Blancaespuma y los 7
Psikorsky
Noviembre 2002
Malaga
Era Blancaespuma la princesa de los sirenos de cola azul, una raza que principalmente se desenvuelve en los mares cálidos que se adapto desde siempre a todos los tipos de contaminación. Hija del Gran Tritón III, rey de los Sirenos del Mediterráneo con capital en Cucurbionsis un poco mas al sur de Italia. Bien parecida, Blancaespuma tenía la capacidad de ser la mas curiosa de todas las sirenas, ademas de aspecto estaba bastante bien, un buen par de domingas submarinas que flotaban suntuosamente en el agua y una colita que agitaba con primor.
Su edad era de 560 años, que para los sirenos equivale a estar en la pubertad. No tenía acné porque los sirenos no suelen tenerlo, debido al agua del mar. Además ya era una sirena de verdad, había tenido varios flirteos, pero que no le dejaron pretendiente. Blancaespuma, porque la espuma para estos seres es lgo codiciado aunque no disfrutable, por la escases de agua, si bien los cola azules son la raza que mas tiempo aguanta sin agua y pueden incluso respirar.
Se encontraba de excursión de cacería en los fondos del Cabo de Gata, un paraje mediterráneo cuyo coto pertenecía a su real majestad Tritón III, y que se conservaba como uno de los mejores de los que quedaban en el reino. El humano machacaba desde la tierra contaminando todo lo que podía y los sirenos por su pacífica forma de ser aguantaban y siguen aguantando.
En la posada del erizo de mar, donde se hospedaba, y a la hora de cenar, encontró una mesa repleta de sirenos de cola roja, procedentes de otros mares y cuyo tamaño era mas pequeño que el de los azules. Pero queridos en el mar no hay diferencia de estatura, porque si quieres ser mas alto solo tienes que flotar un poco mas. Estos, por el acento parece que venían del norte, y a juzgar por sus gorros rojos con rabito, que ellos mismos denominaban chapeliglus, procedían concretamente del mar al norte de la tierra amarilla, como denominaban a la península ibérica. Del reino del Kantabricum, un mar mucho mas duro que el mediterráneo, y que les ofrecía por el contrario mayor cantidad de recursos y espacio para vivir plácidamente.
Cantaban además canciones del estilo del Glugluria patria querida, famosa canción ancestral y se acompañaban de una aguaita.
Uno de ellos al verla se proximó, se le veia un poco bebido y apestaba a licor de algas:
Que passssa nena?
Sus compañeros lo miraban sonriendo, no en vano era el mas tímido.
Hola, respondió Blanca espuma.
Estás mas apretada que las tuercas de un submarino.....
Ja ja ja ja, que gracioso eres, como te llamas?
Me llamo Kirkonio, soy del Norte y estoy de vacaciones por aquí.
Habeis venido a las praderas de caza?
Se refería a las praderas de Posidonias que aun quedaban en el entorno del coto del Cabo de Gata y que misteriosamente aun no habían hecho desaparecer los humanos. Por alguna misteriosa razón aquello permanecía salvaje, como pocos sitios del mediterráneo, y con abundante caza. La caza para ellos era muy entretenida, porque además se debían comer todo lo que cazaban por una de la Leyes de los diez mandamientos del Agua. Si alguno cazaba y no se lo comía, era desterrado a algunos sitios como la desembocadura del Ebro, conocido por ellos como la barruza o alguna playa del Sur, para que conocieran la porquería en que se podía convertir si no respetaban el entorno tanto por la suciedad como por el ruido que los humanos podían hacer con los artilugios que utilizaban en la superficie. Mucho se volvían locos.
Bueno, de caza y de aventura. También hemos venido a las playas.
Para los que no estéis familiarizados con los sirenos, las playas para ellos son lugares de mucho miedo, porque era donde podían encontrarse con la fuerza del mar incluso con el humano, algunas veces.
A las playas?
Si.
Pero está prohibido hablas con humanos por los 10 mandamientos del agua.
Ya, pero no los vemos en este sitio, parece abandonado, será porque no es verde como donde nosotros vivimos y no pueden vivir allí. Te vienes con nosotros?
Sus compañeros, comprendieron que Gluglu se estaba propasando, pero por otro lado, su capacidad de escuchar y de hacer reír, gustaba mucho a las mujeres, además sabía parar a tiempo.
Vale, mañana nos vemos en la puerta de la posada.
Hecho.
Al día siguiente, antes de que los rayos del sol aclararan el negro mar, en la puerta se agrupaban los siete sirenos y Blancaespuma.
Se dirigieron hacia el norte, hacia la costa y cuando se arrimaron tanto descubrieron mucha espuma, se acercaron aun mas y ella quedó un poco atrás, mientras veía hacer a los demás. Se deslizaban con la fuerza de la ola viendo a través de las paredes la superficie de la tierra como por un gran ventanal sin necesidad de estar en superficie sin poder respirar. Les encantaba jugar con las olas y sentir la velocidad que les imprimía. Pero esto no dejaba de ser algo peligroso, podían llegar a quedarse embarrancados y expuestos o golpearse con una roca. Pero parecía que sabían bien lo que hacían.
No quieres intentarlo?, dijo Gluglu.
Me da miedo.
No te asustes, voy contigo.
Bueno.
Allá que se fueron y a la primera que pasó comenzaron a nadarla y ella sintió por primera vez la maravillosa sensación de ser arrastrada por la succión de la ola, la velocidad que alcanzaba, la venta que se abría ante ella, los colores de la tierra amarilla que se veía a través de ella. Cuando rompía, la sensación que le transmitía la espuma, esa ingravidez total, como la de un pájaro en una racha de aire, la fuerza, la adrenalina, era único.
Estuvieron cogiendo olas un buen rato hasta que en una de las olas pudo ver la playa y observar un punto negro bajando por la cuesta. Al momento, todos cesaron y se dirigieron a las rocas calmadas, alli donde el mar no pegaba fuerte. Y se pusieron a observar.
Es un humano, dijo Glob, el más veterano.
Vaayaaa!!, dijo con asombro Blancaespuma.
Y que es lo que lleva en la mano?
Es un cacharro que utilizan, verás lo que hace, nosotros, alli en el norte los vemos a menudo, alli está lleno.
¿Adivináis lo que llevaba?
Desde las rocas vieron como se aproximaba al agua y comenzaba a meterse y a remar encima de su cacharro hacia donde las olas no hacían espuma. Vieron como se montaba en su cacharro y se deslizaba en la ola. Eso que hacía era distinto a lo que la gente contaba de los humanos, muchos decían que hacían ruido, que manchaban, que estaban locos, que lo llenaban todo.... .sin embargo este se dejaba llevar por lo mismo que ellos y parecía sereno como un monje de Neptuno.
Vamos a verlo de cerca!, dijo Grop, que parecía el mas loco.
Vamos!!!, gritaban todos presa de una gran excitación.
Vamos, dijo Blancaespuma.
Se acercaron a donde las olas y miraron desde abajo como el humano remaba, se sentaba, esperaba a que viniera la ola mas grande y se tiraba. Un rato mas tarde permanecían allí embobados mirándole las piernas, esos apéndices que le servían a los humanos para andar. Al rato constataron que el mar se hacía mas y mas grande que el humano en vez de salir a tierra se metía mas adentro, y cada vez mas y cada vez mas. Hasta que una ola que nadie esperaba lo derribó. Lo vieron pasar dando vueltas por la espuma, y comprendieron que estaba en apuros, todo buen sireno sabe que un humano no puede vivir bajo el agua.
Nadaban por debajo de él.
Hay que salvarlo!!!, dijo Blancaespuma.
De acuerdo, rápido!!!
Lo agarraron y lo llevaron hacia el fondo, el humano reaccionó debajo de algua abrio sus ojos y vió a la pandilla de sirenos que lo llevaban por debajo de la espuma a lugar seguro.
Una vez, en calma, lo soltaron y el humano se tumbó en su tabla. Esperaron debajo del agua a que reaccionara definitivamente y se pusiera a salvo por si mismo. Pero se sentó en su tabla y al momento, metió la cabeza en el agua y los miró. Sonreía. Parecía que les indicaba que subieran.
Vamos, parece que nos llama. Dijo Blancaespuma.
No podemos hacerlo.
Pues yo voy.
Los 7 se alejaron y la dejaron allí.
Al verlos Blancaespuma, dudo al recordar las historietas que contaban,......, pero este no parecía malo- pensó.
Se acercó a la superficie y sacó la cabeza fuera del agua. Lo miró y el la miró a ella.
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No había fumado nada ese día, al contrario, me levanté muy temprano y me fui a la playa después de tomarme mis café con leche y tostadas con zurrapa, importante para mantener la temperatura. Hacía levante y estaba glassy. Las predicciones anunciaban un subidón, de puta madre para mi primer viaje a Almería. Mi colega me trajo el día anterior este secret spot al que poca gente acudía y mas un Noviembre. ¿quien espera que en Noviembre haya sol y 26º en España?, nadie.
Al agua me fui, y tras unas cuantas olas, aquello subía. De pronto se divisaron dos líneas, que cada vez eran mas gordas:
No puede ser, no puede ser. Me decía a mi mismo.
Una grandísima serie, inaudita, para lo que yo acostumbraba, se acercaba. Había que remar. Asñi lo hice, hasta que en el primer intento de pato, me trincó y me arastró por lo menos 40 metros, casi no podía aguantar mas sin aire, cuando de pronto, algo me sujetó con fuerza por los brazos y me arrastró, al abrir los ojos observé a dos tios, una tia y un tio que eran los que nadaban a gran velocidad por debajo del agua.
Pensé que eran buceadores, pero no llevaban gafas, ni snorkel, pero al mirar si llebavan aletas, observé que tenían cola. Joder.
Me dejaron en el pico, respiré y volví a a sumergir mi cabeza pensando que lo había soñado que el stress y el terror me habían jugado una mala pasada, pero al mirar el fondo descubrí a un grupo de sirenas, increíble, las míticas sirenas que desde miles de años tantos han soñado ver, estaban ahí mirandome.
Las llamé.
Una de ellas se acercó pero las demás salieron huyendo, la verdad es que mejor que se fueran, porque no tenían el bellísimo aspecto que tenía esta.
Tenía cara de Elfo, como los de los anillos, y cuando asomaron, dos pechos de sirena, que os aseguro que no tienen escamas, bien en contra, la piel suave como la de los delfines y de un color parecido al nuestro aunque mas morena. Esta belleza no hablaba, asi que tuve que romper el hielo.
Hola.
Ho- la.
Gracias por salvarme.
De nada.
Esta vez no movió los labios. Unos labios sonrosados que complementaban junto con unos ojos de un verde esmeralda la belleza de un rostro perfecto. Me estaba hablando por telepatía, como los extraterrestres.
Eres una sirena?
Si.
Jooooder!!!!, encantado de conocerte. Eres muy guapa.
MMMM
Como?
Gracias, tu también, siempre pensé que lo humanos eran monstruos pero tu ere bello.
Ja, ja, ja.
De qué te ries.
Nada, me has llamado bello, pero he sentido algo bien distinto cuando me los has dicho, he sentido que algo mas pasaba por tu cabeza.
Si. Quiero compartir mi vida contigo.
- Bueno, bueno, bueno, tranquila. Apenaas nos conocemos y los humanos no compartimos la vida con nadie para siempre.
- Ya, me imagino, pero yo no quiero parra siempre.
- C-como?
No me podía estar pasadndo aquello, sobre tías poco sabía, pero al menos la metía; pero una sirena?, tendría toto, aquello?, iaginaos mi cara cuando me vi abocado a besarla y comenzar a acariciar aquellos senos suaves y turgentes, sin necesidad de sujetador, a tantear la popa, dura como un peñón, y todo esto sentado en la tabla.
Me cogió de la mano, y me arrastró a una pequeña cala que había debajo de un promontorio, la arena mas limpia y mas suave que jamas pude imaginar. ella se tumbó a mi lado y me abrazó. La verdad es que tan tiernamente que me dio algo de palo, tan bella, tan delicada y yo pensando en aquellas cosas, pero de pronto lanzó un chillido agudísimo que pensé que me iba a explotar la cabeza, me acojoné, y recordé lo de los cantos de las sirenas y todo el rollo ese de Ulises y recordé que se las había encontrado cerca de aquí en la Odisea.
Por contra, ese chillido me animó. Y puedo deciros que las sirenas tienen lo que tienen todas las mujeres. Pero para eso nos fuimos al agua. ¿Habeis visto los documentales de la 2? ¿Habeis visto los delfines? Pues eso, pero cerca de la superficie del agua para poder respirar. Increible. El agua fresquita y aquello tan caliente...... Después estuvimos hablando de nuestras vidas y creo que fue aquella charla en la que convinimos no volver a vernos mas.
Se fue como había venido, y yo me quedé en la playa añorándola desde el momento en que se sumergió con una lágrima en la mejilla. El nuestro fue un amor a primera vista, pero imposible, por tanto el amor mas fuerte. ¿Amor o zoofilia? no sé y es la primera vez que se lo cuento a alguien.....Cada vez que me meto en el agua la recuerdo, mirandome con aquellos ojos. Nunca mas la he vuelto a ver, ni a un sireno.
Pero no dejo de esperar el día en que vuelva a verme, a presentarme a sus sirenitos a su familia y conocer mas de esta apacible raza de seres en los que nadie cree y que muy al contrario existen y llevan una vida muy apacible en los reductos que poco a poco se les van acabando por culpa de nuestro egoismo.
Cuando esteis solos en un pico, recordad esta historia y pensad que podeis estar siendo observados por una banda de sirenas, tened en cuenta lo poco que os he contado y sed respetuosos con ellas. No olvideis tampoco que ellos tambien cogen olas desde tiempos inmemoriales y que a buen seguro enseñaron a algun humano a sentir la ola como algo mas espíritual de lo que a primera vista parece.
Dadle recuerdos para Blancaespuma de mis partes.
Ah, y cantar, cantar, no cantan muy bien.
BLANCAESPUMAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!
ATRAS
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