La Virgen prende los focos
del árbol. San José enciende el aparato para que se oiga
" Noche de paz", después corren a colocarse en posición
de nacimiento mexicano: el Niño acostado con una pierna elevada
y los brazos también alzados. La Virgen y San José se hincan
uno a cada lado del niño
VIRGEN.- (A San José). ¿ Crees que te vas a acordar de
todo?
SAN JOSÉ.- Sigue chingando y verás...
VIRGEN.- ¡ Cállate que ya llegaron!
Los campesinos entran, se emocionan al ver el nacimiento. Se arrodillan
a adorar el niño. Rezan .
MARÍA.- ¡Qué bello es!
EUGENIO.- Es el güerco más precioso que he visto en mi vida.
ENRIQUETA.- (A la Virgen) Está precioso. ¿Ya saben el nombre
que le van a poner?
VIRGEN.- No, todavía no hemos decidido. Yo he pensado en Jorge...
JOSÉ.- Ya habíamos quedado en Jesús.
VIRGEN.- No, para que después le digan Chucho, no.
SAN JOSÉ.- Así se llamará.
EUGENIO.- (Saca una cámara) ¿Me permiten tomarles una foto?
SAN JOSÉ.- Claro.
VIRGEN.- ¿Aquí? Por qué no mejor junto al arbolito.
(Se levantan y se van a colocar frente al árbol. Olvidan al niño).
¿No me veo muy pálida? Saca un bilet, se retoca los labios,
con un cepillo grande se peina, se coloca nuevamente el manto Ya está.
EUGENIO.- No se muevan. (Saca la foto) .
MARÍA.- Ahora una con nosotros.
PEREGRINOS.- Sí, con todos.
Corren a colocarse junto a la Virgen y San José, cambian de posiciones,
alguno pone cuernos a otro.
EUGENIO.- Digan chis.
TODOS.- Chis.
EUGENIO.- ¡Listo! (Se deshace el grupo fotográfico).
LILA.- ¡ Jesús, María y José! Se nos olvidó
el niño. No salió en la foto.
VIRGEN.- Voy por él.
Lo trae, todos quieren retratarse con él, se lo pasan, lo jalan,
el niño berrea. Al fin logran calmarlo. Sacan la foto. Ya no les
interesa el niño, lo dejan en el piso.
SAN JOSÉ.- Oí por ahí que nos traían unos
regalitos. ¿O me equivoqué?
ERNESTO.- (A Eugenio). ¡Los regalos!
EUGENIO.- (A María). ¡Los regalos!
MARÍA.- Te traíamos mirra, incienso, flores del campo y
cositas para el bebé pero todo nos lo volaron.
SAN JOSÉ.- (Muy Preocupado). ¿Todo?
SERAFÍN.- Sí, todo, menos lo del diablo. El lo rescató.
Te lo envía con mucho cariño.
VIRGEN.- ¿Dónde está?
ERNESTO.- (Va por el regalo). Aquí.
Lo coloca a los pies del niño. San José y la Virgen se
abalanzan para agarrarlo y esconderlo rápidamente. En ese momento
entran unos agentes vestidos de civil, traen metralletas.
AGENTE 1.- Así los quería encontrar.
SAN JOSÉ.- Ya nos chingaron. Alguien nos delató.
VIRGEN.- (A los peregrinos). ¿Ustedes fueron, verdad? ¡Hijos
de su chingada madre!
NIÑO.- ¡Cabrones de mierda!
MARÍA.- (Asustada). Nosotros...
AGENTE 2.- (A Eugenio). ¿Dónde está la coca?
EUGENIO.- Otro que quiere coca.
AGENTE 1.- Deben ser del Cartel del Norte.
AGENTE 2.- Satán Quintero les dio una caja de la refinada. ¿Dónde
está?
LILA.- Satán nos dio un regalito para el niño. (Señala
la caja). Son chambritas, sonajas, pañales desechables...
Los agentes van por la caja que trata inútilmente de ocultar
la virgen. A ella la avientan.
AGENTE 1.- (Revisando el contenido. Prueba el polvo). Bonitos pañales.
Es droga de la más pura.
EUGENIO.- Se equivoca. Es incienso para que no apeste el establo.
AGENTE 1.- (Feliz). Nos van a ascender. Cayó toda la banda.
Les quitan a San José, la Virgen y al Niño los mantos
y los trajes. Quedan vestidos de pantalón vaquero y camisas a cuadros.
AGENTE 2.- ¡Jalando todos para el bote!
MARÍA.- ¿Otra vez?
AGENTE I.- Sólo que ahora será por el resto de sus vidas.
ENRIQUETA.- No nos hagan eso.
EUGENIO.- Nosotros no somos de la banda.
VIRGEN.- Sí lo son. Los seis.
SAN JOSÉ.- Ya nos han traído otras remesas.
NIÑO.- Sí es cierto.
AGENTE 1.- Claro que es cierto. Pero tengo que felicitarlos. Es la primera
vez que fingen un nacimiento para traer la droga. Se volaron la barda.
SAN JOSÉ.- Fui idea mía.
VIRGEN.- ¿Cuál tuya, cuál tuya? Fue mía.
SERAFÍN.- Yo todavía no entiendo nada de nada. Si el diablo
quería traer la coca por qué nos las dio a nosotros y no
la trajo él.
VIRGEN.- No es tan pendejo. Sabían que lo podían pescar.
SERAFÍN.- Y aquí sus mensos creyéndole que nos ayudaba
por buena gente.
AGENTE 1.- Ya es mucho hablar, jalándole.
Los amenaza con una metralleta para que caminen. En ese momento se aparece
el ángel, una gran nube lumínica lo envuelve.
ÁNGEL.- ¡Yo los salvaré! (Se escuchan truenos, ruidos,
música)
AGENTE 2.- ¡El ángel de la guardia!
Se hace un oscuro, se escuchan muchos ruidos, gritos, amenazas, groserías,
balazos, cosas que se caen y se rompen, en resumen un gran estruendo.
Se ilumina el escenario cuando un agente encuentra el apagador. San José,
la Virgen y el Niño aparecen atados, lo mismo el Angel. Los peregrinos
lograron huir. El otro agente también está atado. El agente
1 corre a desatarlo
AGENTE I.- Los demás se pelaron, pero ya los agarraremos. Lo juro.
por éstas. (Se besa una cruz hecha con los dedos de la mano)
ÁNGEL.- ¿ Me pueden soltar?
AGENTE 2.- ¡ Nunca! Por tu culpa huyeron.
ÁNGEL.- Es que me están lastimando mi alita.
Los dos agentes maldiciendo empujan a todos para llevarlos a la cárcel.
Salen todos. Oscuro largo mientras se empieza a escuchar música
norteña. Se ilumina la escena. Una pareja baila una polca. Van
entrando los peregrinos
MARÍA.- Nunca debimos ir. Por poco y nos quedamos encerrados para
siempre.
EUGENIO.- El ángel no pudo escapar. Cómo estará.
ERNESTO.- Lo peor para él es que ahora ya no lo va a ayudar el
diablo.
LILA.- Me siento bien aquí, en mi tierra.
ENRIQUETA.- Se respira otro aire. (Entra corriendo un niño)
NIÑO.- Vengan de prisa, un güerco va a nacer.
SERAFÍN.- ¿Dónde?
NIÑO.- En el establo, no hay quién ayude a la madre.
LILA.- Pues para luego es tarde.
Salen corriendo. La pareja vuelve a bailar polca. Al terminar el baile
se ilumina o se ve otra arrea del escenario donde está el clásico
nacimiento solamente que en este caso en lugar de la Virgen y San José
aparece una pareja norteña vestida con ropa de la región.
Los peregrinos entran y se alegran de que un niño nazca, un niño
cualquiera, un niño que es símbolo del futuro.
ERNESTO.- ¡ Ajúa, un güerco acaba de nacer!
SERAFÍN.- ¡ Un güerco norteño !
EUGENIO.- ¡ Ajúa, sí señor!
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