Por: Flames
23 de Marzo de 1.998
 
SOBRE EL PUNTO DE VISTA.

Desde tiempos remotos por nuestra condición de curiosos o mentes intranquilas, muchos se han venido preguntando, no ya el ¿qué demonios hacemos aquí?, sino como es este aquí. No se si me explico. Aquellos inquilinos de la tierra años ha, levantaban la cabeza, digo yo, si eran capaces de ello, y se preguntaban sobre las lucecillas que brillaban en el firmamento, incluso por aquella que calentaba cuando las demás no estaban. 

Hubo explicaciones de lo más interesante.  

Para los antiguos griegos, el cielo descansaba sobre los hombros de Atlas, no quiero ni pensar lo alto que debía ser. Pero lo curioso, si cabe, es que para ellos Hércules mandó a Atlas en uno de sus trabajos, el décimo primero de los doce, que fuera en busca de las manzanas de oro al jardín de las 
Hespérides, ni más ni menos que buscar naranjas por aquí mismo, por España. 
Y cuando Atlas se afanaba en su tarea, Hércules subió a las montañas y sostuvo el cielo, así que según esto no debía estar muy alto, si Hércules o Atlas lo sostenían, ...ni ellos mismos se aclaraban.  
Una visión del firmamento (firme) como algo rígido cubierto de diamantes allí engarzados (estrellas). Pero, vaya, cuanto más atención le prestaban, más cuenta se dieron de que aquello se movía, estaba vivo. Unos diamantes se movían por un lado (estrellas fijas) y  otros por otro lado, planetas 
(errantes en griego). 

Me parece que me estoy perdiendo. Venga, a lo que iba, desde estos primeros griegos que desembocó, la noción del "cielo estrellado sobre mi" que diría Kant, en una tierra inmóvil centro del universo y otros cuerpos situados a cierta distancia girando alrededor de ella en órbitas circulares, teoría sobre la que Ptolomeo había hecho lo imposible para demostrarla. O al mismo Aristarco que por cuestión de tamaño defendía que el Sol, más grande que la tierra, no podía girar alrededor de ella, más pequeña.  Copérnico apoyó a este último pero ..con la iglesia hemos topado. Posteriormente Galileo y el mismo Kepler, que aunque se perdía en la búsqueda de los cinco sólidos regulares de la geometría euclidiana que encajaban entre las órbitas de los planetas, probaron el ordenamiento del sistema solar.  
Bien, entonces pasando del geocentrismo al heliocentrismo, y ahora si cabe ni centro del universo ni por asomo, ocupando un lugar más en una remota galaxia con forma de espiral, la vía láctea, insignificante lugar en el cosmos.  

A que viene esto, pues no se, o sí se. Venía hablando de regreso de mi reciente visita de la tierra de las manzanas de oro,  sobre la posición de las personas, sobre quien es la referencia absoluta. Teoría de la relatividad quizás. Quién es el centro y en torno a quien gira el mundo. 
Que más da, si se gira respecto a esto o respecto a esto otro. Bien, eso quizás sea lo de menos, en un mundo fenomenológico donde creo que todos aceptan el orden del universo, personas, pueblos, ciudades, países, continentes, planetas, sistemas, galaxias... Lo importante quizás no sea eso, lo importante para mi es, joder, saber que entorno esta alrededor, que medio está aquí cerca, no ya si alfa centauro está a 3 años luz o la influencia de la constelación de Scorpio sobre el nacimiento de las personas a .. ufff .. ¿cuantos años? .. demasiados, dudosísima influencia, y ya puestos .. joer . si hasta han cambiado de sitio, pero es igual, a lo que iba. El entorno, el ambiente, "ambiente hostil", vaya,  parece sacada del National Geographic. Pues sí, el ambiente, gente cercana, gente lejana, qe giran alrededor que orbitan en tu sistema, que influyen en tu orden, que motivan, que cambian, que dicen, que comentan, que ayudan, que sienten, que padecen, todo ello. Ese, tu sistema, en el que unas órbitas son más cercanas y otras más lejanas, no ya circulares, ni elípticas, si acaso con l foco tan lejano que ni cada 73 años como el Halley, una vez en la vida quizás. Colisiones incluso, influencias, te sacan de tu órbita. Y volviendo a Kant, "la ley moral que hay en mí". El como esa ley de gravitación universal, ahora no puede ser ni ley, sólo ley moral, la que liga, la que une, la que mantiene las órbitas, unas más lejanas, otras más cercanas por razones ninguna, o por razones las que sean. No entrar en razón, sólo en descripción.

Y ¿qué ocurre si te sales de tu orden?. ¿Sí te desplazas?. ¿Sí te mueves?, ¿sí te cambias de lugar? Lejos, un salto en el espacio. Esas órbitas.  ¿Se cerrarán sobre sí mismas?. ¿Se abrirán?. El foco se puede ir a la mierda, y seguramente en muchos casos lo hará. ¿Es flexible este sistema?. ¿Qué pasa 
si se tensa?. ¿De quién depende?. ¿Es un pulso con el entorno o consigo mismo?. ¿Se puede mover uno tan deprisa que sea capaz de desprenderse de este abrigo y desnudarse?. ¿Quedar solo?. Virgen de nuevo. Vacío. ¿Se puede?. No se si se puede o no, pero ... ¿por qué?. 
Como me vienen diciendo, me escondo. Me escondo en un mar de dudas, donde no se si viajo en falucha o en goleta, donde no se si mi tesoro es mi barco,  mi dios la libertad desde luego, mi ley.. ya la sabéis, y mi patria... quizás la encuentre tras tempestades, marejadas y tormentas.

"Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto siempre nuevas y crecientes cuanto más reiterada y persistente se ocupa de ellas la reflexión. El cielo estrellado sobre mí.La ley moral que hay en mí"

Emmanuel Kant.

y una firma más.

Fernando.

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