatamiento, prediciéndole su próxima enfermedad y muerte (2 Cr 21.12–15).
El profeta ® Malaquías (4.4, 6) afirmó que Elías volvería a aparecer «antes que venga el día de El Señor, grande y terrible». La expectativa por este regreso en el Nuevo Testamento en relación con ® Juan el Bautista (Mt 11.14; 17.10–13; Lc 1.17; Jn 1.21–25) y con Jesús.
Elías aparece en el monte de la ® Transfiguración con Moisés, junto a Jesús (Lc 9.30–33). Jacobo y Juan lo mencionan en Lc 9.54. Algunos testigos de la crucifixión pensaron que el Señor llamaba a Elías desde la cruz (Mt 27.47–49). Pablo recuerda la escena del monte Carmelo en Romanos 11.2–4, y Santiago (5.17, 18) destaca a Elías como hombre poderoso en oración.
En el Antiguo Testamento se mencionan otros tres Elías. Uno era descendiente de Benjamín (1 Cr 8.27) y los otros dos pertenecían al grupo de los hijos de los sacerdotes que se unieron con mujeres extranjeras (Esd 10.21, 26).

ELIASIB (a quien Dios restituye).

  1. Descendiente de David (1 Cr 3.24).
  2. Sacerdote durante el reinado de David (1 Cr 24.12).
  3. Tres israelitas que se casaron con mujeres extranjeras (Esd 10.24, 27, 36).
  4. El sumo sacerdote en tiempo de Nehemías (Neh 3.1, 20, 21). Según Josefo (Antigüedades XI.v.5), el padre de Eliasib fue sumo sacerdote en tiempos de Esdras, y el hijo de este en tiempos de Nehemías. Eliasib ayudó en la construcción de las murallas, pero después se emparentó con Tobías y profanó el templo haciendo para aquel una cámara en los atrios (Neh 13.4–7).

ELIEZER (mi Dios es ayuda). Nombre de once personas en el Antiguo Testamento:

  1. Mayordomo y siervo de la casa de Abraham, a quien el patriarca pensaba que tendría que nombrar heredero antes del nacimiento de Ismael e Isaac (Gn 15.1–3; cf. 24.2). Más tarde fue comisionado para ir a Mesopotamia a buscarle esposa a Isaac (Gn 24).
  2. Segundo hijo de Moisés, nacido durante el destierro en ® Madián, cuyo nombre fue recuerdo de la emancipación de Faraón (Éx 18.1–4). Eiezer tuvo un hijo, Rehabías, y una numerosa posteridad (1 Cr 23.17; 26.25).
  3. Hijo de Béquer, nieto de Benjamín y jefe de una familia de personas valientes (1 Cr 7.8s).
  4. Uno de los sacerdotes a los que correspondía tocar la trompeta al llevar el arca de la casa de ® Obed-edom a Jerusalén, durante el reinado de David (1 Cr 15.24).
  5. Jefe de la tribu de Rubén durante el reinado de David (1 Cr 27.16).
  6. Profeta que profetizó contra ® Josafat por la alianza de este con Ocozías (2 Cr 20.37).
  7. Jefe judío al que ® Esdras mandó a Iddo para persuadir a los otros judíos y netineos a regresar a Jerusalén (Esd 8.16ss).
  8. Sacerdote, levita y judío, respectivamente, que se divorciaron de sus esposas gentiles después del cautiverio (Esd 10.18, 23, 31).
  9. Hijo de Josim, antepasado de Jesucristo, según la genealogía de Lucas (3.29).

ELIFAZ (Dios es victorioso).

  1. Primogénito de Esaú y de Ada, su primera esposa. Los descendientes de Elifaz, incluyendo a Temán, se mencionan en 1 Cr 1.35.
  2. «El temanita», amigo de ® Job que vino con otros dos a consolarlo. Procedía de Edom, fue el más sabio e inició el diálogo. Tal vez fue descendiente del primero (Job 2.11; 4.1; 15.1; 22.1).

ELIMAS Falso profeta y mago judío, que también se llamaba «Barjesús», miembro de la comitiva del procónsul Sergio Paulo en Salamina, Chipre (Hch 13.6–12). Elimas trató de evitar que Sergio Paulo oyera el evangelio, quizás previendo perder su influencia, y como castigo Pablo le reprendió y Elimas quedó ciego «por algún tiempo».

ELISABET (en hebreo, Dios es plenitud, perfección). Esposa del sacerdote Zacarías (Lc 1.5), madre de Juan el Bautista (1.57–66) y parienta de María, madre de Jesús (1.36). Elisabet y su marido descendían de Aarón. Elisabet llevaba el mismo nombre de la esposa de su ilustre antepasado (Éx 6.23). Sus palabras inspiradas (Lc 1.42–45) alentaron a María, madre de Jesús.

ELISEO (Dios es mi salvación). Profeta del siglo IX a.C. en Israel, ungido por ® Elías. Hijo de Safat y natural de Abel-mehola, en el valle del Jordán; posiblemente pertenecía a una familia pudiente (1 R 19.19). Sirvió a Elías como criado durante ocho años.
Su ministerio, si se considera desde su llamado, abarca el final del reinado de ® Acab y los reinados de ® Joram, ® Jehú, ® Joacaz y ® Joás, reyes de Israel. Su ministerio profético comienza después del arrebatamiento de Elías, a quien previamente pidió «una doble porción» de su espíritu (2 R 2.9), frase que recuerda el lenguaje y pensamiento de Dt 21.17. La vida de Eliseo se relata en 1 R 19.19–21; 2 R 2.1–8.15; 9.1–13; 13.14–21, aunque no es posible establecer con exactitud el orden cronológico de los sucesos. Su influencia es notoria en la vida política de Israel, pues predice la victoria milagrosa sobre Moab (2 R 3.4–25), descubre el lugar secreto del campamento de Siria (2 R 6.8–12), predice el final del sitio y hambre de Samaria (2 R 7.1), los siete años de hambre en la tierra de Canaán (2 R 8.1), la muerte de ® Ben-adad rey de Siria y el reinado, en su lugar, de ® Hazael (2 R 8.7–15). Encarga la unción de ® Jehú como rey de Israel a uno de los hijos de los profetas, sobre quienes parece ejercer cierta autoridad (2 R 9.1–6), y predice también la victoria de Israel sobre Siria (2 R 13.14–19).
Sus ® Milagros superan en número a los que Elías realizó: separa las aguas del Jordán (2 R 2.14), purifica las aguas de Jericó (2 R 2.19–22), hace llenar de aceite las vasijas vacías en la casa de una viuda (2 R 4.1–7), resucita al hijo de la sunamita (2 R 4.18–37), neutraliza el veneno de un potaje (2 R 4.38–41), multiplica el pan para alimentar a cien varones (2 R 4.42–44), cura la lepra de Naamán, general del ejército sirio (2 R 5.20–27), hace flotar un hacha perdida en las aguas del Jordán (2 R 6.1–7), ora y consigue que su siervo vea los ejércitos celestiales dispuestos a su favor (2 R 6.15–17), hiere con ceguera temporal al ejército de Siria (2 R 6.18–20) y, por último, se coloca un muerto en la misma tumba de Eliseo y resucita al solo contacto con los huesos del profeta (2 R 13.21).
Eliseo completa la obra de Elías destruyendo en esa época el culto a Baal. Muere durante el reinado de Joás, lamentado por el pueblo y el rey (2 R 13.14–20). En el Nuevo Testamento solo se menciona una vez (Lc 4.27).

ELIÚ Nombre de varios personajes bíblicos: un antepasado de Samuel (1 S 1.1); un jefe manaseíta (1 Cr 12.20); un portero coraíta (1 Cr 26.7); un hermano de David (1 Cr 27.18); y el famoso amigo de ® Job que intervino en el diálogo cuando los otros se callaron (Job 32–37).
El hecho de que este último fuera buzita (Gn 22.21; Jer 25.23), de la familia de Ram (Rt 4.19; 1 Cr 2.9, 10), lo coloca en la misma región de Job y sus tres amigos. Eliú combatió a Job sobre bases más teológicas, aludiendo a los designios divinos, pero sin añadir nada nuevo a lo que los otros ya habían dicho

EMANUEL (Dios con nosotros). Nombre propio de simbolismo mesiánico, aplicado a Jesús en su nacimiento (Mt 1.23).
Según Isaías 7, Acaz, rey de Judá (ca. 735 a.C.), se hallaba en serios aprietos con motivo de la amenaza de guerra con Rezín, rey de Siria, y Remalías, rey de Israel, quienes se habían aliado para tomar a Jerusalén. Acaz se mostraba sumamente temeroso, por lo que Dios envió a Isaías para confortarlo. El profeta dijo al rey que pidiera una señal, pero este no lo hizo. Fue entonces cuando el profeta le anunció que Dios mismo le daría señal: «He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel» (Is 7.14; cf. 8.8, 10). Dios prometió liberar a Acaz dentro de un tiempo breve, el que necesitaría ese niño para alcanzar la edad de discernimiento entre lo malo y lo bueno. El rey, sin embargo, debía confiar en la palabra de Jehová.
El término hebreo alma, de Isaías 7.14, traducido al castellano por ® Virgen, se ha interpretado de diversas maneras. Significa, propiamente, «mujer no casada». La señal consistía, pues, en que ese niño nacería de una virgen y su nacimiento significaría la presencia de Dios para dar libertad. Es evidente que la promesa involucrada en la señal no tuvo cumplimiento inmediato y literal, pues, por haber el rey Acaz buscado la ayuda del rey de Asiria, Judá cayó (2 Cr 28.16, 19–21). La promesa quedó para el remanente de Emanuel, en quien hallarían su esperanza y salvación. Ningún otro sino nuestro Señor Jesucristo Padre Eternal habría de ser Emanuel.

ENOC (dedicado, consagrado). En la Biblia, nombre de dos hombres y una ciudad.

  1. Primera ciudad del mundo, fundada por Caín (Gn 4.17).
  2. Primer nieto del mundo, hijo de Caín y padre de Irad (Gn 4.17s).
  3. Padre de ® Matusalén e hijo de Jared, sexto en la genealogía de Lucas desde Adán (Gn 5.18, 21; Lc 3.37). Tenía sesenta y siete años cuando nació Matusalén y después habitó en la tierra trescientos años más, andando con Dios y viviendo santamente. «Tuvo testimonio de haber agradado a Dios», por lo que Dios lo llevó a su presencia sin que gustase la muerte (Heb 11.5).

EPAFRAS (abreviatura de ® Epafrodito). Discípulo de Pablo, evangelista en Colosas, Laodicea y Hierápolis (Col 1.7; 4.12s). Dirigía las iglesias establecidas y participó en los viajes y la prisión de Pablo (Flm 23s). Mediante una carta Pablo robusteció la autoridad de Epafras en su lucha contra los filósofos de Colosas.

EPAFRODITO (en griego, apetecible; derivado de la diosa Afrodita). Cristiano macedonio, enviado especial de la iglesia en Filipos para ayudar a Pablo en su proceso en Roma (Flp 2.25) y para llevarle las donaciones filipenses (4.18). Enfermó durante esta misión (2.26s) y regresó con recomendaciones de Pablo y la carta de agradecimiento a los filipenses. Pablo le elogia con expresiones poco comunes (2.25–30).
Aunque

ERASTO (en griego, amado). Compañero de Pablo al que este, estando en Éfeso, envió con Timoteo a Macedonia (Hch 19.22). Tal vez sea el mismo Erasto del que se dice que «se quedó en Corinto» (2 Ti 4.20).
En Romanos 16.23 Pablo envía saludos a un Erasto que es «tesorero de la ciudad» (sin duda Corinto). Quizás sea el mismo que el antedicho, pero no hay pruebas finales. Erasto era un nombre muy común.

ESAR-HADÓN Rey de Asiria y Babilonia (681–669 a.C.); hijo de Senaquerib y padre de Asurbanipal.
Cuando sus dos hermanos, Adramelec y Sarezer, asesinaron a su padre mientras rendía culto en el templo de Nisroc (Is 37.38) y en abierta pugna se disputaban el reino, Esar-hadón salió de su escondite para poner fin a la contienda y ocupar el trono. En vida, su padre lo había designado príncipe heredero y lo había hecho reconocer como tal por sus hermanos y por los altos funcionarios del reino. Esar-hadón no tuvo mayores dificultades en tomar Arbela, Asur y Nínive, con lo cual terminó la guerra civil, ya que Babilonia lo acató sin reparos. Una vez en el trono, emprendió sus campañas hacia el oeste con el fin de pacificar Sidón, Kundi y a los árabes. En el prisma de barro cocido en que se describen sus hazañas, hay una lista de sus vasallos en que se encuentra el nombre de Manasés, rey de Judá.

ESAÚ (velludo, porque «era todo velludo como una pelliza», Gn 25.25). Hijo mayor de ® Isaac y ® Rebeca, gemelo de ® Jacob. También se llamaba Edom, que significa «rojo», por haber comprado el guiso rojo de Jacob (25.30). Era una persona del campo, adiestrado en la caza y el hijo predilecto de su padre (25.27, 28). Pero la supremacía de su hermano menor la predijo Dios antes de su nacimiento (25.23).
En la historia sagrada se le conoce por dos actos que revelan la debilidad de su carácter: 1) por haber vendido su primogenitura y 2) por haber perdido la bendición de su padre.
Cuando Esaú volvió cansado del campo, vendió su primogenitura a Jacob por un potaje. De esta manera sacrificó los privilegios y derechos que le correspondían como hijo mayor (25.27–34). Luego, Jacob, engañando sutilmente a su anciano padre, le arrebató a Esaú la bendición paternal. Airado, Esaú resolvió matar a Jacob, quien se vio obligado a huir (27.1–46). Veinte años después, Esaú se reconcilió con su hermano cuando este regresó de Padan-aram con su familia.

ESCEVA Judío, «jefe de los sacerdotes» y padre de los siete ® Exorcistas ambulantes mencionados en Hch 19.13–19. Posiblemente pertenecía a una familia de la que solían escogerse sumos sacerdotes, o quizás su título era una autodenominación para promover el negocio fraudulento de la familia. Los milagros de Pablo (vv. 11, 12) impresionaron a los hijos de Esceva y la derrota de dos de ellos llenó de temor a la gente (vv. 17–19). Los manuscritos griegos presentan numerosas variantes en su relación con este episodio.

ESCOL (racimo [de uvas]).

  1. Hermano de Mamre y Aner. Eran los tres aliados amorreos de Abraham durante la batalla en la que se liberó a Lot (Gn 14.13, 24).
  2. Valle de Canaán, a donde los espías israelitas llegaron de Hebrón (Nm 13.23, 24; Dt 1.24). Lo llamaron Escol por el racimo de uvas que trajeron de allí. Era tan grande que tuvieron que colgarlo en un palo y transportarlo entre dos. Prueba de la abundancia que esperaba a Israel en la tierra prometida. Las viñas de la región de Hebrón todavía son famosas. El arroyo de Escol (Nm 13.23) se volvía torrente (Nm 32.9) en tiempos de lluvia.

ESDRAS ([Dios Œ] ayuda).

  1. Descendiente de Judá (1 Cr 4.17).
  2. Uno de los sacerdotes que regresaron de la cautividad con Zorobabel (Neh 12.1). En Nehemías 10.2 lo llaman Azarías.
  3. Escriba y sacerdote que encabezó al grupo de cautivos judíos que regresó a Jerusalén a comprometerse a obedecer la ley de Dios. Junto con ® Ezequiel, a Esdras se le considera el «padre» del judaísmo del poscautiverio. De todos los calificativos que se le han dado (escriba [Esd. 7.12], sacerdote [7.1–5], erudito y estadista) quizás el que mejor lo define sea el de «reformador religioso». Pasó la mayor parte de su vida en ® Babilonia, donde sin duda sirvió en el gobierno persa como ministro encargado de los asuntos judíos. Así alcanzó el título de «erudito en la ley del Dios del cielo» (Esd 7.12).
    En 458 a.C., el séptimo año del entonces rey de Persia, ® Artajerjes I, Esdras consiguió permiso, dinero y otras ayudas del rey, y se encaminó a Jerusalén al frente de un grupo formado en su mayoría por repatriados, sacerdotes y levitas (Esd 7.7), a fin de continuar la reconstrucción del país que ® Zorobabel inició en 537–515 a.C. Al llegar a Jerusalén ofreció sacrificios al Señor (Esd 8.35) y presentó en seguida, a las autoridades persas, las cartas credenciales que lo autorizaban para iniciar labores en bien de su país (Esd 8.36). Cumplidas estas formalidades, espirituales y de orden político, Esdras investigó la situación de los judíos que vivían en la Tierra Santa. Al descubrir la baja condición moral del pueblo, elevó a Dios una ferviente oración de gratitud por el «remanente» y pidió perdón por los pecados cometidos (Esd 9.5–15). Fue tan intensa esta oración que el pueblo en masa se conmovió y ofreció colaborar con el caudillo en todas las reformas que introdujera, siendo la mayor de ellas el ® Divorcio de las mujeres no judías (Esd 10.1–44).
    Según parece en una segunda misión a la Tierra Santa, en 444 a.C., Esdras sintió la urgente necesidad de proclamar el mensaje de las Escrituras en medio del pueblo. Un día «juntó a todo el pueblo como un solo hombre» en una de las plazas de la ciudad leyó ante hombres, mujeres y niños el «libro de la ley», «desde el alba hasta el mediodía», y «los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la ley». Como dentro del inmenso auditorio había gente que no entendía el ® Hebreo en que la Ley se escribió, se consiguió a un selecto grupo de intérpretes para decir al pueblo, en lengua conocida (® Arameo), todo cuanto el sacerdote leía (Neh 8.1–18). Movido por el mensaje de las Escrituras, todo el pueblo confesó sus pecados (Neh 9.1–37). Una vez hecha su reforma, Esdras desaparece de la historia.
    Uno de los libros de las Sagradas Escrituras lleva el nombre de Esdras. Se le atribuye otra lista de libros que no forman parte del canon bíblico, incluyendo el conocido como 1 Esdras entre los libros intertestamentarios apócrifos (® Nehemías).

ESEC Descendiente de Jonatán (1 Cr 8.38–40).

ESLI Antepasado de Jesucristo (Lc 3.25).


ESTEBAN (en griego, corona). Uno de los siete que la iglesia de Jerusalén designó para ayudar a los apóstoles en el servicio a los pobres (Hch 6.1–7). Desde el principio, el cristianismo atraía tanto a judíos de habla griega de fuera de Palestina, como a los de habla aramea nacidos en el país. Algunos opinaban que en la distribución de la ayuda se favorecía al segundo grupo mencionado y, por tanto, se necesitó escoger ® Diáconos (ministros o servidores) que supervisaran este ministerio, sin sobrecargar a los apóstoles. Esteban se distinguía entre aquellos por estar «lleno de fe y del Espíritu Santo». Los nombres griegos indican que, con la excepción de Nicolás, «prosélito de Antioquía», los diáconos eran judíos ® Helenistas.
Hechos 6.8, 10 indica que Esteban se destacaba por la gracia, poder y sabiduría que manifestaba en su ministerio que fue mucho más amplio que el de diácono. Su ministerio provocó la hostilidad de los judíos y su irrefutable argumentación los irritó aun más (6.11–15). La acusación contra Esteban fue casi la misma que se lanzó contra el Señor (Mc 14.58) y que más tarde blandirían contra Pablo (Hch 21.28). Su autodefensa, no calculada para obtener su libertad, fue una reinterpretación de las tradiciones judaicas a la luz de la nueva perspectiva cristiana y en ese sentido pudieron ser verdaderamente amenazantes para los grupos judíos presentes en el juicio.
Esteban afirmó que quienes hacía poco habían dado muerte a Cristo y ahora resistían su evangelio eran los legítimos hijos de los que siempre se opusieron a los profetas. Luego, cuando Esteban declaró que veía a Cristo a la diestra de Dios, la multitud furibunda lo sacó de la ciudad y lo apedreó. En su muerte, Esteban manifestó un espíritu semejante al de Cristo al pedir que se perdonara a sus enemigos. Fue el primero de los mártires (en griego, testigos). Fuera legal o no la ejecución, parece que Pilato, que por lo general vivía en Cesarea, no mostró interés en el asunto.
El discurso de Esteban es el más largo del libro de Hechos (7.2–53), lo cual indica la importancia que tuvo para el autor, Lucas. El sumario de la historia judía contradice los cargos de los falsos testigos (6.11, 13), puesto que revela la reverencia de Esteban hacia Dios y su respeto por Moisés, el gran legislador de Israel. El propósito del discurso era probar que la presencia y la gracia de Dios no se limitaba a un país ni a un santuario en particular.
La persecución que trajo como resultado redundó en la extensión del evangelio fuera de Jerusalén (Hch 8.14; 11.19). Tal vez el martirio de Esteban influyó en la conversión de Pablo, quien colaboró en la ejecución (7.58; 8.1, 2; 22.20). Es claro que Esteban comprendió a cabalidad el rompimiento completo y necesario del cristianismo con las ceremonias judaicas. En esto preparó el camino para la exposición de Pablo y del autor de Hebreos sobre este asunto.

ESTÉFANAS (en griego, coronado). Líder de la iglesia de Corinto. Su servicial familia fue la primera convertida en Corinto (o Atenas) mediante Pablo (1 Co 16.15s). Se contaba entre los pocos que Pablo bautizó (1 Co 1.16). Con ® Acaico y ® Fortunato visitó a Pablo en Éfeso (1 Co 16.17).

ESTER Mujer judía, del linaje de Benjamín (Est 2.7), que llegó a ser reina del Imperio Persa. Por su gestión liberadora es heroína de su pueblo en una hora de crisis nacional (4.14ss). Era huérfana de padre y madre, pero su primo ® Mardoqueo (2.7), varón inteligente (2.20), caritativo (2.7), precavido (2.11), fiel al rey (2.22) y firme en sus convicciones religiosas (3.2), la adoptó como hija. Su nombre hebreo era Hadasa (2.7).
A Ester la eligieron por esposa del rey ® Asuero, y en este cargo le fue necesario, por algún tiempo, ocultar su origen judío (2.10, 20). Sin embargo, esto le permitió gobernar en favor de los suyos. Su primer gran enemigo dentro de la corte fue ® Amán, primer ministro nombrado por Asuero y cruel enemigo de los judíos (3.1). Amán hizo que el rey firmara un edicto de destrucción contra los israelitas (3.9–15), pero Mardoqueo supo del peligro que se cernía sobre su pueblo y acudió a la reina Ester para ordenarle inmediata intervención (4.12–14). Ester ayunó (4.16), lo cual indica su sincera piedad, y uniendo su diplomacia de reina con la inteligencia de su primo Mardoqueo, a quien obedeció en todo (4.17), obtuvo que el rey dictase otro decreto en favor de los judíos perseguidos (7.1–8.12). A Amán lo condenaron a morir en la horca que él mismo ordenó levantar para Mardoqueo (7.10). Desde entonces los judíos conmemoran esta victoria con la fiesta nacional llamada ® Purim (9.17–32). Después de la muerte de Amán, Mardoqueo ocupó el puesto de primer ministro del gran Imperio Persa (10.3) que, según narra la Biblia, «se extendía desde la India hasta Etiopía, sobre ciento veintisiete provincias» (1.1).
Ester se distingue sobre todo por su obediencia (2.20) y humildad; su admirable discreción (2.10, 20) y simpatía (2.7, 15); su preocupación por el bienestar de sus semejantes (4.5); su valor (4.11, 16; 5.1) y diplomacia (5.4, 12); su dureza con los perversos (7.6) y su fe (4.16); y su firme compromiso con los necesitados y perseguidos.
Ester ha sido fuente de inspiración para numerosas obras inmortales. Entre ellas figuran la tragedia Ester de Jean Racine, y la tragicomedia La hermosa Ester que, según Menéndez y Pelayo, «es la mejor comedia bíblica de Lope de Vega».

ETÁN (en hebreo, duradero, antiguo).

  1. Hijo de Zera de la tribu de Judá (1 Cr 2.6; cf. 1 R 4.31). Si «ezraíta» se deriva de Zera, este Etán, sabio de la época de Salomón, es el autor del Salmo 89.
  2. Levita, antepasado de Asaf (1 Cr 6.42).
  3. Uno de los tres maestros de música en el templo (1 Cr 6.44; 15.17, 19), tal vez el mismo Jedutún de 1 Cr 16.41; 25.1; 2 Cr 35.15.

ET-BAAL Rey de Sidón cuyo nombre significa «el protegido de Baal». Según el historiador Josefo, Et-baal era un sacerdote de Astarté que llegó al trono de Sidón mediante el crimen. Su hija Jezabel se casó con el rey Acab y lo llevó a la idolatría (1 R 16.31).

EUNICE Judía, madre de ® Timoteo. Aunque su esposo era gentil, supo instruir a Timoteo en las Sagradas Escrituras. Tal vez Eunice se convirtió cuando Pablo visitó por primera vez a Derbe y Listra, porque ya era creyente cuando Pablo llegó allí en su segundo viaje (Hch 16.1). La fe de Eunice y Loida, madre y abuela respectivamente, serviría de estímulo al joven Timoteo (2 Ti 1.5).

EUTICO (afortunado). Joven de Troas que, vencido por el sueño durante un discurso de Pablo, cayó de un tercer piso y murió, pero que Pablo milagrosamente lo resucitó (Hch 20.7–12).
Hay quienes alegan, basándose en el v. 10, que Eutico no había muerto. Pero el testimonio de Lucas, médico y testigo ocular (v. 6), es que «fue levantado muerto» (v. 9).

EVA Primera mujer, esposa de ® Adán, quien la llamó «madre de todos los vivientes» (Gn 3.20). La etimología exacta de «Eva» es difícil de establecer. En el relato de la creación, Dios, al ver que Adán estaba solo y sin ayuda para cultivar el huerto, hizo a la mujer de la misma sustancia del hombre (Gn 2.21). Cuando Adán recibió a esta criatura idónea y particular, la llamó «varona» para expresar el común origen de los sexos. Así, Génesis 2 explica que la poderosa atracción entre el hombre y la mujer se debe a que en la creación fueron literalmente «una carne».
Tentada por la serpiente, Eva reparó en el atractivo sensual, estético e intelectual de la fruta prohibida. Comió e indujo a Adán a la desobediencia también. El triple castigo que Dios impuso a la mujer creó una tensión irresoluble: dolores en sus preñeces, deseo de su marido, dominación por él (Gn 3). A pesar de la amenaza de la muerte, Eva pudo regocijarse del milagro de la continuación de la vida humana en la voluntad de Jehová (Gn 4.1).
Pablo se apoya precisamente en la susceptibilidad de Eva ante la tentación, para recomendar la sujeción de la mujer en la iglesia (1 Ti 2.11–15; cf. 2 Co 11.3).

EVIL-MERODAC Rey de Babilonia (562–560 a.C.), hijo de Nabucodonosor. Neriglisar, su cuñado, lo sucedió en el trono como resultado de una revuelta que tiene todas las características de una lucha palaciega. La Biblia, sin embargo, nos dice que este rey fue el que puso en libertad a ® Joaquín, rey de Judá (2 R 25.27–30; Jer 52.31).

EZEQUÍAS (El Señor es fortaleza). Duodécimo rey de Judá (ca. 715–687 a.C.), hijo de Acaz (2 R 18–20; 2 Cr 29–32; Is 36–39).
Lo primero que hizo Ezequías como rey fue limpiar el templo y restaurar la verdadera adoración a El Señor . Quitó los lugares altos, rompió las imágenes y abrió las puertas del templo. Destruyó la serpiente de bronce de Moisés porque la gente la adoraba. Celebró la Pascua en gran escala.
Ezequías atacó a los filisteos y reconquistó las ciudades que su padre perdió. Enfrentó invasiones de los asirios. En 722 a.C. los asirios se apoderaron de Samaria, capital de Israel, y llevaron cautivas a las diez tribus. En 701 a.C., Senaquerib, rey de Asiria, tomó las ciudades fortificadas de Judá y sitió a Jerusalén, a la cual ordenó que se rindiera. Ezequías entró en el templo y extendió las cartas de los asirios ante El Señor y oró. Dios contestó, y esa misma noche el ángel de Jehová destruyó al ejército asirio y Senaquerib regresó derrotado a Nínive.
Para la defensa y el mejoramiento del país, Ezequías realizó importantes construcciones. Hizo depósitos, establos y apriscos. Fortificó varias ciudades con muros y torres, e hizo escudos y espadas. Para que Jerusalén tuviera agua fresca, cubrió los manantiales de Gihón y construyó la cañería y el estanque de ® Siloé, una obra de gran ingenio.
En el apogeo de su poder, Ezequías recibió mensajeros de Merodac-baladán, rey de Babilonia, a quienes mostró todas las riquezas de su dominio. Como consecuencia de su orgullo, Isaías le profetizó que todo se llevaría como botín a Babilonia. Ezequías también supervisó la compilación de los proverbios de Salomón (Pr 25.1). Ezequías enfermó de gravedad y, hallándose al borde de la muerte, se arrepintió y pidió misericordia. Dios le concedió quince años más de vida, después de los cuales murió en paz.

EZEQUIEL (en hebreo, yehezquel, o sea, Dios fortalece). Uno de los profetas mayores. Por ser hijo de un sacerdote, Buzi (1.3), quizás lo criaron en los alrededores del templo con miras a continuar el oficio de su padre. Sin embargo, debido a la toma militar de su nación en 597 a.C., lo llevaron cautivo a Babilonia, junto con el rey ® Joaquín y otros nobles (2 R 24.14–17). Tal vez permaneció en el cautiverio toda su vida. Se estableció primero con los demás cautivos en ® Tel-abib (Ez 3.15) junto al río ® Quebar. Pero, como cualquier desterrado, sus pensamientos siempre volvían a su ciudad natal y se interesaba profundamente en todo lo que en ella pasaba.
En 593 a.C., cuando ya tenía 30 años (Ez 1.1), la edad cuando por lo general se iniciaba el ministerio sacerdotal, Ezequiel tuvo visiones por las que recibió su vocación profética (Ez 1–3). La esposa de Ezequiel murió de repente el mismo día que Nabucodonosor tomó a Jerusalén (586 a.C.), pero Dios le prohibió el luto al profeta (24.1, 2, 15–18). No se sabe si el profeta tuvo hijos.
El libro de Ezequiel refleja el conflicto emocional entre el hombre que se preparó para ser sacerdote (exactitud litúrgica) y aquel que Dios llamó a ser mensajero (pasión profética). El joven que siempre quiso oficiar en el culto del templo de Jerusalén tuvo que aprender a adorar a Dios sin templo y sin sacrificios, en tierra extranjera, y enseñó a su pueblo a hacer lo mismo (cf. Jn 4.23). Sin embargo, siempre mantuvo una vívida esperanza en la restauración completa del pueblo, la ciudad y el templo (Ez 33–48).
El ministerio de Ezequiel duró unos veintidós años hasta 571 a.C. (Ez 29.17), y quizás aun más. Junto con ® Esdras se considera como el padre del ® Judaísmo del poscautiverio.

 

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