Historias para destapar el excusado

 



 

Días pesados

Roberto Remes

El día de ayer fue muy pesado, como si fuera el último día de mi historia. Me levanté muy temprano, me bañé, tomé un vaso de leche y salí de la casa de ustedes, en la calle Luis Donaldo Colosio, en Buenavista. Desde allí tenía que dirigirme a recoger mercancía, a las siete de la mañana, hasta una bodega que se encuentra en Tultitlán, muy cerca de la Avenida López Portillo, sobre la calle 20 de Noviembre, allá por la colonia Lomas Verdes Solidaridad. Ya con la mercancía en mi pick up inicié la distribución por distintos puntos de la ciudad.

En el primer punto en el que me detuve, en Ecatepec, sobre la Avenida Revolución, dejé sólo una caja. Para el siguiente punto de entrega, por Ciudad Azteca, me perdí un poco, pues tenía que tomar la Avenida Carlos Hank González, pero la llegada a allí fue un poco complicada puesto que no hay ninguna ruta directa entre el centro de Ecatepec y la Hank González. Ya sobre la Hank González me empecé a orientar y fácilmente di con la colonia Alfredo del Mazo, donde debía dejar dos cajas en la calle de Atlacomulco.

De allí, tenía que hacer dos entregas que estaban a igual distancia, una cerca de la Hank González hacia el Distrito Federal y otra hacia la autopista a Pachuca. Decidí pasar primero a la que estaba por la avenida en que ya me encontraba, la Hank, así que manejé hacia el sur y empecé a buscar la colonia Fraccionamiento Profopec Polígono 2, donde se encuentra la calle de Pejelagarto, donde está el taller de uno de mis clientes. Cuando dejé otras dos cajas me regresé hacia el norte y tomé Bulevar de los Aztecas y empecé a rastrear la colonia La Palma, para dejar otra caja más en la esquina de Cecilia Occelli con Carlos Salinas de Gortari.

La siguiente entrega no fue por esa zona, sino cerca de Texcoco, así que tuve que pasa por Chimalhuacán, y por varias avenidas de cuyos nombres no recuerdo todas, salvo Avenida del obrerismo, Avenida del Cooperativismo y el Circuito del Ejido Colectivo. Llegué a la colonia Presidentes, concretamente a la calle de Miguel de la Madrid, dejé cuatro cajas y partí hacia Iztapalapa, donde tenía que hacer dos entregas muy cercanas una de la otra. La primera fue de tres cajas en la colonia Constitución de 1917, en la calle de Francisco Labastida esquina con Madrazo. La segunda fue en la calle 4 de marzo de 1929, en la colonia PRI y dejé allí las últimas dos cajas que llevaba en la camioneta.

Después de esta entrega, mi pick up se descompuso, y la dejé en un taller de esa zona. Luego me fui en metro hasta la casa, me bajé en la estación Revolución y caminé hasta mi calle, a espaldas de un conjunto de edificios que está en venta, en lo que era sede de un partido que dejó el poder hace algunos años. Cené y luego dormí como nunca, aprovechando que hoy es día de descanso, pues es 2 julio.


Esta página ha sido visitada

veces, desde el 30 de noviembre de 2000.

REGRESAR A LA PÁGINA DE ROBERTO REMES


La novela menos premiada

Cambia Network. Pincha aqui!
Cambia Network - Intercambio de Banners


This page hosted by Get your own Free Home Page