índice cronológico

        Periodo Predinástico


        Bajo Egipto
        Cultura Fayum A 4.800 - 4.250 a.C
        Cultura Merimde 4.500 - 3.500 a.C
        Cultura Maadi 3.500 - 3.300 a.C
        Alto Egipto
        Cultura Tasiense 5.500 - 4.800 a.C
        Cultura Badari 4.800 - 4.200 a.C
        Cultura Amartiense (Naqada I) 4.200 - 3.700 a.C
        Cultura Guerzeense A (Naqada II) 3.700 - 3.250 a.C
        Cultura Guerzeense B (Naqada III) 3.250 - 3.050 a.C


             La cultura norte-africana comenzó a evolucionar a partir del 10.000 a.C., no solo coincidiendo con el final de la últ../ima glaciación, sino precisamente debido a ese hecho.
             En el Paleolítico el hombre no cultivaba aún el basto oasis de las tierras cultivables, sino, a juzgar por los hallazgos de utensilios de pedernal, la meseta desértica que se extiende a ambos lados del valle del Nilo. El valle fluvial, propiamente dicho, era aún pantanoso e inhabitable, los bordes del valle, hoy desecados y pelados con excepción de algún oasis residual, se convirtieron en sabanas gracias al agua aportada en los períodos lluviosos, y ofrecieron a los cazadores un botín precioso de an../imales. Cuando al intensificarse la sequedad, bajó el nivel del agua, se abrió en el río un cauce profundo entre las rocas calizas y el limo acarreado en el curso de las crecidas anuales se depositó uniformemente en las orillas, formando diques naturales.
             El hombre siguió a las aguas en descenso, y hoy podemos seguir su camino hasta el período Neolítico guiándonos por los hallazgos de picos, raederas , etc... El hombre del Paleolítico utilizó también como zona de ocupación y provisión de alimentos los valles de los afluentes del Nilo, con su abundante fauna y vegetación, valles hoy convertidos en uadis desecados.
             La crecida del Nilo aportaba cada año a los moradores del valle el fecundante limo, por eso no es de extrañar que el errante cazador eligiera como residencia el fértil valle y se convirtiera en agricultor. Este cambio debió producirse hacia el 5000 poco más o menos, seguramente gracias a la importación de ideas desde Palestina y Mesopotamia, donde ya hacía 3.000 años que se practicaba una agricultura rudimentaria. Pronto, una cultura agrícola que progresaba rápidamente, relegó las condiciones primitivas. La gente vivía en chozas de caña o de bloques de barro recubiertas con esteras de junco, y criaba, además del perro, como auxiliar del hombre, cabras, ovejas y cerdos. También encontramos entre los an../imales domésticos el ganado vacuno, probablemente importado de Asia. Del primitivo cultivo de azada se pasó, gradualmente, a otro, primitivo también, con arado, sembrándose trigo y cebada. La técnica del pedernal produjo hachas pulimentadas, arpones y puntas de flecha. Se tallaban punzones y agujas de hueso, se tejían cestos y se moldeaban vasijas de cerámica.

             Una de las primeras culturas desarrolladas en el Neolítico fue la tasiense, de Deir Tasa, de la que no ha quedado gran cosa excepto algo de cerámica. Con el rápido desarrollo cultural de Egipto, hacia el año 4.800 a.C. se comenzó a utilizar cada vez más el cobre, junto con la piedra pulimentada para la fabricación de utensilios. Hasta entonces se había trabajado este metal únicamente para confeccionar objetos de adorno. Los prehistoriadores denominan a esta época Calcolítica o Edad del Cobre. La técnica del trabajado de este metal fue adoptada de Asia. Los depósitos correspondientes a la Edad del Cobre, se encontraron, sobre todo en el Alto Egipto, donde se descubrieron los primeros en el-Badari, algo al sur de Asyut, por lo cual se dio a esta etapa cultural el nombre de cultura Badari. La civilización badariense se basaba en el cultivo, la caza y la minería, y producía además de cerámica fina objetos tallados. El comercio se limitaba a las piedras preciosas, especialmente turquesas, y a la madera.
             En aquella época los cadáveres se enterraban en cementerios apartados de los poblados, en posición acuclillada y envueltos en esteras. Esta circunstancia comportaba la provisión de alimentos y utensilios, y era la diferencia fundamental entre estas tumbas y las del Bajo Egipto. Allí se enterraban los muertos dentro de la población, sin aditamentos de ninguna clase, pues los vivos podían suministrar a los muertos lo necesario a la hora de las comidas. El sistema de inhumación del Alto Egipto obligaba a depositar en la tumba manjares y enseres, lo que ha permitido a los arqueólogos efectuar numerosos hallazgos de vasijas, herramientas, armas e incluso paletas de afeites en las que se diluían los cosméticos.
             Hacia el 4.000 a.C los habitantes del actual Tell el-Amarna, prototipos de lo que hoy llamamos cultura Naqada, vivían en grandes colonias, criaban ganado y construían embarcaciones de junco con las que navegaban por el Nilo. Producían cerámica decorativa y figuras de arcilla y marfil que indican que eran un pueblo belicoso (ver Ilustración 1). Los objetos Naqada II del 3.300 a.C, hallados en al-Gerzeh, en el Delta, muestran un mayor desarrollo de la cultura y la tecnología. Su área de difusión era más grande que las anteriores, centrada en el lago Moeris, una zona bendecida para la agricultura. Evidencias de sistemas de irrigación y unas costumbres funerarias más avanzadas, así como el uso de materiales extraños, como el lapis-lázuli, indican una mayor diversidad cultural y desarrollo del comercio, lógicos teniendo en cuenta su situación geográfica, más cercana a los pueblos de Oriente Próximo.

        Ejemplos del arte Naqada
        Ilustración 1. Pareja de la izquierda: mango de cuchillo de marfil hallado en Gebel el-Tarif perteneciente a la cultura Naqada II (Guerzeense A). Grabado con motivos mesopotámicos: el león agresivo con su presa pasiva, el an../imal alado, las serpientes entrelazadas y las rosas. Pareja de la derecha: mango de cuchillo de marfil hallado en Gebel el-Arak, perteneciente a la cultura Naqada III (Guerzeense B). A la izquierda diseños tallados describiendo motivos mesopotámicos como "el señor de las bestias", manteniendo a raya a dos leones, o el león agresivo atacando una presa pasiva. El lado derecho describe una batalla por tierra y río entre egipcios, aunque las canoas parecen más del estilo mesopotámico.

             La población predinástica varía mucho del Alto al Bajo Egipto. En el Alto Egipto eran tribus nómadas de raza camita primitiva que importaron su cultura al valle con ellos. Menos homogénea es la población campesina establecida en el Bajo Egipto, mezcla de tribus africanas e inmigrantes palestinos y sirios. Esta fusión se refleja en las más antiguas manifestaciones de la escritura egipcia que, en su léxico y en sus formas lingüísticas, asocia elementos semíticos a una raíz camita. Los primitivos habitantes del valle del Nilo vivían desnudos, tatuados y pintados como la generalidad de las tribus neolíticas europeas. Este hábito se conservó mucho tiempo en las clases bajas, así como la costumbre de acentuarse las líneas de las cejas y los párpados con kohol perfumado, que podemos ver en los frescos de los templos faraónicos.

             El suelo, indudablemente muy fértil, pero pantanoso y lleno de maleza, del valle del Nilo, obligó pronto a unirse a sus habitantes. Los reinos más primitivos, en realidad uniones tribales, cuya historia nos es desconocida a excepción de algunas leyendas de la época dinástica temprana llamadas "Textos de las Pirámides", debieron ser los dominios de los reyes "Caña", cuyo tótem era la cobra que más tarde los faraones colocaron en sus coronas, el uraeus, y de los reyes "Abeja", que tenían al buitre como tótem. Existían además los pueblos del León, el Toro, el Chacal,...

             Posteriormente estas pequeñas poblaciones o tribus aisladas fueron uniéndose en distritos o nomos. Con el tiempo el Nilo quedó distribuido en 42 de estos nomos, 20 para el Bajo Egipto y 22 para el Alto Egipto. Estas provincias desempeñaron un importante papel en la ulterior historia de Egipto. Dieron origen a una jerarquización social de la población, al frente de la cual se hallaban los jefes de los nomos.
             Esta distribución de nomos influyó también en el proceso evolutivo de todo el reino. Cada pequeña asociación tribal solía tener su propia divinidad. El politeísmo ulterior de la religión egipcia tiene su origen en las divinidades de los diversos nomos. Pero poco a poco las condiciones económicas y sobretodo los constantes problemas del riego, llevaron a superar la división en estados minúsculos. A principios de la época histórica se formaron dos grandes reinos: el Alto Egipto, con capital en Nekhen (Hieracómpolis) y el Bajo Egipto, con capital en Buto. Al parecer esta bipartición se debió a la diferencia de sus formas de vida. En el Alto Egipto siguieron dominando los nómadas, con una dirección política disciplinada la gente se contentaba con unos módicos sembrados y una pobre cosecha al término de la inundación; el resto del año lo pasaba recorriendo las estepas con grandes manadas de bueyes y carneros. En cambio en el norte, en el Delta, rico en agua y feracísimo, nacieron localidades fijas, protegidas de las incursiones enemigas por la costa, los pantanos y los brazos del río, y por lo tanto con un nivel de vida más tranquilo y apto para el enriquecimiento cultural. Como es natural, la insegura existencia de los nómadas exigía más arrojo y audacia que la vida segura de los campesinos del Delta. Por eso, junto con la dureza de la vida, fue creciendo una conciencia de fuerza que desembocó, al fin, en un predominio cada vez mayor del sur sobre el norte agrícola, hasta que acabó por someterlo del todo. Por tanto, al constituirse un estado unitario egipcio, el caudillaje político quedó en manos del Alto Egipto, el cual pertenecía al rey y a la nobleza que, durante la época de las pirámides, fue la depositaria de la cultura. Este reino centralizado, sometido a un solo soberano, subsistió independientemente, a través de períodos luminosos y sombríos, durante más de dos milenios.

             Las pruebas físicas de este período predinástico proceden de los descubrimientos realizados por J. E. Quibell de 1897-98 en Hieracómpolis, situada en la orilla occidental del Nilo al norte de Assuán y dedicada al dios Horus. El emplazamiento de la ciudad primitiva se conoce como Kom el Ahmar (Monte Rojo). En un pozo llamado "Depósito Principal" Quibell encontró los que son los "documentos" más importantes que se poseen de esa época, entre ellos la famosa paleta de Narmer y la maza de "Escorpión". Los objetos fueron depositados en el pozo mucho después, unos 1.000 años después, hacia el final del Imperio Antiguo.

        Zekhen     hacia el 3150

             Rey predinástico que posiblemente dominó una amplia zona del valle del Nilo.

        "Escorpión"     hacia el 3100

             El único indicio de la existencia de este rey es una cabeza de maza encontrada en el yacimiento de Hieracómpolis. En el fragmento encontrado se ve al rey vestido con ropas rituales y una cola de toro colgando en la parte posterior del cinto. Lleva la corona blanca hedjet del Alto Egipto y realiza una ceremonia con la azada, posiblemente abrir los diques para dar comienzo a la inundación de los campos, aunque también podría estar marcando el primer surco para la edificación de un templo o una ciudad (tal y como se representaría 3000 años después a los emperadores romanos en algunas monedas, señalando el perímetro de una ciudad en el momento de su fundación). Frente a la cara del rey hay un escorpión y sobre él una flor de siete pétalos. En la parte superior aparecen atadas varias avefrías, ideograma de rejyt que significa "gente baja", indicando que fueron sometidos por el rey. También se ha hallado una representación de este rey en un fragmento de vaso encontrado en Turra, en el Bajo Egipto.
             En principio el rey sólo es portador de la corona blanca del Alto Egipto, a menos que en otra parte de la maza se le representase con la corona roja, deshret, símbolo del Bajo Egipto. Pero partiendo de que tan solo gobernó sobre el Alto Egipto eso situaría a "Escorpión" antes de Narmer cronológicamente. No obstante parece que fue el primero en intentar la empresa de la unificación, y puede que avanzara bastante hacia el norte.
             Debido a lo poco que se sabe de la época y lo confuso de los datos, algunos historiadores han propuesto asimilar al rey "Escorpión" en la figura de Narmer.

        Narmer (Merinar, Menes?)     hacia el 3050
        El magnífico siluro


             Lo poco que se sabe de Narmer es básicamente gracias a la llamada "Paleta de Narmer" (ver Ilustración 2), un objeto votivo tallado en esquisto verde. Se trata de una paleta de afeites donde parece se conmemora su victoria contra unos enemigos en lo que podría ser un intento de unificar el Alto y el Bajo Egipto. Su nombre aparece dentro de un serej , representado por un pez (nar) y un cincel (mer), entre dos representaciones de la diosa Hathor. El soberano está representado en cada uno de los lados de la paleta con coronas diferentes, en el anverso (el lado de uso práctico) con la corona roja del Bajo Egipto y en el reverso con la blanca del Alto Egipto, en la escena más importante de la paleta, símbolo durante milenios del poder real: el rey golpeando con una maza alzada a un prisionero a quien sujeta de un mechón de la frente.

             Como se puede ver en la ilustración, en ambos casos el soberano va descalzo seguido de un sirviente que sostiene sus sandalias y lo que parece ser una jarra de agua. El sirviente, además, lleva al cuello el sello de su rey. En un principio el hecho de que el rey vaya descalzo podría indicar que los acontecimientos representados tuvieron lugar en una zona sagrada, al igual que Moisés 1.800 años después:

          "Y vio el Señor que se acercaba para ver lo que era, y llamole desde en medio de la zarza y dijo: Moisés, Moisés. Aquí me tienes, respondió él. No te acerques aquí, prosiguió el Señor. Quítate de los pies las sandalias; porque la tierra que pisas es santa." (Éxodo 3,4-5)

        Esquema de la paleta de Narmer Cara de la paleta de Narmer
        Ilustraciónes 2 y 3. En la primera: Esquema de la Paleta de Narmer, el lado izquierdo muestra a Narmer como rey del Alto Egipto, interpretando el ritual de la ejecución de un prisionero del Bajo Egipto. El derecho le muestra como rey del Bajo Egipto inspeccionando diez cuerpos decapitados. La segunda: Fotografía del lado izquierdo de la misma.


             El otro objeto relacionado con Narmer que se encontró en Hieracómpolis, lugar donde se halla su tumba, es una cabeza de maza en la que se representa el heb-sed del rey. Al igual que en la paleta, la diosa Hathor ocupa un lugar importante en la iconografía. En la cabeza de la maza aparece el rey tocado con la corona roja, protegido por Nejbet y sentado en un trono con dosel, rodeado de su corte.

             Se le concede a Menes el mérito de lograr la unificación total de los dos países. Sin embargo, varios escritores afirman que Menes es otro nombre para el primer rey dinástico: Aha, posiblemente hijo de Narmer. El motivo de estas sospechas es el hecho de que Aha tomara como nombre nebti el de Men, muy parecido a Menes. De cualquier forma, en lo que todos coinciden es que Menes es o bien Narmer, o bien Aha, y no un rey diferente.

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      (c) 1999 José Manuel Pérez
      Barcelona