El juego político en la provincia siguió girando, sin embargo, en torno a los dos partidos del turno, liberal y conservador, una vez que, en 1906, desapareció el antequerano Romero Robledo, jefe de una facción conservadora en la provincia. La novedad del siglo fue una progresiva modernización de la vida política gracias al crecimiento del Partido Socialista, de las organizaciones sindicales anarquista y socialista y, sobre todo, a la creciente fuerza política del republicanismo desde la formación en 1903 de la Unión Republicana y la creación del diario "El Popular". El ámbito urbano sería el marco de esa modernización y su protagonista la alianza electoral de la Conjunción Republicano socialista encabezada en Málaga por los republicanos Pedro Armasa Ochandorena y Pedro Gómez Chaix así como el socialista Rafael Salinas, que en 1903 señalaba en su folleto "Obligado por la burguesía" las pautas que el PSOE iba a seguir en esta etapa caracterizada por el reformismo evolucionista y la utilización de la vía política. Gracias a la Conjunción, Málaga tuvo ayuntamientos republicano-socialistas que impulsaron una serie de reformas -escuelas, supresión de los consumos, casas baratas, etc.- y que disfrutaron de una cierta benevolencia por parte del Partido Liberal que se había acercado a las tesis anticlericales a raíz de las campañas contra Maura.
Por otra parte el experimento se redujo a la capital: en la provincia nunca se doblegó la presencia de los dos partidos del turno. Casi coincidiendo con la disminución de la conflictividad obrera, en 1920, los republicanos abandonaban la lucha electoral como denuncia de la inmovilidad del sistema pero, al mismo tiempo, como consecuencia de su propia debilidad. Un año después "El Popular" desaparecía de la escena periodística malagueña. |