 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Duendes de la Narración |
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
Mi padre es un hombre sumamente práctico; es quizás por eso que tardé tanto en conocerle.
Sin embargo, el día que comencé a entender su manera de pensar, pude percibir un fino halo de sensibilidad en su sentido del amor hacia mí. Me ha querido tanto que quiso moldear mis pensamientos para formar otro él, porque era felíz siendo como era. Y pensó que yo también hallaría en su molde la felicidad. No fue así pues nosomos iguales.
Siendo tan diametrálmente opuestos, sentíamos ambos la terrible atracción de nuestras mentes, la una hacia la otra, siendo nuestros choques violentamente fundados en el amor y el celo.
Crecimos ambos en sabiduría, más yo que él pues era mas jóven y de menos experiencia. Entonces comenzó el período de revaluación, cuando valien- temente nos dimos cuenta de la gran diferencia entre nuestras naturalezas. Poco a poco sentimos la necesidad de ser amigos, a pesar de que yo soñaba y el caminaba en tierra firme.
Y a la postre hace tiempo que caminamos de la mano, desde un día en que se encontraron nuestras mentes en una cima cualquiera, yo volaba bajo mientras él caminaba cuesta arriba. |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
Se le pierden a uno las horas como dicen... "matando el tiempo..." y le acusan de asesinato en primer grado por matarlo.
"Asesinato en Primer Grado..."
Si supieran que jamás pensé en la muerte cuando estaba en primer grado: Fue luego, cuando me hice un adulto que consideré varias veces el haber asesinado.
Asesinar... la pobreza, la injusticia, el discrimen, el pecado... Si, indudablemente lo he pensado pero no fue en primer grado.
Fue despues, cuando la vida me hizo dudar de mi hermano. Cuando pasaron los días y convirtiéronse en años.
Cuando frustráronse sueños de amar y de ser amado... Cuando me dolió el camino... porque dolia caminarlo...
Entonces pensé en matar... Y maté el tiempo pensando.
Me convertí en asesino de mis propios desengaños.
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
Me cuentan que mi tío abuelo era un soñador. Hablo del que murió primero, porque el último que murió, a quien conocí bien no era un soñador, era un sublime loco.
Hago estas salvedades porque de algún modo debo justificar mi existencia. Mis padres y mis abuelos son personas realistas. Yo trasciendo a ese supermercado de realidades, soy un soñador o peor aun, soy posiblemente un loco.
Eternamente soñando; la locura es un constante reto por organizar un millón o dos de sueños. Se trata de organizarlos a base de temática, profundidad y duración y al final del proceso organizativo se dividen finalmente en uno o dos millones de sueños. Que el soñar es entonces una pérdida de tiempo; quizás, pero no causa indigestión ni le hace daño a nadie. |
|
|
|
 |
|
|
|
Me dijo varios años mas tarde que la soledad le hundía en el abismo. Sin embargo, recuerdo claramente las muchas veces en que rechazó mi compañía. La compañía de cualquier amigo sincero es muy necesaria para crecer, para aprender, para sobrevivir.
Se aisló en la nave de sus propios pensamientos y vagó por todos los océanos sin cruzarse con ningún soplo de vida. Olvidó la existencia de los demás y la conversación pasó a ser, al cabo del tiempo, un lejano recuerdo del pasado. Hasta que nos cruzamos nuevamente.
La barca de mis sueños cruzó su camino un mediodía y ella tenía sed. Una sed insaciable de rociar el espíritu con algo de afuera, de llenar la copa de su pensamiento con el vino de otra viña.
Desde entonces, como por acuerdo silente, navegan paralelas nuestras barcas, por todos los océanos. |
|
|
|
 |
|
|
Ella es mi amiga. Da tanto sin esperar recibir nada a cambio. Sabe escuchar callada cuando hablo de mis más hermosos sueños, de mis más tristes vivencias, de mis eternas locuras de poeta. No exije su amistad sino mi compañía y un poco de mi propia naturaleza cuando estamos juntos. Su sonrisa alimenta mi espíritu y su silencio hace mas fuertes mis palabras. Su mirada comprende mis inquietudes y su mente complementa mis vuelos por la inmensidad de las almas. |
|
|
|
 |
|
|
|
Tú siempre has sido igual, no te transforma el tiempo ni el triste despertar de las mañanas; soy yo quien por habito, transito por todos los caminos de las almas.
Yo sé que me mudo diariamente de ser yo mismo a ser otros sentires, de ser espada a flor, de ser montaña a ser valle, o ser nube, o Mar Caribe.
Lo que no se ha mudado en mis adentros es la triste vivencia que me sigue ni la seguridad de que comprendes que no se muda en mí lo que persigues;
El amor no se muda de mi mente... allí vive. |
|
|
|
 |
|
|
|
 |
|
|
Tocando al "Duendecillo" sigues "En un Mundo de Cuerdos" |
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
La Flama de mis Locuras te devuelve a la pagina principal de los "Duendes" |
|
|
|