BASES DEL NUEVO SOCIALISMO (Extracto. Solicitar nota completa)

Por Heinz Dieterich

Cuadernos para la Emancipación Nº 22 3volver

(...) El Nuevo Proyecto Histórico

El proyecto nacional de cambio, hoy sólo se puede concretar a nivel regional, en la Patria Grande y en la sociedad de la democracia participativa: el nuevo socialismo. Porque hoy en día esa política de desarrollo capitalista proteccionista sólo la puedes hacer a nivel regional. Porque en la "Primera Liga" de la política mundial hoy se juega con bloques regionales. El mercado nacional hoy no tiene fuerza para cambiar nada. Por lo tanto, el proyecto de la Patria Grande que visionó Bolívar, con gran capacidad estratégica, es el único posible.

Si la dimensión mínima para el cambio es el bloque regional de poder, a partir de ello tenemos que vincular el proyecto nacional de gobierno con la dimensión regional, que es la que nos da un horizonte estratégico para proyectar una sociedad que está en ciernes, que es la sociedad poscapitalista.

Y en esta proyección vamos a actuar con la lógica del sistema mundial, es decir, pensar de manera global y actuar de manera local. Como el problema es sistémico, la respuesta es sistémica: el Nuevo Proyecto Histórico. El proyecto debe ser regional, pero la forma de lucha se concreta dentro de las identidades y correlaciones de fuerza del plano nacional. Porque para que la gente luche por un cambio hay que tener propuestas concretas para sus necesidades concretas. La lucha tiene un contenido mundial y una forma nacional. Los referentes, los héroes nacionales, las deficiencias y virtudes de la idiosincrasia nacional son cuestiones a decidir para formar un movimiento amplio que pueda cambiar las cosas.

El programa de gobierno nacional es algo sin lo cual no se puede avanzar, a mi juicio, porque lo que falla en América Latina no son las condiciones objetivas, la miseria, sino que lo que faltan son las condiciones subjetivas. No tenemos la reconstrucción adecuada de la realidad en la teoría. Por lo tanto, no tenemos, tampoco, la solución. Porque lo que nos han fallado son los ojos de la razón. Nosotros vemos con ojos empíricos el mundo y los ojos empíricos ven la superficie, nada más.

El Ejército Zapatista formuló diez demandas básicas para solucionar problemas concretos de la gente. Partiendo de qué es lo que más le hace falta a la gente: techo, trabajo, tierra, educación, salubridad, dignidad, etcétera.

Podríamos hacer algo similar en cada país. La idea es que quienes se sientan animados por esta propuesta se junten en grupos para estudiar y comiencen a hacer un programa nacional, partiendo de las necesidades concretas de las mayorías. (...)

Pero, en nuestro proyecto damos un paso más. Porque en una economía nacional de mercado siempre va a haber desempleo, por lo que Marx llamaba la anarquía de la producción, que en los términos de hoy llamaríamos la falta de un macro-mecanismo de armonización entre las decisiones de inversión –que es la variable dinámica estratégica del sistema– y la capacidad de consumo. Como no hay un mecanismo de coordinación entre ambas variables y tampoco con la variable del daño ecológico, va a haber repetidamente un desfase entre lo producido y lo que se puede consumir. Y entonces se van a repetir las crisis cíclicas del sistema. Y, por lo tanto, ya no vamos a querer una economía nacional de mercado, sino que la tercera dimensión va a ser una economía democráticamente planificada de equivalencias. (...)

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