Por Jorge E. Rico

 

 

SEÑOR, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA?

Uno de los elementos principales para entender las epístolas Paulinas es conocer a su autor. Pablo es el único autor del Nuevo Testamento cuyo nombre fue cambiado de Saulo a Pablo. Aparentemente, este cambio tiene que ver con su experiencia y conversión. Antes de su conversión se le llamaba Saulo; después de su conversión el apóstol se presenta como Pablo que quiere decir pequeño.

¿De qué manera su experiencia y conversión afectaron el cambio de su nombre? ¿Qué significado puede existir detrás de este cambio de nombre? ¿De qué manera me puede ayudar esto en mi vida espiritual?

Antes de su Conversión

A través de la descripción que Pablo hace de su vida anterior a su conversión él declara que él era un Judío de nacimiento y no un prosélito (Gál. 2:15; Hch. 22:3). Su herencia y orgullo Judío se encuentra descrito en los siguientes textos:

Romanos 11:1 2 Corintios 11:22

* Israelita * Hebreo

* Simiente de Abraham * Israelita

* Tribu de Benjamín * Simiente de Abraham

Filipenses 3:5, 6

* Circuncidado al octavo día

* Linaje de Israel

* Tribu de Benjamín

* Hebreo de Hebreos

* Cuanto a la ley, fariseo

* Cuanto al celo, perseguidor

* Cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.

Note que a través de estas descripciones Pablo está contemplando toda la historia de Israel.

Israelita: Para Pablo ser Israelita consistía en ser parte de un pueblo con privilegios especiales (Ex. 19:4-6; Rom. 9:4, 5;)

Simiente de Abraham La simiente de Abraham indica que el apóstol pertenecía al pueblo de la promesa; al pueblo del pacto.

Tribu de Benjamín Benjamín ocupó un lugar especial en la historia de Israel. Es una tribu que pertenece a la realeza (1 Sam. 9:1, 2; 10:1) porque el primer rey de Israel fue un Benjamita y su nombre era Saúl. Era una tribu fiel. Benjamín fue el único patriarca que nació en la tierra prometida (Gén. 35:16-19). Todos los otros hijos de Jacob nacieron en la tierra de Padan-aran, en casa de Labán (Gén. 28:1, 2; 29:31-30:25). Por si fuera poco, la Santa Ciudad estaba pegada al territorio de Benjamín. Aún en el Antiguo Testamento Benjamín era una tribu líder (Jue. 5:14; Os. 5:8).

Hebreo de Hebreos Pablo no sólo es un Judío de nacimiento, sino que también habla el idioma de su nación: el Hebreo (Hch. 21:40; 22:1, 2). En aquellos días era considerado un privilegio poder hablar el idioma de su pueblo. Dios se co- municó a los patriarcas y profetas en Hebreo. Por lo tanto, el Hebreo era considerado una lengua santa.

Circuncidado al Octavo Día Pablo estaba en armonía con la ley desde sus primeros días (Lev. 12:3).

En Cuanto a la Ley, Fariseo Él era una persona dedicada a la más estricta observancia de la ley. En aquellos días habían dos grupos que trabajaban unidos: los Escribas y los Fariseos. Los Escribas eran los Rabinos o teólogos que enseñaban como guardar la ley. Los Fariseos eran dedicados a guardar lo que los Escribas enseñaban.

En el caso de Pablo, note que él sobrepasaba a todos sus contemporarios en cuanto a la interpretación y observancia de la ley (Hch 23:6; Gál. 1:14). Él era el número uno.En Cuanto a la Justicia que es en la Ley, Irreprensible Su vida estaba en una increíble conformidad con la ley. No estaba solo en conformidad con lo exterior, sino con lo interior también. El había alcanzado los standards de la ley. Lo que él no entendía era que había algo superior a la ley: Jesús.

En Cuanto al Celo, Perseguidor Su estricta observancia de la ley lo había convertido en perseguidor implacable de aquellos que no estaban en armonía con las enseñanzas de la ley. Es por eso que cuando Pablo habla de la vida cristiana, él no lo hace tratando de buscar una comprensión más profunda de la ley porque él ya la tenía (Rom. 7:5, 6). Pablo lo hace a la luz del contraste entre dos caminos: el legalista y el de la vida cristiana.

Para Pablo los legalistas son las personas con menos compasión. Su justicia es incompleta y sus blancos inalcanzables.

Al perseguir a los cristianos, Pablo se sentía que estaba peleando una guerra santa como Israel pelió contra sus enemigos. Desafortunadamente, él no estaba peleando las guerras santas de YHWH si no que estaba peleando contra Dios mismo.

La Educación de Pablo

Pablo declara que él nació en Tarso (Hch. 22:3) y por lo tanto era ciudadano Romano (Hch. 22:25-29). Aunque Tarso era un centro educa- cional famoso por el estoicismo, no era un pueblo Palestino. Pero, a pesar de que esto hacía de Pablo un judío nacido en la dispersión, él declara que había sido criado y educado como un judío de palestina. Él fue educado por Gamaliel quien fuera uno de los principales Rabinos de su tiempo.

El Liderazgo de Pablo

Se cree que Pablo era miembro del Sanhedrin Judío.

Hch. 26:9-11 Pablo consentía y daba su voto de aprobación cuando mataban a los cristianos (Hch. 8:1). Cuando él hacía blasfemar a los cristianos, los hacía blasfemar el nombre de Cristo y no el de Dios.

Gál. 1:13 Pablo era un perseguidor implacable. Su celo no conocía fin. Esto se denota a través de las siguientes expresiones:

Hch. 8:3 Pablo asolaba la iglesia. Sin embargo, él perseguía a la iglesia por su amor a la ley (Gál. 1:14; Fil. 3:6). Él no solo conocía la ley sino que la vivía estrictamente. Así que Pablo se sentía muy justificado y justo al perseguir a los cristianos.

Después de su Conversión

La conversión de Pablo es muy interesante. Él vino a Damasco no como quien se sentía miserable, sino como alguién que se sentía justo en sí mismo. La experiencia de Damasco consistió en afectar el orgullo de alguién que necesitaba ser quebrantado para luego sentir la necesidad de un Redentor. Hay muchos que necesitan pasar por la experiencia de Pablo.

Hch. 9:1-9 La conversión de Pablo fue un milagro divino. Sólo Dios podía convencerlo de pecado. Cuando él vino a Damasco, él vino respirando su propia justificación, pero cuando él salió de Damasco salió justificado por Cristo.

Al perseguir la iglesia Pablo estaba intentando realizar un imposible. Jesús le ilustra esto a Pablo al decirle dura cosa te es dar coces contra el aguijón (Hch. 9:5). La ilustración que utiliza Jesús es la de un buey que trata de patear los yugos que lo empujan. Al igual que un buey no puede patear los yugos que lo empujan, tampoco Pablo podía evitar el esparcimiento del evangelio. La obra de predicar el evangelio es divina y no humana. Por lo tanto, tratar de deternela es imposible.

1 Cor. 15:5-8 La conversión de Pablo fue afectada por el hecho de que a él se le apareció Jesús. La palabra wfqh significa aparecer lo cual indica que Pablo vió a Jesús. Él no tuvo una visión de Jesús sino que recibió una aparición de Jesús. El poder haber visto a Jesús fue lo que lo calificó para ser un apóstol de Jesús (1 Cor. 9:1).

1 Cor. 15:9 No obstante, Pablo no se sentía digno de ser un apóstol de Jesucristo. Él se consideraba el más pequeño de los apóstoles por haber perseguido a la iglesia. Se llamaba a sí mismo un abortivo (vrs. 8).

Pablo nunca olvidó lo que hizo. Es por eso que su doctrina de la gracia es tan significtiva en sus cartas.

1 Cor. 15:10 Pablo pudo llegar a ser un apóstol por la gracia de Dios. La gracia divina fue el motor que lo motivó a trabajar más duro que otros. La gracia divina es lo que hace a los cristianos buenos obreros en la causa de Dios (1 Tim. 1:12-16). Pablo ve en sí mismo que la gracia de Dios puede salvar al máximo. Para Pablo la gracia y las obras van unidas.

Gál. 1:15, 16 Pablo considera que él ha recibido un llamado profético. Él usa la misma terminología que Jeremías usó cuando fue llamado por Dios (Jer. 1:5). De esta manera, Pablo muestra como su experiencia es similar a la de Jeremías. Al igual que Jeremías tenía un mensaje contra Israel, Pablo también era un Judío con un mensaje contra Israel. El mensaje que Jeremías tenía para Israel era que ellos debían olvidarse de Jerusalem e irse a Babilonia para evitar la destrucción; de igual manera, el mensaje de Pablo consiste en llamar a la nación Judía a abandonar el Judaismo e irse a los Gentiles.

Note también como Pablo utiliza el mismo lenguage del llamado del siervo sufriente de Jehová. Él se considera a sí mismo haber sido llamado para restaurar a Israel y para ser luz a los Gentiles (Isa. 49:1, 5, 6).

Gal. 1:1 Pablo considera que su ministerio viene como resultado del llamado divino y no humano. Por lo cual él trabaja para complacer a Dios y no a los hombres (cf. Rom. 15:15, 16).

Para Meditar

Apreciado amigo, la conversión de Pablo fue el resultado de un milagro y no el resultado de un proceso educacional de alguién que anhelaba algo mejor. Cuando él iba camino a Damasco, él no iba buscando salvación sino a cristianos. Pero fue allí donde Dios escogió revelarle Su gracia infinita y llamarlo al ministerio apóstolico. Desde ese momento él dejó de buscar cristianos y se dedicó a salvar almas.

Yo no sé cómo está tu vida hoy, pero Dios también puede obrar un milagro en tu vida. ¿Deseas que Dios obre ese milagro en tu vida? ¿Sientes la necesidad de recibir la justificación de Cristo?

 

 



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