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FICHA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL
VANEGAS GUIDO, SALVADOR
POESÍA NICARAGÜENSE.
MANAGUA, NICARAGUA.
ABRIL, 1998.
COLOR EN TIEMPOS DE VIDA
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A QUIENES RECORREN LA VIDA VISTIENDO
SUS COLORES EN HUMANA DIGNIDAD, CADA DÍA.
EN MIS DÍAS.
Si en mis días de paz
encuentro invierno
y te veo
en corrientes conmovida
génesis adivinaré
en pupilas
sin saber siquiera
que existías.
VEO.
Veo al mundo por sus hilos
dibujo eufóricas muecas de espejo
en el contorno trascendente del tiempo,
uno a uno los minutos
desatan la transparencia fija
del llavín de la puerta
por donde salen soledades
y entran esperanzas.
DIBUJANDO ESTRELLAS.
Dibujando estrellas
que en puntillas salpican
como gotas de invierno sobre el césped
Estoy aquí,
sentado sobre la gama espectral del tragaluz
de la ventana, del cuarto, frente al mañana
mientras guardo en un prisma
mi último intento,
en las alas de la noche
nuestros dulces momentos
y en la gota de un oasis
la terquedad de mis sueños.
HOY
Hoy tuve ganas de navegar en tu río
explorar nuevamente
las riveras de tu dulzura
dejar escapar la mirada
por el horizonte
de tus pestañas,
asomarme
en las transparentes aguas
de tus húmedas pupilas,
mojar mi sed con la brisa de tus labios,
recorrer las corrientes agitadas
de tus negros cabellos,
sambullirme en tu posa
y sacar arena blanca.
Pero estoy aquí
esperando el verano
celeste verano
donde existan momentos
para pintar paisajes
y esculpir poemas.
SIENTO...
Siento en el ambiente el éxtasis del tiempo
redondo y curvo, sonoro y callado,
verde y violeta, naranja y ocre.
Peina el viento la cabellera testaruda del follaje
donde pasó hace poco trotando
vagabunda mi mirada.
La túnica prestada del crepúsculo
ovalado
satura de gris el horizonte,
oscurece las pupilas
y hace tiritar mi alma.
AHORA Y AQUÍ.
Seguro de encontrar el futuro
acurrucado en tus rincones
vuelo en el río de las nubes carnosas
que alborotan el tejido dulce
de tu tierno manantial.
Envuelto en el amuleto de noches exprimidas,
me encuentro finamente
diluyendo el pentagrama,
masticando los tapices de mi historia
en tu camino.
Ahora y aquí
caminando por el pasto dibujado,
con razones pincelo el lienzo
y no pierdo tiempo sin razones de escribir,
ahora y aquí
entre el tenue atardecer
descolocho las paredes y dibujo los espacios
que barnizan los cristales
y saturan el contorno.
Ahora, con razón;
aquí, con tu sabor.
AL FILO DEL HORIZONTE.
No he vuelto a saber de aquellos días
en que guardaba en mis bolsillos la neblina
que cubría tu desnudez y desvestía mi sonrisa.
Calculando los sonidos y repicando intentos
estoy sentado en el filo del horizonte
de cara al viento que alborota mi cabello
y estremece mi sensatez.
SUMERGIDO.
Sumergido
en los colores de tu pequeña nitidez
tiro al vacío pensamientos,
que rebotan en tu piel
atrapando tus colores
en el ocaso de la tarde
he pasado un nuevo día en tus poros
sumergido.
PINTANDO.
La felicidad que te pinto
galopa en aromas de invierno
mojando la desnudez de alegría,
germinando en tu ombliguito de princesa
la semillita tierna de las flores,
la estrellita mágica de los colores.
MUJERCITA.
Mujer, mujercita mía
que movés en mis luceros
tu sonrisa dibujada,
que acurrucas
mi anhelo de calentar sin chimenea,
húmedos tus huesos
cuando en el umbral del tiempo
estemos uno frente al otro
atornillando historias
y sintiendo que volamos,
como ahora,
por el cálido horizonte
que no admite retrasos.
ATRAPADO.
Mi soledad es cómplice de tu silencio
al contemplar en alianza ilícita
mis sueños desguarnecidos
de textura.
Modulando la trova
sensata que despilfarra
mi espíritu atrapado
en la trama elástica
de las noches de otoño
he pasado veinte siglos,
siete crepúsculos,
setenta veces siete
amando tu indulto
pigmentando mis afiches,
adivinando la suerte, y
deseando libertad.
BIOLÓGICA RAZÓN.
Fueron tus manos las que mintieron
cuando agitadas
profesaron erupciones volcánicas
en desprecio al amor.
Tus ojos
rompieron el silencio de tu boca
y con ello
la magia desacorde al desamor.
Suficiente fue un minuto
para construir y desbastar
la analogía entre dos sueños
que aún sudorosos esgrimen
fundamentos lacónicos y cósmicos
elementales e insuficientes
para mantener viva la alquimia
cocinada en tu biológica razón.
BREVEDAD.
Esta noche me acerco
a la sombra gris de tu figura
sin presencia
y me percato
que no existe nadie
para escuchar mi nítida inspiración.
El encuadre del paisaje
noctámbulo
me recuerda lo establecido
sobre el obelisco del pasado
y el crujir en el trasfondo
cielo falso de especímenes,
criaturas mágicas de Dante,
recrean tu actitud
en noches breves como ésta.
TRAS LA PANTALLA.
Te miré tras la pantalla
tridimensional de mi genio
te leí escuchando
sin transcribir tu contenido.
Sonreíste al mechón
de viento en tu mentón
y no sostuviste tu mirada,
mucho menos tu palabra.
INDESCIFRABLE.
Antes
arrojabas flores en los atrios
en orden perfecto de secuencias,
diluyendo sabatinas nieblas vespertinas
analizabas los fracasos
con indiferencia a mis poemas.
Poniendo el mundo en la palabra
te acepto la chispa artesanal
prosódica en tapiz
y entre mil misterios abismales
todo es, precisamente,
indescifrable
para ti.
MUSAS.
Las musas aprovechan tu ausencia
para invitarme a poseernos
en el filo de la mesa de sueños
o al borde de la cama de consulta,
en rito calculado
confidente
seductor
deletreado en días
de éxtasis,
cuando no estás
o cuando sólo está
conmigo
tu cuerpo.
MUJER NUBE.
Mujer nube que vienes y desvaneces
tu forma en mi ser
mujer,
mujer,
Rondas y acaricias con colores espectros,
en el tiempo te necesito,
mujer,
mujer,
Bañame con tu luz blanca y ocre,
acompáñame a cortar de lo alto amor,
tu amor.
Mujer nube que te miro por rendijas,
estréchame tu blanca mano
y existencia material
y pronunciemos tu nombre:
AMOR!.
VUELA, MUJER.
Mi razón vuela contigo,
mujer
que tomas los colores por futuro
bajando artificios desteñidos,
cobijando ternura en la mirada,
encendiendo días de esperanzas.
Mi alma trovadora
en verdes llanos galopa,
izando al viento
la humana dignidad
de tu estatura.
La vida entrega en cada tiempo
una canción para cantarla
una flor para tenerla
y una fe para elevarla.
Vuela pues, mujer
estrena hoy tus nuevas alas
ten presente en tu planeo
que mi razón vuela contigo.
HAZ DE MÍ UN ESPEJISMO.
No esperes mis caricias
porque no llegaré a tiempo;
no acaricies mi espera
porque el tiempo hoy no llegará;
renuncia a mis contenidos y formas
al ático de mis terrenos sensitivos.
El tiempo nos cerró la puerta
en algún segmento del pasado
cristalizando miradas
junto al roce de las manos.
No arrulles ya tus sueños
déjame salir presuntuosamente de ellos,
accede a la libertad que tienes
de volver al presente sin demora,
recorre con el viento el horizonte
haz de mí un espejismo.
HISTORIA.
Se amaban.
El la amaba en celeste
ella en amarillo
intentaron pintar juntos.
No encontraron el espectro
jamás llegó el paisaje.
Los pinceles disponibles
no crearon el poema
ni a la barca llegó a tiempo
el aceite de oliva.
El lienzo fue rallado
para él en alta mar
para ella en ocre claro.
La mezcla no templó tabla.
No encontraron el espectro
jamás llegó el paisaje.
¡Se amaban!
El la amó en celeste
ella en amarillo.
FUGA.
En la indefensa cripta
que cobija tu nombre
colgué la ira arrebatada,
consciente y taciturna
como los mechones de tu pelo
cuando te agitaba el alma.
Recurrí a tu espejismo
y cobijé la pena,
pregunté al ocaso
de la fumarola plata
y me contestó lo mismo:
Ella se fue por amor,
viviendo de soledad
y coloreando tu sabor
en salobre estatus.