Página principal
Plan estratégico
Documentos/Casos
Pizarra d´curso
Arte
Link´Interesantes
link7

pincel

 poemas
Salvador Vanegas Guido.
En mis días
Veo
Dibujando estrellas
Hoy
Siento...
Ahora y aqui
Al filo del horizonte
Sumergido
Pintando
Mujercita
Atrapado
Biológica razón
Brevedad
Tras la pantalla
Indescifrable
Musas
Mujer nube
Vuela mujer
Haz de mí espejismo
Historia
Fuga
Distancia
Hoy vestí colores
La noche
Solo
Mi verano
Contradicción
No hay razón
Liturgia
Concepción previa
Exhortación final
Acuarela
Espera
Restrospectiva
La américa
Nicaragua
Despojos
Siempre
Cosmos
Niño
Canto a la vida
Plegaria
Color en tiempos de Vida
DISTANCIA.
 

La distancia
altiva y desafiante
aconseja refugiarse en el tiempo
agreste y delineado,
como el perfil de un hemiciclo
donde batalla la memoria
contra la fría soledad,
translúcida
y frágil.

Veo el atardecer de tu silueta
refractado en mis aristas,
la fragancia tenue de tus ojos
engullo al despertar,
la sábana vehemente de tu pelo
desaloja mi sensatez.

La espera de tu repatriación
me lleva a izar banderas,
acomodar cristales, recoger
soplos de viento,
trozos de agua,
tierra de ciénaga
 y fuego de matices.

Con ellos voy a cantar tu himno,
voy a verte desde este ángulo,
gozarte en armonía
con tierra,
mar
y aire,
sobre la hoguera de tu retorno
anhelado,
bipartito
y específico.


HOY VESTÍ PREEMINENTES COLORES.
 

Hoy vestí mis preeminentes colores
para saborear el peinado
de tu existencia esbozada.

Atraído por la espera
de este día
en desvanes solitarios
melancolía en los estantes
no encontré.

Flores levantadas
y la luna por testigo
tu cercana presencia
siento.

Viví muchos años en tu vida
y reconozco
que acaricio con húmedo rocío
tu naturaleza nueva.



LA NOCHE.
 

La noche se pinta las uñas
de nublado y pálido blanco.

Sacando sonidos al viento
repicando en los tejados de mi pueblo
me invita a danzar
y en la corteza de los árboles
celebrar tu sueño.



 

SOLO.
 

Solo porque te has ido
porque tu presencia física
no tiene la magnitud de lo que eras.

Solo,
porque te busco sin respuesta en lo sos
y en lo que querés ser.

Solo,
contra la exhalación de tu fantasma,
que sin saber porqué me ha dejado solo.


MI VERANO.
 

En verano recogí tus hojas
y coloqué en país de los desvelos
exiliada la desesperanza.
Refugié mi corazón
en la sonrisa de un niño,
en el llanto de una flauta,
en el color ahogado del solsticio de primavera,
para vestir de amor que ya florece
este día
y los que vienen.


CONTRADICCIÓN.
 

Desconfianza,
maléfica magia de la dimensión de los celos;

me emborracho de vos
celebrando no poseerte.



 

NO HAY RAZÓN...
 

No hay razón para epigramas
que ajusten tu definición en mi camino,
no la hay.

Estás personificando la historia
detallada en mi pesebre,
estás.

Sonríes acariciando mi
amuleto en tu suerte,
sigue sonriendo

No fui yo quien te puso
en mis atajos
si no quien
tan solo dibujo un espacio
que hoy ocupa frondoso
el patio donde duermes,
sigue durmiendo.


LITURGIA.
 

Un horizonte tiñe la liturgia
de color plata
y los que ignoran el sonido
tendrán que oír
la importante reverencia
al romance
dulce y seductor
que define proyecciones
consideradas escenarios,
que suele llegar en estampida
dejando víctimas actuando
trágicamente
en el fin del desarrollo.



CONCEPCIÓN PREVIA...
 

No hubo concepción previa en lo primero
ni hay sonetos clásicos precedentes
encadenando textos de gran magnitud
poniendo el punto final
a lo que ya no es mío.

Ni el mundo de los vectores
ni la pequeña ciudadela de inmensas minorías
dan ventajas al prejuicio
ni prejuicios a las ventajas,
bailarina de negro entre fondos
encendidos de escarcha
en la palma de la mano siento
instrumento en lo que entrego.


EXHORTACIÓN FINAL.
 

Nadie nutre el capítulo
que contiene ese escenario infinito
llamado espacio
en este caso la métrica
no experimentó evolución.

La sensibilidad no produce euforia
ante la estética recuperada de sarcófagos.

¿Hasta cuando recomendaremos que
la punta del témpano regrese al poder?.


ACUARELA.
 

Me sabe a amarillo este sabor
mezclado con azul para esperanza
o en gotas rojas a violeta sobre azul.

Yo tenía un naranja
mi rojizo y tu amarillo
y un rosado en gotas rojas sobre el blanco.

Me llené de morado
con violeta sobre blanco,
de salmón
con naranja sobre blanco
y terminé en celeste
con tu blanco en mi azul.


ESPERA.
 

En el oscuro ocaso de la tarde
cuando nadie navega 
por la vía lactescente del caos,
dibujo en el rincón de mis sienes
los peldaños donde suban
presurosos tus desvelos.

Diseño la cuna para acomodar tu sombra,
la luna para descansar tus pupilas
y las manos que sostengan fuerte tus ansias.

En sorbos me bebo el tiempo
y a mordiscos el segmento del vacío,
donde los colores colocan noctámbulos
estandartes
espantados se reclinan los ecos de tus pasos.

Una hora es torcida por el peso arrogante
de la cercanía del crepúsculo
y sigo dibujando mi noche en pergamino,
tu figura en mis sonidos,
tu sabor en mis bolsillos,
taladrando sin sentido
 el espacio desbastado,
húmedo,
    desolado,
en espera
de tenerte.


RETROSPECTIVA.
 

Volvería a esperarte en la esquina del tiempo
donde vi doblar la esperanza;

volvería a cristalizar el ocaso de la tarde
en que vestiste tu desnudes con mi silueta;

estaría eternamente arrecostado sobre el reloj,
en espera de la noche.

Pero en la calle solitaria se agota la paciencia
y renace con el día,
la envoltura de este fin.



LA AMÉRICA.
 

Sos lo que estaba escondido
sin saber vos mismas que vivías,
cuando te descubres en singular
y te cubres en plural,
una aureola ancestral
peina la soledad,
tu soledad.

Sos la dinámica cuenta
de la exaltación,
la ciencia atávica de la pasión,
morena, azabache de ojos,
sos vos,
la América.



NICARAGUA.
 

En el confín de tu evocación
dibujo astros
que caen en la rivera, develando los matices
del lumbre que llevas dentro.

Escrita está en la arcilla la huella
de tu marginal desnuda presencia
frente a quienes reparten
tus vestidos.

Girando está el mundo
a la velocidad del resplandor
ignorando que se agota
la paciente presunción
que te socorran bufos espejismos.

Serás posiblemente la reina de los que rodean los enclaves modernizantes
de pobre espíritu, o
la servidora de quienes dicen servirte.

Consuélate
que pronto pasa este día, ¡para siempre!
mi Nicaragua.



DESPOJOS.
 

Tomando despojos del tiempo
me alejo del agitado oleaje,
dominando la cabalgata inconclusa
del poema dorado, taciturno
de acero.

Irreprimible, irrepetible.

Crujiente sonata en sol bemol
que devoró mis sienes temporales,
acurrucó el exquisito pragmatismo de talión
y laceró mi coraza,
corazón y emblemas
con urbanas
máscaras de muecas.



SIEMPRE.
 

Siempre sos vos el que estás cantando
pájaro de la buena esperanza,
en la rama de la tarde que cuelga
del cuello del comerciante.

Siempre sos vos el que domina
lo que sigue
del episodio que ven por cable
los cadáveres del ocio.

Siempre serás vos
en la dimensión de lo furtivo
donde nadie quiere oirte
ni mirarte.

El menudo rostro
que asomó a oirte por rendijas
tan sólo fue la niña
que hoy murió de frío
escuchando tu canto.


COSMOS.
 

Vivo en un cosmos
donde se descifran espirales
de aldeas habitadas por pálidos sonidos,
donde el verde cada día es menos verde,
el hombre menos hombre
y la mujer menos mujer.

Vivo en un escenario sin telón de finiquito
donde quieren que creamos que existe
sólo un universo
dorado, desteñido
y sin sentido
como cementerio oxidado de hojalata.

Donde cada hora el reloj
marca el ocaso irreverente del auxilio,
de la risa, de la vida, del orgasmo,
sin retorno
si yo y vos no hacemos nada.


MI NIÑO.
 

Mi niño percute
el centro de mi pecho
sonríe en el fondo
de mi existir.

Mi niño acurruca el tiempo
en su inocencia,
lleva sutil mi contraseña
en unión cósmica y musical.

Conduce mi ADN
río arriba en su mirada
sabiéndose gaviota
en plan de vuelo.

En azahares con ventanas
veo azules sortilegios,
básicamente es mi niño
completamente mi objeción.



CANTO A LA VIDA.
 

La vida canta
en el horizonte del vacío
donde la esperanza ha logrado disipar la niebla.

Canta
desde la cima con veloces fríos transparentes,
taciturnos ocultos,
iluminados y profundos.

En la cima canta
como suspiro suplicante
de lo etéreo
o estrujante agonía del Olimpo.

Canta,
la vida canta,
en el tiempo habitado por Nirvana
azul el confín,
amarillo el pentagrama,
rojo insaciable el desvelo.

Cuando encuentra el eco sustentado
canta,
 cuando sabe que su límite
está en tu existencia misma
canta,
¿acaso no oyes su canto?
Deja cantar a la vida en el coro
que reclama un atril para amar.

El que ama para vivir
vive para cantar.


PLEGARIA.
 

Las cuerdas que más quiero
las posee mi guitarra
Señor, escúchalas.

Las pinturas que más pinto
no están en Blanco y Negro
Acéptalas, Señor.

Las letras que toco con el lápiz
tiñen el blanco de más color
¡Gracias Señor, gracias!.



 

COLOR EN TIEMPOS DE VIDA.
 

El color de vida en tiempos es inmenso
como augurio iluminado
 que abate la conciencia
¡Es inmenso!.

Ahogando la certeza
de profetas del pretérito
en amalgama de colores
nuestra vida reposa.

El color en tiempos de vida es intenso;
recorre nuestra historia
sumergiéndola en colores
como emblemas de alegrías,
melancólicos símbolos,
o amuletos de esperanza
¡Es intenso!.

Torbellino de zafiro
sus vastas gamas son,
emanaciones de penumbras
en tonos grises llegan,
altivos rojos y amarillos
 en noches solemnes aparecen
azules claros en contornos
con el día florecen.

Son los tiempos de vivir
en tiempos de color
           Nadie
Nunca
Nada
opacar puede los tuyos.

¡El color sea contigo!.



[ Ir Arriba ]

® Derechos reservados
Diseño de Pág: SVangu
Última actualización: 01 Junio 2000