Prólogo: Y Dios creo el rock 'n roll... Autor: Txisko. Bueno, puede que realmente fuera Dios quien creara el rock, como reza esa famosa frase; pero de lo que no hay duda es que el heavy, en su estado más puro, nació de un dios muy particular, no trino sino cuatriple: Iommi, Butler, Osbourne y Ward. Fueron ellos quienes instauraron, allá a finales de 1969, las raices más auténticas de lo que se llamaría heavy metal. Sí, es cierto que ya el año anterior habían sacado los Led Zeppelin su primer album, pero éste no tuvo ni la mitad de transcendencia que aquel Black Sabbath que salio a las tiendas el viernes 13 de Febrero de 1970. Al enfrentarnos a su contenido por primera vez, dependiendo de nuestro transfondo musical, podemos tener una serie de impresiones contradictorias. ¿Qué es esto que llega a nuestros oidos: blues o musica hippie distorsionados, himnos satanicos, obsesiones de mentes enfermas, rock gotico sacado de una caverna? Pues bien, en realidad no es sino un poco de todo esto. Pero veamos los precedentes. El grupo se fundó en Birmingham bajo el nombre de Polka Tulk, y no era sino el embrión de una banda de blues. Este nombre no duró mucho, y fue cambiado por el más pronunciable de Earth. Con él iniciaron una serie de conciertos, principalmente por el norte de Inglaterra, en los alrededores de la ciudad de Carlisle, donde el anterior grupo de Ward, Mythology, se había hecho con una pequeña parroquia. Al conseguir un nuevo manager, Jim Simpson, éste les embarcó en una gira por Europa, tocando en locales como el Star Club. Fue en esta gira cuando descubrieron que ya existía otro grupo llamado Earth. Así fue como cambiaron su nombre al definitivo Black Sabbath. Por entonces Jim consiguió que la discográfica Vertigo diera una oportunidad a sus pupilos para grabar un primer disco. El resto es historia... |
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Black Sabbath, 1970.
Fecha de la reseña: 11/08/01 Autor: Txisko. Estamos ante el primero de los dos discos de Black Sabbath que revolucionaron la escena musical mundial. Es éste un embrión ya cercano a la madurez del brutal asalto que estos cuatro ingleses hicieron a la yugular de la cultura europea. Ritmos obsesivos, lentos y sibilinos se repiten en este disco teñidos de blues (incluso existen toques de jazz) y psicodelia distorsionada, convertida en todo lo opuesto a lo hippie. Todo ello inmerso en una temática ya bien de caracter ocultista, ya directamente satánica. Este disco salio a la luz más que nada por la necesidad casi edonista que tenían los miembros de la banda de escucharse en vinilo. Fue grabado en tres días y les costó la ahora ridícula cifra de seiscientas libras. Estamos sin duda ante unas de las grabaciones más rentables de toda la historia. Si bien el larga duración salió a la luz el viernes 13 de febrero de 1970, le antecedió el single Evil Woman, lanzado en Enero. Evil Woman, la canción, sería nuevamente incluida en el LP, y su toque medio blues, medio rock resulta un claro ejemplo de los orígenes musicales de la banda. El boca a boca se propagó y, si el single no llegó a estar en la cima de las listas, el album subió como la espuma llegando a estar en el top ten. ¿Qué es lo que contiene este disco que le hizo convertirse en una de las cimas atemporales del rock? Sin duda su frescura e innovacion, trenzada a base de riffs obsesivos, oscuros y muchas veces depresivos. A ello hay que añadir las letras de corte místico-satanista que compuso Butler. El disco empieza con el resonar de una tormenta, mientras escuchamos una campana lejana tocando a muerto... Tras ello nos asalta ese sencillo a la vez que escalofriante riff del tema título, Black Sabbath: tres simples notas de un arpegio con las que se consigue una atmosfera escasas veces superada en la historia del rock. Su tristeza se torna obsesiva y enfermiza al ser acompañada con la voz, llena de maldad, de un Ozzy juvenil cantando la desesperación del testigo del aquelarre. Estamos sin duda ante una de las canciones que más han marcado la historia de la musica. El caracter visionario de estos cuatro hombres se explica en que esta canción no es sino el gérmen, con una antelacion de casi 15 años, de todo un género: el doom metal. Nadie que haya escuchado, por poner un ejemplo, The Angel and the Dark River de My Dying Bride, puede negar la inmensa influencia que este tema tiene sobre ese género. Tras este increíble principio nos encontramos con una serie de temas a cada cual más impresionante. El obsesivo The Wizard, el lovecraftiano Beyond the Wall of Sleep, la sugerente a la vez que engañosa N.I.B., la sibilina Evil Woman, seguida de esa tétrica y con inspiracion de western Sleeping Village, perfectamente concluida con el extenso e intenso The Warning, cargado de toques blues e incluso jazzísticos... No hay suficientes palabras para describir este disco. únicamente se puede decir de él que si realmente eres heavy has de tenerlo ya que es la base de tu género. Y si no lo eres, si no perteneces al mundo del heavy, también deberias por lo menos escucharlo para conocer como 40 minutos han transformado la vida de millones de personas. El asalto definitivo tendría lugar Septiembre de ese mismo año, 1970, con el lanzamiento del segundo y posiblemente más conocido disco del grupo, Paranoid. Valoración: 10/10 |
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Paranoid, 1970.
Fecha de la reseña: 11/08/01 Autor: Txisko. Bien: aqui tenemos el segundo disco de una de las mas importantes bandas de la historia de la música, y posiblemente su obra más perdurable. Para empezar, una curiosidad: el título original con el que fue concevido el disco, y por tanto la portada, no fue Paranoid sino... sí, War Pigs. Así es como se comprende mejor la presencia en la portada y contraportada de esos extraños guerreros, medio futuristas, medio antiguos. War Pigs, "los cerdos de la guerra": un título que, estando la discográfica muy interesada en el mercado americano, decidió censurar. Corría la segunda mitad de 1970, y los EEUU seguian inmersos en una guerra en la que ya no las tenían todas consigo: Vietnam. En una sociedad como la americana un disco con semejante título en esa época no podría sino acarrear problemas, por lo que fue cambiado por el menos agresivo de Paranoid. Hasta aquí la curiosidad. Ahora lo realmente importante. éste disco, junto con el anterior de debut, ha marcado las premisas de todo un género: el heavy metal. A lo largo de sus temas se ven las raices de muchos estilos de heavy, desde el hard rock del tema Paranoid, cargado de energia y frescura, pasando por el sentimiento de soledad y depresión de Planet Caravan, llegando hasta la obsesiva brutalidad de un Iron Man impresionante. Entre medias, experiencias estilisticas como Rat Salad o Fairies Wear Boots, o clásicos del estilo más puro como War Pigs. Junto a ellos la tristeza de un Hand of Doom o la no menos obsesiva Electric Funeral. Hay que destacar cómo en este disco la figura de Iommy toma mayor preponderancia a la hora de componer, algo que se verá en el resto de los discos. Queda constancia de ello con una serie de riffs mucho más oscuros que los del anterior disco. A ello hay que añadir que la existencia de un mejor sonido permite el mayor lucimiento de ese fenómeno del bajo que es Geezer. Su manera de tocar, barroca, cargada de arpegios y escalas, le da muchisima mayor profundidad al ya de por si impresionante sonido. En definitiva, un disco que ha pasado a la historia como uno de los referentes en la evolución de la musica moderna. Muchos de los grupos que ahora gobiernan las ventas no hacen otra cosa que mamar directamente de este disco: el concepto de 'riff sabático' lleva desde 1970 siendo algo conocido por todo guitarrista. Este tipo de riff se aprecia claramente en grupos actuales (2001) como Rage Against The Machine, Rammas+ein o Limp Bizkit (y en general todo el Nu Metal), por solo mencionar algunos de los mas conocidos. Y además todo un estilo se basa en él: el Stoner Rock. La sombra de este disco se alargará en los tres siguientes de la banda, que no seran sino una evolución hacia la perfección de este sonido tan propio y exitoso. Valoración: 10/10 |
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Master of Reality, 1971.
Fecha de la reseña: 12/08/01 Autor: Txisko. Con este disco llegamos a un estado en el que las bases del sonido de Black Sabbath ya estan instauradas. De aquí en adelante se irá refinando, experimentando en diversos caminos, más o menos acertados, pero siempre en búsqueda de una mayor intensidad de sentimientos. Así es como nos encontramos nuevamente con otra serie de temas con riffs pesados, lentos y obsesivos, pero con una brutalidad hasta entonces desconocida en el mundo musical. Ejemplo claro de esto es el tema-título del álbum. Da igual que los ya extintos Brutal Truth veintiun años después hicieran una cover de este tema con su voz y sus guitarras de grindcore: la salvaje energia ya estaba allí desde el primer momento. Lo mismo se puede decir de Sweet Leaf o de Children of the Grave: ninguna de las múltiples versiones que de estos dos temas se han hecho han podido superar su agresión inicial. Pero como quedó claro con el Planet Caravan en el disco anterior, los Sabbath no era unicamente agresividad. En este disco tenemos una maravilla lírica y depresiva llamada Solitude. Su tristeza es impresionante, y solo sería superada en el futuro con la balada por excelencia del grupo, Changes. Tenemos en este disco dos nuevas instrumentales, pero que no tienen nada que ver una con la otra, como tampoco con sus predecesoras. Mientras Embryo es una nueva muestra de como Iommi es capaz de captar la esencia de la obsesión y trenzarla con sus cuerdas, Orchid es otra prueba de la elegante delicadeza de su mano. Dos temas nos quedan por citar: After Forever y Into de Void. Del primero se puede decir que es uno de esos temas centrados en la religión que realmente puede levantar ampollas en más de una persona. Solamente casi dos décadas despues otro grupo, Forbidden, compondría una canción de la misma temática capaz de rivalizar en intensidad con éste. El tema es el impresionante One Foot in Hell. ¿Que se puede decir de Into the Void? Pues que es otro tema plagado de riffs de la casa. En el vuelven a adentrarse en la ciencia ficción con una letra de naves generacionales huyendo de un mundo ya inhabitable. En resumen, otro disco inolvidable y que es de obligada escucha para todo aficionado al heavy metal. Valoración: 10/10 |
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Vol 4, 1972.
Fecha de la reseña: 12/08/01 Autor: Txisko. Tal y como reza su título, nos encontramos con la cuarta entrega de la banda. En esta grabación ya se les ve plenamente maduros. La composición se va haciendo más y más compleja, experimentando nuevos sonidos y tendencias, a la vez que consiguiendo que el 'viejo' estilo se vuelva más brutal e intenso aun. Como curiosidad puedo decir que en un principio la banda pretendia que el disco se llamara Snowblind, pero su indudable referencia a la cocaina hizo que la discografica impusiera el definitivo de Vol 4. Aun con todo se puede leer en el interior una dedicatoria a la 'compañia COKE-Cola de Los Angeles'. Si dijese que éste es un disco perfecto mentiría: una cosa es ser seguidor y fan absoluto del grupo, y otra estar ciego. Tenemos en esta entrega la primera desilusión, al menos por mi parte: la instrumental FX, un autentica paranoia de Iommi que, si bien puedo entender que es lo que pretendía al componerla, no veo que lo haya conseguido. Una cosa es buscar un efecto alienante, y otra lo que escuchamos en este tema. En ese aspecto de búsqueda de atmosferas extrañas lo consiguieron de manera a mi entender perfecta con el disco siguiente, Sabbath Bloody Sabbath, en el tema Who Are You. Ahí sí que Iommi crea una atmosfera que te hace sentir totalmente desprotegido. Pero FX no es sino la mancha que hace brillar de manera deslumbrante el resto del disco. De nuevo no hay palabras que permitan describir la intensidad de los temas que llenan los surcos. De la profusión y riqueza de Wheels of Confusion a la sencillez y nergía arrebatadoras de Supernaut, todo es una increible sucesión de temazos. Tomorrows Dream es absolutamente brillante, pero el tema que le sigue es sin duda una de las piezas que ya han pasado al Olimpo musical: Changes. En este tema es la primera vez que el piano se convierte en instrumento director de un tema, y su triste sonido nos sumerge en una melancolía y desgarradora historia, cantada por un Ozzy sencillamente colosal. Nuevamente no hay palabras: hay que oirla. Con Snowblind vemos una cambio en la actitud de la banda. Si en la anterior Sweet Leaf se idolatraba a la droga como compañera perfecta, con este tema revelan los efectos que causa. Una nueva pieza instrumental nos lleva de la mano de Laguna Sunrise a las playas de california: es este un tema cálido y sosegado que, casualmente, está en el disco rodeado de dos temas de características opuestas a esta calma. Cornucopia posee el que, a mi parecer, es uno de los riffs más logrados que a lo largo de su carrera ha compuesto el grupo: si se escucha ese riff inicial y no se siente nada, es que uno esta muerto. Del otro lado está St. Vitus Dance, tema en el que se capta de manera perfecta la locura de movimientos de ese mal... y del otro mal del que habla la letra: el amor despechado. Para terminar, el disco se cierra con Under the Sun. Hay en este tema un riff que a mi personalmente me ha impresionado porque me recuerda de manera muy vívida a uno de los grupos que tomaron el relevo generacional en el Olimpo de los gigantes del metal: Iron Maiden. Me es curioso imaginar a Harris escuchando este tema y sacando de él la esencia de su grupo. Aparte de esa curiosidad de caracter meramente personal, el tema es otra sucesión de riffs con la marca de la casa: pesados, monotonos, de caracter obsesivo, y que en la parte central de la cancion incluso son bailables. Otro disco magistral de la banda referencia. Valoración: 9/10 |
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Sabbath Bloody Sabbath, 1973.
Fecha de la reseña: 14/08/01 Autor: Txisko. No encontramos ante el último disco realmente imprescindible de la banda, en el que adquiren su mayor refinamiento y profundidad musica. Tal se demuestra con temas como el que da título al album, Sabbath Bloody Sabbath, un clásico atemporal del rock moderno. Pero no es éste el único tema impresionante. A mi personalmete me dejó de piedra cuando lo escuché Who Are You: un riff de tres notas tocadas en dos distintas tonalidades que crea una de las atmósferas más alienantes que nunca he escuchado, acompañada con una letra no por sencilla menos escalofriante. De este tema hay que decir que existe una cover de los O.L.D. en la que mediante el uso de sintetizadores y efectos más modernos incluso consiguen superar el clásico original. Otro tema especialmente relevante por su experimentacion es Spiral Architect, completamente fiel a su titulo en cuanto a grandilocuencia. Sabbath vuelve a demostrar como con unos pocos riffs, acompañado por una sobervia orquestacion, se pueden crear un gran tema. Nuevamente tenemos otra pieza instrumental, Fluff, al mas puro estilo sensible de Iommy. Si este tema, Fluff, es sosegado, el que le sigue es todo lo opuesto: con Sabbra Cadabra retornamos a ese riff alocado de Paranoid, cargado de energía que te obliga a bailar. Una clase de joya bailable de las que el grupo no fue muy pródigo. Looking for Today mantiene esa energia, pero mas encauzada. Los otros dos temas, Nacional Acrobat y Killing Yourself to Live, casi se solapan en cuanto a estructura basada en los ritmos obsesivos, firma personal del grupo. Es imposible poner uno por encima del otro, ya que amnbos poseen una calidad indudable. Éste sería el canto de cisne en lo que a inventiva pura se refiere, a partir del cual empieza la decadencia. Con él concluyen cuatro años de gloria, inventiva y revolución constante. Tras ellos el mundo del rock no sería lo mismo. Lamentablemente la decadencia fue lenta, negandose ellos mismos a admitirlo. Aun con todo en los discos siguientes aun dejaron a la historia temas inmortales. Pero esa es otra historia que ene sta reseña no tengo porqué contar... Valoración: 10/10 |
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Sabotage, 1975.
Fecha de la reseña: 14/08/01 Autor: Txisko. Sabotage... nombre de funesto significado para el progreso e la banda. En este disco podemos contemplar ya el anquilosamiento de la banda, que empieza a perder el rumbo. El disco empieza con tres temas que prometen un buen nivel, incluso una nueva obra maestra. La energía de Hole in the Sky es sencillamente desbordante, con una voz de Ozzy potente y cargada de garra. Tras ello el corto y extraño Don't Start (Too Late), una intro muy al estilo del Embryo que aparece en Master of Reality. Intro que nos lleva al que posiblemente sea uno de los temas mas brutales compuestos hasta ese día: Symptom of the Universe. Nos encontramos ante la semilla de lo que diez años despues se llamaría thrash metal: un riff desgarrador y sin concesiones, acompañado de una voz no menos impresionante. No es por nada que un grupo como Sepultura hiciera de este un tema casi básico en sus conciertos... sin aportarle en el fondo ni un solo gramo más de agresión. La voz de Max, su guitarras de éste y la de Andreas, el bajo de Paulo, todos ellos no hacían sino repetir con nuevos medios el mismo asalto sonoro que perpetran en el original los chicos de Black Sabbath. De la adaptación de Sepultura únicamente destaca con luz propia Igor, el mago de las timbalas, técnicamente muy superior a Bill Ward. Así, con este inicio, parece que el disco realmente es para entusiasmarse... pero entonces llegamos a Megalomania. Un tema de inicio lento, supuestamente emotivo y con atmosfera, pero que no pasa de ser una simple ventolera de grandilocuencia que en ningún momento le llega a uno a enganchar. Al menos a partir de la mitad del tema cambia de ritmo pasando a ser una especie de Sabbra Cadabra, que no deja de ser un poco 'más de lo mismo'. El conjunto queda digno. Poco más. Llegamos a Thrill of it All. Parece que con la falta de ideas los chicos recurren a lo que les ha encumbrado. Nuevamente una canción buena pero que no aporta nada nuevo. tiene un toque demasiado similar a los temas de Sabbath Bloody Sabbath. Ahora llegamos al experimento por excelencia de la banda: Supertzar. Es éste un tema coral: sí, así como suena, coral. Con un coro de fondo Iommi trata de llevarnos de la mano... ¿adonde? Yo aun no lo he descubierto. Muy bonito y tal, pero sin un fondo definido. Tras ello nos encontramos con uno de los temas más melosos y comerciales, con todos los malos sentidos que les quieras aplicar a los dos términos, de la historia de la banda: Am I Going Insane I (Radio). Ni que decir tiene que estos ya no son los Sabbath que destrozaron los esquemas musicales. Acabamos ya: The Writ. Su inicio nos puede reordar, por lo de la voz extraña de fondo, a Sweet Leaf. ¡Iluso! En el fondo su primera parte parece ser un intento de hacer un Who Are You 2, pero que acaba en otro tema ramplón. La segunda es otra perdida de rumbo que se salva por el muy buen riff final. Y esto no incluye la ¿broma? que aparece en muy bajo volumen en el último minuto. Si es un tema tradicional ingles o una paranoia de ellos no lo sé. Pero lo que si que sé es que sobra absolutamente... ¿o quizá no? ¡A lo mejor es el definitivo portazo a los Sabbath mágicos! Para acabar, tengo que decir que escribir esta reseña me ha dolido un poco: al fin y al cabo es el disco con el que descubrí a Black Sabbath, y durante un tiempo lo tuve en un altar... hasta que lo comparé con los anteriores. Así es que le pongo un seis, pero si alguien lee la critica y decide, en función de mis palabras, valorarlo de manera distinta, que no lo dude ni un segundo. Valoración: 6/10 |
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Technical Ectasy, 1976.
Fecha de la reseña: 14/08/01 Autor: Txisko. ¡Ufff! Esta crítica si que me va a doler. Antes que nada admito que quizá no soy objetivo con el disco. Lo voy a decir tal cual: nunca me ha gustado, siempre me ha parecido un timo. Son los Sabbath más comerciales en lo que se refiere a la época con Ozzy Pero la verdad es que el horno no estaba para bollos. La división en el grupo era patente: las dos fuertes personalidades de Ozzy y Tony estaban destrozando el grupo. A lo que había que unir los ya pretéritos problemas de drogas y alcohol. Es este ambiente enrarecido se graba el disco. De los temas personalmente no sabría decir mucho: ninguno me llena. Back Street Kids se basa en un riff rapido pero tremendamente comercial, seguido de una parte que casi podriamos decir psicodelica, que traiciona al sonido anterior de la banda. You Won't Change Me es una nueva incursión en los tiempos lentos y de supuesta intensidad, que no deja de ser otra canción compuesta para la radio. It's All Right merece mención aparte por varias razones. La primera de ellas es que la voz que oimos no es la de Ozzy, sino la del batería, Bill Ward. Y ciertamente el resultado no es nada malo. La otra es que es un tema de descarada inspiración en los Beatles. A partir de ese momento mi mente deja de trabajar correctamente: ¡los Sabbath imitando a los Beatles! La canción está bien, lo admito, pero es que ¡no es Sabbath! Llegamos a Gypsy. Inicio popero. Malo, muy malo... y seguimos con más sonido para radio, comercial y sin gancho. Lamenta recordar como el grupo que creara un tema de radio tan impactante como Paranoid ahora perpetre esto... Rock 'N' Roll Doctor es de lo poco que se salva, y más bien porque es un intento de introducirse el grupo en el rock sureño, y que resulta como mínimo curioso. El tema siguiente, She's Gone, tengo que admitir que nunca me ha parecido Sabbath sino a... Ozzy, a puro Ozzy. Una balada intensa y desgarrada, con un sonido muy similar al Revelation (Mother Earth) que dos años después lanzara en su primer disco en solitario. Un tema bueno, si señor. Los otros dos, All Moving Parts (Stand Sill) y Dirty Women no merecen mi esfuerzo. Un poquito más de historia: tras una serie de conciertos y la gira promocional Ozzy deja ver que el resultado del disco no le satisface, y empieza a dar señales de que quiere huir del grupo. Así es como en 1977 Ozzy oficialmente abandona el grupo para ser sustituido por el cantante de Savoy Brown, Dave Walker. Lamentablemente como testimonio de esta étapa solo tenemos una aparación de él cantando frente al grupo en el BBC Midlands TV, interpretando el Junior's Eyes, tema que aparecerá en el siguiente disco, Never Say Die. Y digo que únicamente hay ese ejemplo porque consiguieron que Ozzy regresara al grupo previamenta a la grabación de susodicho disco. Valoración: 3/10 |
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Never Say Die, 1978.
Fecha de la reseña: 14/08/01 Autor: Txisko. Señoras y señores: nos encontramos ante el último disco de Ozzy con los Sabbath, con el que sin duda trató de dejar un buen recuerdo a los fans antes de darse el piro y montar su propia banda. Nadie esperaría que tras el fiasco de Technical Ecstasy lanzaran este disco. No, no es una obra maestra, pero entre sus temas volvemos a encontranos con unos Sabbath que parece que han recibido en los mismísimos la patada del emergente punk y han despertado. El disco arranca con el clásico Never Say Die, un temazo donde los haya y que nos retorna los tiempos gloriosos de la banda. Pura energía llevada de la mano de un inspirado Ozzy Y para no perder el ritmo, seguimos con un impresionante tema de tematica suburbana, Johnny Blade. Es éste un tema cargado de rabia, tanto en la letra como en la música. La guitarra de Iommi suena increible. Lo extraño es que Geezer parece apagado. Como contrapunto a Johnny Blade tenemos la emotiva Junior's Eyes, donde sí que escuchamos a Geezer. Sin duda un tema intenso y desgarrador. Tras esto nos encontramos con un tema casi de baile, de esos que te hacen mover los huesos al ritmo de ese bambolente, casi hipnótico riff de A Hard Road. El tema siguiente baja un poco en calidad: no es malo Shock Wave, pero no está exento de cierto toque comercial que no me gusta. Air Dance es algo aparte: me encanta. No sólo por la música, con un delicadísimo piano, sino también por la melancólica letra. Un tema para escuchar tranquilamente y dejarse llevar. Over to You trata de repetir la formula hipnótica de A Hard Road sin exito, y Breakout sencillamente es algo que no aporta nada. Para terminar tenemos Swinging the Chain, un tema en el cual la voz de Ozzy nunca me ha encajado, como si él mismo no estuviera convencido de lo que canta. Y de aqui a una nueva etapa. Ozzy se fue y Iommi recrutó a ese enano malencarado de Ronnie James Dio. Las cosas cambiaron, y mucho, pero como eso no está incluido en este disco, lo dejo para otro día. Valoración: 7/10 |