CAPÍTULO 2
LECTURA DE LETRAS SÁNSCRITAS CON LOS OJOS CERRADOS

Lectura de letras sánscritas con los ojos cerrados

Aproximadamente en la época en que tuve por primera vez la experiencia de la levitación, también adquirí la capacidad de la clarividencia. Empecé a ver diversas cosas con los ojos cerrados – como si las mirara a través de agua transparente.
Supuse que mi ojo espiritual – el tercer ojo, que se encuentra, como es considerado, en el entrecejo, se había abierto. Quise comprobar si realmente era así. Decidí hacer un experimento y pedí a uno de mis alumnos: "Por favor, escribe sobre algo diez letras sánscritas".
Pues, él escribió diez letras sobre hojas separadas de papel y las puso ante mí. Entonces pedí al otro alumno que se sentara detrás de mí y tomara las hojas de papel una por una, sosteniéndolas en las manos. Y decidí intentar determinar qué letra estaba escrita en cada hoja.
Cerré los ojos. Todo ocurrió como yo esperaba. Ante mí surgió algo parecido al medio acuático y en el lugar del Ajna-chakra apareció una letra sánscrita.
– ¿Es la letra "ya"?
– Cierto.
– Vaya a la siguiente.
El experimento tuvo éxito al 100%. Pues bien, gracias a la práctica espiritual adquirí una capacidad sobrenatural más. A pesar de que ésta no me había impresionado tanto como mi primera experiencia de la levitación, sin embargo, estaba feliz.

La clarividencia me permite ver objetos alejados

Después de esto ya podía ver cosas muy variadas. Voy a dar un ejemplo. Supongamos que alguien piensa de mí. Entonces en el área de mi frente aparece la imagen de su cara. Las imágenes de diferentes personas son distintas. Las imágenes de aquellas personas que tienen una voluntad fuerte (capacidad de concentración) son muy claras, mientras que las imágenes de quienes tienen una voluntad débil es difusa.
Pues, en función del estado de la conciencia de una persona concreta, es decir, de su cantidad de Méritos, la imagen puede ser clara o difusa.
Recuerdo un caso. El señor S. se marchó de la prefectura Nagano hacia Tokio para participar en el seminario de la obtención de fuerzas sobrenaturales. Pero a la hora fijada él no había aparecido en las clases. Los alumnos, que estaban acostumbrados verlo en cada seminario, empezaron a preocuparse. Ya había pasado una hora y media - él no llegaba. Precisamente en ese momento su imagen apareció en el área de mi frente. Yo dije: "Él ya está cerca". Al cabo de unos cuantos minutos él realmente abrió la puerta. Vi su imagen precisamente en aquel momento en que él bajaba en la estación Shibuya.
Otro caso ocurrió a fines de noviembre de 1985.
Esperábamos la entrega de un equipaje de la prefectura Ivate. Ya habíamos esperado mucho tiempo y el equipaje aún no llegaba. Eso podría trastocar mis planes. Por eso decidí ver a la persona que reenviaba el equipaje. Para mi sorpresa, él estaba en el Bardo (estado intermedio después de la muerte). "Debe ser que él ha muerto o está próximo al estado de la muerte".
Uno de mis alumnos averiguó qué había pasado y confirmó la exactitud de mis palabras. Aquella persona estaba en un hospital con un cuadro de infarto de miocardio. El día que lo vi, realmente estaba en un estado grave sin conciencia.
La visión de este tipo se llama clarividencia. Espero que ahora esté claro para ustedes que para una persona dotada con la capacidad de clarividencia la distancia no tiene ninguna importancia.

¡La llama de la vela se desplaza!

Ustedes probablemente han oído hablar de la fuerza sobrenatural conocida como telequinesia. Voy a contarles sobre un experimento que hacen frecuentemente mis alumnos en mi cuarto de práctica. El experimento es muy simple y ustedes mismos pueden hacerlo si lo desean.
Tomen una vela, pónganla en un candelabro y enciéndanla. Rodéenla con algo de todos lados para excluir el acceso del aire. Dejen descubierta sólo la parte superior. Con eso ustedes crean un obstáculo para el movimiento del aire hacia la vela, que parará la oscilación de la llama. Después intenten poner en movimiento la llama con ayuda de la psicoquinesia.
Los principiantes tienen que concentrarse alternadamente en la llama y en los chakras. Y aquellos que tienen experiencia en este asunto pueden desplazar la llama sin concentrarse. Entonces con la llama de la vela empezarán a ocurrir los siguientes cambios. Cuando ustedes (desde luego si poseen capacidad para la psicoquinesia) se concentran en el Muladhara-chakra (área del coxis), la llama empieza a girar. La concentración en el Svadhisthana-chakra (órganos genitales) obligará la llama moverse desordenadamente para arriba y para abajo. Durante la concentración en el Manipura-chakra (área del ombligo) la llama empieza a levantarse y bajarse rítmicamente. Durante la concentración en el Anahata-chakra (pecho) la llama se elonga hacia arriba. Durante la concentración en el Vishuddha-chakra (garganta) la llama empieza hacer rápidamente pequeñas oscilaciones, mientras que la concentración en el Ajna-chakra origina vibraciones lindas, rápidas, rítmicas, fuertes.
Pues, la psicoquinesia se realiza conforme con las vibraciones de un chakra determinado. Por eso el movimiento de la llama en cada caso concreto será especial. Probablemente yo sea el primero que ha descubierto esta regularidad. Creo que para los principiantes es mejor aprender a poner en movimiento cada uno de los chakras para controlarlos fácilmente.
Si algún chakra suyo no vibra, significa que no está activado. Más abajo les contaré detalladamente sobre los chakras. Aquí sólo voy a señalar que los chakras controlan las fuerzas sobrenaturales. Por eso, si alguno de sus chakras no vibra, entonces ustedes no podrán obtener la capacidad sobrenatural relacionada con ese chakra.
Pero cualquiera que sea el resultado de su experimento, ustedes no tienen que preocuparse. Voy a enseñarles el método de la apertura de los chakras y la adquisición de fuerzas sobrenaturales.


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