- Destrucción:
El bala perdida de todas las familias, Destrucción es el único de los
Eternos que renunció a sus deberes y responsabilidades, lió el petate y
se lanzó a un peregrinaje por todos los mundos y dimensiones. Hará unos
doscientos años ya: desde entonces la humanidad sigue creando y destruyendo,
pero sin estar controlada por nadie. Simpático y campechano, no hay que
olvidar sin embargo que Destrucción puede ser poderoso y temible. Era muy amado
por sus hermanos, que se tomaron fatal (unos peor que otros, Delirio y
Desesperación especialmente) su decisión de
dejarles y marchar. La búsqueda de Destrucción por parte de Delirio y
Sueño es el hilo argumental que da pie a "Vidas breves", uno de los
mejores arcos de la serie. Cuando "ejercía" como Eterno, Destrucción controlaba
en definitiva el Cambio (ya que para que algo cambie, es preciso destruir lo
anterior). Fue así en cierta manera responsable del cambio de Delicia, como
veremos en Delirio.
- Deseo: De apariencia cambiante (a veces
masculina, a veces femenina, generalmente andrógina), Deseo es el más amargo y
cínico de los Eternos. Su reino, en el que reside, es una reproducción de sí
mismo/a a una escala inimaginablemente enorme. Desde él, Deseo controla los
impulsos y aspiraciones de los humanos, les hace desear personas o cosas
independientemente de las posibilidades que tienen de conseguirlas. En
cierta manera controla el amor: en un momento, Morfeo dice: "el amor
no es de Sueño. El amor es de Deseo, y Deseo es cruel". Pues
eso. Uno de los hilos argumentales recurrentes de la serie es la enemistad
latente entre Deseo y Sueño, a raíz entre otras cosas de una apuesta
sobre la vida de un mortal.

- Desesperación: No es desde luego
malvada, sino que disfruta haciendo bien su trabajo: clavar su garfio
en el corazón de los humanos. Su reino es realmente temible: una
extensión eterna de nieblas en la que flotan innumerables espejos.
Cada vez que, desesperados por algún motivo, os miréis en un espejo
tratando de entender cómo han llegado las cosas hasta ese punto, la
estaréis mirando a ella. A pesar de su aspecto amenazador, de su
tendencia a la automutilación y de su voz algo desagradable
(Delirio le dice una vez "¿podrías dejar de hablar como si gusanos se arrastrasen por una
cripta, por favor?"), Desesperación no resulta antipática sino todo
lo contrario, quizás por su desvalimiento ante la partida de
Destrucción, su hermano favorito, o por la seriedad con que desempeña su
trabajo.
- Delirio: La más
joven de los Eternos, y seguramente mi favorita. La Dama Delirio controla
todo lo absurdo, lo que no tiene sentido, lo caótico y alucinatorio de la
existencia. ¿Entendéis por qué me cae tan bien? Tiene un ojo azul y otro verde,
el pelo generalmente de muchos colores y un carácter básicamente alegre
aunque con tendencia a bruscas depresiones o crueldades bienintencionadas. Su reino es un caótico y
lisérgico collage de impresiones indescifrables, en el que es fácil
entrar pero desde el que puede ser imposible salir... Delirio antes fue Delicia, cambiando de un papel a otro por motivos nunca explicados en la
serie. En sus apariciones esporádicas en la serie Delirio rezumaba
encanto y carisma, así que se lanzó al estrellato coprotagonizando el
arco argumental "Vidas breves" junto a Morfeo. Vaya desde aquí
mi más rendida admiración por la más imprevisible y tal vez la más
encantadora de los Eternos...