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Tribute To Marilyn Manson, 2002. Fecha de la reseña: 27/01/02 Autor: Qliphoth. A estas alturas, no queda ya nadie que no conozca, de alguna u otra manera, la controvertida figura de Marilyn Manson y la historia de glam oscuro y decadente que le acompaña. Algunos otros, menos proclives a quedarse en la superficie, también han disfrutado de su música, y son conscientes de que Antichrist Superstar significó un punto de inflexión en la música industrial oscura cuando vio la luz. Fue entonces cuando emergió este grupo hasta niveles de popularidad escandalosos, y cuando muchos aficionados repararon en la existencia de otros dos discos anteriores. Tras aquel mazazo musical, nada fue lo mismo. El siguiente disco, Mechanical Animals, una apuesta glam pretenciosa, no estuvo a la altura. El último, Holy Wood, aunque contiene grandes temas, recuerda demasiado a ese Anticristo que nos maravilló a todos. Ahora -quizá prematuramente- aparece este tributo a Marilyn Manson, y las primeras sensaciones que despide son negativas. De los grupos que realizan las versiones, pocos nombres ofrecen buenas vibraciones a priori (APB, Haujobb, Razed in Black). Además, los temas parecen haber sido seleccionados con desgana, encontrándonos con varios temas inesperados, y con la impresión de que han olvidado varios que no podían faltar. Con estas premisas, no es posible dudar que el disco no puede ser bueno. Pero lo que no te puedes esperar es que sea infumable. Exceptuando la facilidad de asimilación que muestra APB, la hermosa versión del Mechanical Animals de Pure Drama y la broma de Aleister Einstein, el resto del disco es una tomadura de pelo. Las versiones resultan a veces incluso ridículas, como el Get Your Gun de The Electric Hellfire Club. Si eres un fan de Marilyn Manson, no los compres. Si no te convencen del todo, no lo compres. Si odias este tipo de música, realmente no lo compres. Valoración: 2/10 |
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Land of the Wizard: A Tribute to Ozzy Osbourne, 2001. Fecha de la reseña: 26/01/02 Autor: Txisko. Admito que me compré este disco de manera ciega por ser un fan acérrimo de Ozzy. Claro, así me van luego las cosas... El primer tema, The Ultimate Sin, es versionado por Soulless. Nos encontramos ante una interpretación de sonido death, con mayor grado de distorsión en la guitarra y una voz, si bien rota, aguda. Posee bastante fidelidad, sin llegar a ser aburrida. Lo mismo ocurre con el Bark at Moon, interpretado por Sanctorum: nuevamente un toque death para uno de los mejores y más cañeros temas de Ozzy. En ambos casos, en la parte solista se nota que no es Jake E. Lee quien aporta el solo. Coffin Texts se atreven con un clásico como Suicide Solution. En este caso, si bien la voz se mantiene en el estilo death, hay que decir que la guitarra copia el sonido original de Rhoads. Bueno, un poco más distorsionado, pero nada que el propio Randy no usara en sus directos. Nuevamente nos encontramos ante una interpretación normalita, fiel, sin aportar nada nuevo. Un tema 'olvidado' pero grandioso de la época del Bark at the Moon es la cover que Anno Daemonicus nos ofrecen. Hinchado con teclados al estilo gótico, Waiting for Darknes gana mucho, a la vez que la voz al estilo black potencia esa atmostera extraña de la canción, encajando perfectamente con la letra. Lo malo: la exagerada y forzada voz operística femenina, que interpreta el bridge central del tema y que destroza la imagen seria que hasta entonces tenía la versión. Lástima. Ahora tenemos una de las mejores veriosnes del disco: los americanos Ion Vein se mantienen fieles en grado magnífico al original en Mr. Crowley, cargándolo en su interpretación incluso con más energía. Decir que, o bien los teclados iniciales son un sample, o se lo han currado perfectamente: suena identico. Ah, aquí nada de toques death ni black: puro heavy metal. Killswitch hacen su aportación con Steal Away the Night. Nuevamente este grupo busca el ser fiel al original, consiguiendo un tema agradable en parte gracias a esa voz en plan heavy americano ochentero de la coste oeste. Bien. El siguiente tema, S.A.T.O, está visto desde la óptica de los death Deceased. Sin embargo, el sonido de guitarra se mantiene nuevamente fiel al de Rhoads. Eso si, la voz, sin ser death, posee un estilo hardcore, rugidor. Otra versión que no pasará a la historia, pero que se deja oir. Ahora le toca a uno de mis temas fetiche de Ozzy, Believer. Aquí son Decay of Salvation quienes lo interpretan, y lo que consiguen es una mangifica versión death, intensa y abrumadora. Además, y como diferencia con la mayoría de los otros grupos, incluso aportan algo nuevo incluyendo una sección rápida (sion legar a ser un blastbeat) en el cuerpo central de la canción, algo que en el original no existe. Muy bien, si señor. No todo podía ser bueno: ahora nos encontramos con una horrenda versión del Over the Mountain. Horrenda, eso sí, no a nivel instrumental, que incluso es buena, sino a nivel vocal. El cantante de Tyrant literalmente destroza el tema, saliendose de tono cada dos por tres. Me recuerda le también terrible versión del Hole in the Sky de los dignos de olvidar Confessor. Siguiente, por favor. ¡Agh! Esto va de mal en peor. Si antes la voz era penosa, la del pavo de Vile ya es mala con avaricia. ¿Quien le ha dejado destrozar esa maravilla que es el Flying High Again? Que le arranquen la lengua, ¡por favor! Y es que, para acabar de joderla, está acompañado por unos guitaras mancos que meten cada gambazo... El ultimo, este ya es el último tema del disco... y para variar, otra interpretación vocal penosa. El cantante de October 31 no puede llegar en casi ningún momento de la canción (I Don't Know) a Ozzy, y se limita a lanzar grititos desesperados en plan 'lo intento, te juro que lo intento, pero...' y queda absolutamente patético. Lástima de tributo: empieza normalito, tiene sus momentos de gloria, pero acaba sumergido en la más absoluta miseria gracias a las interpretaciones finales. Si, como yo, eres fan de Ozzy, quizá le pilles el gusto. Si no, mejor no te gastes el dinero. Porque además es caro el jodido: importación. Valoración: 4/10 |
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Straight to Hell, A Tribute to Slayer, 1999. Fecha de la reseña: 27/01/02 Autor: Txisko. El primer core, Necrophobic, consiste en una versión entre brutal death y grind core por parte de los extintos Brutal Truth. Tema curioso, llevando al extremo de rapidez la canción original. El siguiente es South of Heaven, y en este caso el grupo que lo versiona es Abbadon of Venom. La versión trata de ser más o menos fiel, pero resulta sin gancho. Sin embargo, muy diferente es la siguiente del mismo tema, en esta ocasión por parte de The Electric Hellfire Club (un sugus para quien sepa relacionar el nombre de este grupo con algún comic). Esta versión, aun manteniendose fiel al original, tiene un algo (la voz aun más rabiosa que la de Araya, la inserción de frases nazis en alemán, cierta libertad en los solos, y algún detalle más que os dejo a vosotros) que me encanta. Cómo no, en este tributo aparece la cover del Black Magic que los grandiosos Hypocrisy realizan. Poco decir de ella: es perfecta. ¿Tendrá que ver algo en mi opinión el que Tätgrent sea para mi uno de los dioses del metal? El siguiente tema es Altar of Sacrifice, visto desde la óptica de Hecate Enthroned. La cover, siendo también fiel, tiene los toques de black propios de estos ex-Cradle of Filth. Normalito. Piece by Piece es despedazada por Mortician. Hacen del magnífico tema una versión guarra, de sonido rudo y sucio, con esa batería electrónica atronadora que ya es famosa en el grupo. Bonito, si señor, si no fuera porque el bajo y la guitarra se funden en una tormenta de distorsión en la que no se aprecia casi nada. Otro clásico de la banda de San Francisco, Mandatory Suicide, es llevado a cabo por Chapter 7. Nuevamente nos encontramos ante una cover más o menos fiel, pero con toque death. Cumple (si quitamos el solo, en el que se nota la ausencia de Hanneman y King, je). Jungle Rot atacan con Fight Till Death y repiten la fórmula anteriormente descrita: música fiel y voz death. Otra versión ramploncita. Ésta es una de las primeras sorpresas del disco: Behind the Crooked Cross es un tema olvidado por los propios Slayer, algo que yo no comprendo. Afortunadamente Gigantor (venga, otro sugus para quien jugando con las letras de su nombre en plan Scrabble descubra a otro grupo español) se atreven con ella, y consiguen una muy digna interpretación. Y ahora me toca hablar de la que, en mi opinión, es la auténtica joya del disco: el Blood Red que interpretan Naked Lunch. Sobervio. Este grupo ¿electrónico? distorsiona y deforma el original hasta conseguir un tema nuevo y magnífico. Una cover original y arriesgada, como a mi me gusta de vez en cuando escuchar. Brood también tienen cierto toque electrónico, y su interpretación de Angel of Death, aunque más fiel que la de los anteriores, también es buena. Otra vez me encuentro con una versión que ya tenía, el Anti Christ de Dissection, y otra vez tengo que repetir la fórmula usada: interpretación fiel con toques de death. Bueno. Para terminar, Chemical Warfare según Embrace. Y, ala, la fórmula anterior se vuelve a repitir con un resultado normalito (lejos, muy lejos de esa brutal cover del mismo tema realizada por Luciferion). En resumen, una buena recopilación de versiones. Lo que le falla al CD es la producción, mala con avaricia, que hace que uno tenga miedo de comprar más discos de la casa Dead Line Music. Valoración: 7/10 |
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The Blackest Album, An Industrial Tribute to Metallica, 1998. Fecha de la reseña: 27/01/02 Autor: Txisko. Ante todo decir que, aunque el subtítulo del tributo indique que es industrial, aclarar que el contenido tiende más al techno dark que a lo méramente industrial. Aunque también se incluyen artistas que no coinciden con ninguno de los dos estilos. Y si no, un ejemplo: el primer tema, Nothing Else Matters, está interpretado por nada más y nada menos que Apoptygma Berzerk, uno de los grandes en lo relativo a E.B.M. y techno pop. El señor Groth, Grothesk para los amigos, nos presenta una versión broma, no exenta de mala ostia, nada que ver con la cover 'seria' que del Fade to Black realiza en su Welcome to Earth. Pasable, curiosa, ha veces hasta dan ganas de agarrarle por el cuello (ese estribillo, dios)... El siguiente tema está a medio camino entre el techno y el sonido industrial: Battery (Re-Filtered by Filter Section) es la versión que hacen Die Krupps del mazazo thraser que aparece en el Master of Puppets. Posee cierto toque obsesivo, principalmente debido al ritmo inicial. No está mal. Con el tercer tema tengo que indicar que cuando pongo 'fiel' me refiero a 'fiel en la medida posible': aquí los instrumentos típicos del heavy son subtituidos en la mayoría de las ocasiones por sintetizadores y samples. Pues bien, el The Thing That Should Not Be (Back in Black Mix) de Razed in Black no sólo es fiel, sino muy interesante. Practicamente lo mismo podría decir del For Whom the Bell Tolls, versionado por Spew. No existe en este tema nada que no sea electrónico (menos la voz, vale) pero capta perfectamente el original y le da el toque electrónico idóneo. Muy fiel y muy bien. En cambio, la versión que del Master of Puppets hacen Hellsau es el típico remix en el que se toma un tema, se cambia practicamente todo, y poco más. Es prácticamente imposible encontar parecidos con el original. De la letra original no queda casi nada, y para más cachondeo incluso meten un sample de un grito de Halford (porque eso es lo que me parece). Tema machacón, que por momentos me recuerda a algún tema incluido en el Mutations de Fight (¿de ahí vendrá el gritito de Halford?). Bueno, lo que más me ha gustado del disco se encuentre en la versión casi de pista (eso sí, techno dark) que, de nuevo Razed in Black, hacen de Damage Inc.. Magnífica. Toda la agresión del tema convertida en samplers y teclados sucios, brutales. Nada más tiene un momento malo, y es una parte lenta que te corta toda la marcha, incluida allí donde Hammet mete ese acojonante solo suyo. Pero aun con todo, muy bien. Y de lo bueno a lo malo: nada más que así puedo calificar la matanza que del Whiplash perpetran Abbadon of Venom. En este caso tenemos un sonido sucio industrial que casi roza con el noise, y que a mi parecer sobra por su falta de calidad. Si su cover del South of Heaven de Slayer en el Straight to Hell es floja, ésta ya es horrenda, casi de aficionado. Seguimos con el Wherever I May Roam de Godheads. Nuevamente techno dark. No aporta nada al tema. Como mucho le vuelve monotono. La mejor versión del Nothing Else Matters es sin duda ésta que viene ahora, de la mano de The Element. Nothing Else Matters (Elemental Mix) es una variación totalmente electrónica, angustiosa e incluso alienante del tema incluido en el album negro origional. Magnífica. Carbon nos ofrecen la segunda versión del The Thing That Should Not Be del CD. Nuevamente es fiel al original (aunque más electrónica que la anterior), y también de efectivo resultado. Seek and Destroy es interpretado por Birmingham 6. Nuevamente techno con toques oscuros, incluso de pista (es curioso escuchar el riff central del tema en plan bakalao). Nuevamente un tema curioso y que se deja oir. In Strict Confidence son los que se atreven con Sad But True, y consigue una versión a medio camino entre la fidelidad y al originalidad. No me llena pero tampoco puedo decir que sea malo. El último tema es de nuevo una versión del Battery, esta vez un (High Voltage Mix) por parte de La Honda Militia. La cosa empieza de una manera curiosa, con una interpretación con teclado y sonido como de gramola del inicio del tema. Pero luego cambia por completo. Como en el Master of Puppets de Hellsau, acaba todo parecido con el original y nos encontramos con algo creado casi para pista. No diré que al principio me recuerda a los Warp Brothers y su We Will Survive, y que acaba como una de las canciones paranoia de APB... uich, si lo he dicho. Bueno, pues eso. En general un disco que se deja escuchar muy bien. Pero, claro, si no eres un heavy cerrado que no soporta la electrónica. Lo de Love Us or Hate Us ya está muy pasado: hay que abrir los oidos a nuevas cosas... Una curiosidad antes de acabar: en este recopilatorio y en el de Straight to Hell hay a pequeña historia de las bandats tibutadas, los dos por el mismo hombre, Dave Thomson. ¿Quién es este individuo? Eso os lo dejo a vosotros... Valoración: 7/10 |