Las hermanitas
"Tuve que reconocer que nunca había reparado en ellas.
Eran hermosas, morenas, súmamente delgadas, sin llegar a ser
descarnadas.
Llevaban el largo cabello negro trenzado.
Eran Lidia y Rosa".
"Era fácil deducir
de sus expresiones que estaban lejos de experimentar
simpatía por mí.
A juzgar por sus mensajes en clave,eran tan peligrosas
como doña Soledad,y,sin embargo, sentado allí contemplándolas,
me parecían increíblemente hermosas"."Lidia se dirigió a mí
de pronto, y su voz interrumpió mi ensueño.
Tironeó mi manga.
-Allí viene Josefina-dijo.
Oí a Rosa y a Lidia sofocar
sendas risillas.
No las miré, porque toda mi capacidad de atención
había sido tomada por asalto.La mujer que tenía ante mí
era la criatura más absolutamente repugnante y horrible
que había visto en mi vida".
"Por el rabillo del ojo, vi a Josefina entrar a la cocina.
Hubo un silencio mortal.La contemplé, incrédulo.
Abrí la boca
asombrado. Oí las carcajadas de Lidia y Rosa.
Me llevó
una eternidad poner en cierto orden
mis pensamientos
y sensaciones. Fuese quien fuese
la persona que tenía delante,
no era la Josefina
que había visto un rato antes,
sino
una muchacha muy bonita.No tenía los razgos
indios
de Lidia y Rosa. Su tipo era más bien latino.
Sostuvo mi mirada
mientras la estudiaba.
-Practica el arte del acecho-dijo Lidia."
El segundo anillo de poder. Carlos Castaneda.
| Trinidad Montoya G. | tgari@cableonda.net |