La versificación y la rima
En términos generales, poesía es la expresión de la belleza por medio de la palabra. Poeta, en consecuencia, será
quien conciba y sienta lo bello, acertando a fijarlo en el lenguaje.
Mas, por lo que se refiere al lenguaje, la obra poética puede asumir dos formas: prosa o verso. Está en verso
cuando se destribulle en períodos simétricos llamados estrofas; está en prosa, cuando no sigue dicha distribución simétricas en estrofas.
Al conjunto de reglas relativas a las composiciones en verso, lo denominamos Poética, y, a toda composiciones en
verso, poesía o poema; esto último, especialmente, cuando es de alguna extención.
Al igual que las obras en prosa, las en verso o especialmente llamadas poéticas constan de fondo y forma:
el primero lo constituyen, el asunto o tema elegido, las ideas y sentimientos expresados por el poeta; la segunda,
comprende la manera peculiar y genuina de presentar todo esto (forma interna o estilo); así como (forma externa)
el lenguaje, la versificación y la rima. Estilo y lenguaje son, pues, cosas distintas, y no hay que confundirlos.
La versificación.- Versificación es la artística distribución de una obra en períodos simétricos y ritmicos llamados
estrofas, los que se componen de determinado número de versos.
Verso, la palabra o palabras sujetas a cierta medida y ritmo que se originan del número de silabas y de la colocación
de los acentos.
A la medida (o cantidad de sílabas) a que los versos se sujetan, se les llama metro; y arte métrica, a la que trata del
mecanismo de los versos, de sus especies y combinaciones.
En toda composición poética figuran dos elementos que nunca pueden faltar: el número de sílabas y la colocación
de los acentos; y otro más, de caracter accesorio: la rima.
Léase la siguiente estrofa:
ayer vino blanca,
me miró en silencio
y era más misteriosa que otras veces:
como se ven las cosas en los sueños...
Amado Nervo.
Cámbiese la colocación de las palabras y los versos desaparecerán. ¿por que? Porque desaparece el ritmo,
esencia de toda poesía, en razón de que se habrá alterado el número de sílabas y trastocado los acentos.
Medición del verso.- Se realiza contando el número de sílabas y teniendo en concideración ciertas reglas
respecto del acento final.
Para contar las sílabas debe atenderse al número de vocales, sin olvidar -claro está- que, en los casos de
diptongo o triptongo, dos o tres vocales forman una sola sílaba.
Cuando una palabra del verso termina en vocal y la siguiente principia por vocal, estas dos vocales se
funden, formando un diptongo, y tienen, por lo tanto, las dos sílabas a que dichas vocales pertenecen, el
valor de una solamente, y ocurre entonces lo que se llama sinalefa:
Cuan-do^a la coci-na^i-ba con los regalos...
Rubén Darío
El acento final carga indispensablemente, en castellano, sobre la penúltima sílaba.
Atendiendo a la acentuación prosódica de la palabra con que terminan, los versos son llanos, agudos o
esdrújulos. Los primeros cuentan por el número de sílabas que efectivamente tienen. En los
segundos, las dos últimas sílabas vale por dos. En los terceros, las dos últimas sílabas se cuentan como si fuesen
una sola; v. gr.:
Esdrújulo: Haz que mis cánticos
Llano: puros se^eleven
Agudo: Hasta^el señor
El primero parecería que tiene seis sílabas; cinco (teniendo en cuenta la sinalefa) el segundo, y
cuarto el tercero. Todos, empero, son de cinco sílabas.
Por licencia poética se puede disolver los diptongos en los versos; y a estos se les llamadiéresis:
Dul-ce sü-a-ve sue-ño.
O se forman diptongos con vocales pertenecientes a dos sílabas distintas; a lo que se le denomina
sinéresis:
Le^im-pe-le su leal-tad a de-fen-der-le.
Lo que caracteriza a la versificación castellana es la rima.
La rima.- Rima es la igualdado semejanza de terminaciones en las palabras finales de los versos,
desde la última vocal acentuada.
Por la rima, los versos son consonsntes o asonantes.
Consonantes, si los que se corresponden entre si tienen en su última palabra iguales letras desde la
vocal acentuada hasta el fin:
¡Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver!...
Cuando quiero llorar, no lloro...
Y a veces lloro sin querer...
Rubén Darío.
Asonantes cuando dichas últimas palabras que se corresponden entre sí tienen, desde la vocal
acentuada hasta el fin, iguales vocales (al menos en valor), pero consonantes diferentes, a los menos
una:
Tan preciosa como un ángel,
con tu rebozo de seda,
con tus sartas de corales,
con tus zapatos de raso,
que ibas llenando la calle...
Guillermo prieto.
Hay versos que no se corresponden entre sí con ninguna especie de consonancia ni asonancia. se llaman libres o
blancos:
Mientras exhalen su lascivo aroma
los meritos a Afrodita consagrados,
mientras espume generoso vino
en áurea taza, y corra enardecida
la sangre por mis venas -¡te lo juro!-
no dejaré jamás que un ocio grato
repose el corazón...
Gutiérrez Nájera.
Cesura es una pequeña pausa que se hace al recitar los versos, sean sueltos o ligados, a fin de darles
más variedad y cadencia. No hay que confundirla con las pausas mayores o menores que exige el sentido;
pero éstas deben coincidir con aquélla en cuanto sea posible. La cesura debe caer, en los versos de 12 y 14
sílabas, precisamente enmedio, dividiendo al verso en dos mitades llamadas hemistiquios.
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Nomenclatura del verso
los versos castellanos se clasifican y denominan según el número de sílabas que contienen. Los hay desde dos hasta
catorce sílabas. A los comprendidos de 2 a 8 se les llama de arte menor; a los de 9 a 14, de arte mayor.
De arte menor Sílabas Nombre
2 Bisílabo
3 Trisílabo
4 Cuadrisílabo
5 Pentasílabo
6 Hexasílabo
7 Heptasílabo
8 Octasílabo
De arte mayor Sílabas Nombre
9 Eneasílabo
10 Decasílabo
11 Endecasílabo
12 Dodecasílabo
13 Triscaidecasílabo
14 Alejandrino
Veanse a continuación los siguientes ejemplos:
Bisílabos: Le-ve
bre-ve
son.
Espronceda.
Trisílabos: Tal-dul-ce
sus-pi-ra
la-li-ra
que^hi-rió.
Espronceda.
Cuadrisílabos: Cor-cel-mí-o
yo-pre-fie-ro
tu^al-ta-ne-ro
re-lin-char.
Fernando Calderón.
Pentasílabos: Su-ros-tro^a-ma-do
es-un mis-te-rio...
Tan-to-se^in-cli-na
so-bre^el-pa-ñue-lo,
que-só-lo^he-vis-to
sus-ri-zos-ne-gros
ca-yen-do^en-on-das
so-bre-sus-de-dos...
María Enriqueta.
Hexasílabos: Por-los-ca-lle-jo-nes
del-pue-blo-de-Mo-ras,
cer-ca-dos-de^o-li-vos,
na-ran-jos-y-ro-sas,
ni-ñas-en-cin-ta-das
y-vie-jas-de-co-fia,
van-a-los-mai-tin-es
que^hay-en-la-pa-rro-quia
María Enriqueta.
Heptasílabos: Llue-ve.-Del-sol-glo-rio-so
los-ra-yos-ful-gu-ran-tes
re-flé-jan-se^en-el-a-gua
cual-so-bre-ní-veo tul.
Manuel José Othón.
Octasílabos: Hom-bres-ne-cios,-que^a-cu-sáis
a-la-mu-jer-sin-ra-zón,
sin-ver-que-sois-la^o-ca-si-ón
de-lo-mis-mo-que-cul-pá-is.
Sor Juana Inés de la Cruz.
Eneasílabos: E-xis-te^un-pa-ís-en-can-ta-do
don-de-las-ho-ras-son-tan-be-llas
que^el-tiem-po-va^a-pa-so-ca-lla-do
so-bre-dia-man-tes,-ba-jo^es-tre-llas.
Rubén Darío.
Decasílabos: El-sol-se-pu-so;-vi-no-la^obs-cu-ra
y^e-ter-na-no-che-de-mi-do-lor
y-se-per-die-ron-en-la^es-pe-su-ra,
las-ar-mo-ní-as-de-mi-ven-tu-ra,
a-ves-a-zu-les-de-la^i-lu-si-ón.
Luis G. Urbina.
Endecasílabos: Tor-vo-frai-le-del-tem-plo-so-li-ta-rio
que^al-ful-gor-de-noc-tur-no-lam-pa-da-rio
o^a-la-pá-li-da-luz-de-las-au-ro-ras
des-gra-nas-de-tus-cul-pas-el-ro-sa-rio.
José juan Tablada.
Dodecasílabos: E-ra^un-ai-re-sua-ve,-de-pau-sa-dos-gi-ros;
el-ha-da-^Har-mo.ní-a-rit-ma-ba-sus-vue-los
e^i-ban-fra-ses-va-gas-y-te-nues-sus-pi-ros
en-tre-los-so-llo-zos-de-los-vio-lon-ce-los.
Rubén Darío.
Triscaidecasílabos: En-in-cen-dio-la-es-fe-ra-za-fí-rea-que-sur-cas
ya-con-vier-te-tu-lum-bre-ra-dian-te^y-fe-cun-da,
y^aun-la-pe-na-que^el-al-ma-des-tro-za-pro-fun-da,
se-sus-pen-de-mi-ran-do-tu-mar-cha-triun-fal.
Gertrudis gómez de Avellaneda.
Alejandrinos: El-cla-vi-cor-dio-dijo-Cla-ra,-la-pen-sa-ti-va,
que-del-vie-jo-cas-ti-llo-gus-ta-ser-la-cau-ti-va
y-ni-rar-si-len-ci-o-sa^en-los-cam-pos-es-cue-tos
las-blan-cas-ra-ma-zo-nes-de-los-blan-cos-a-be-tos
es-gra-to^a-mi^al-ma-co-mo-la-dul-ce-paz-cam-pes-tre
y-co-mo-las-ca-ri-cias-de-mi-bur-go-ma-es-tre.
Amado Nervo.
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