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P R E F A C I O

 

 
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Título: "Cosmosofia: Princípios Esotéricos... uma Síntese"

 

 

 

PREFACIO

ABSOLUTO AMOR

El camino del desarrollo espiritual debe ser trillado de forma individual, autoconsciente y autodeterminada. La mente debe libertarse, incluso del propio concepto de libertad. Para tanto, es necesario despojarse de todos los conocimientos anteriores, cristalizados, de todos los prejuicios con los cuales estamos arraigados, para sólo después llegar a nuestras propias conclusiones para obtener "nuestro propio conocimiento", hasta donde sea posible, incluyendo lo concerniente al proceso de la "in-evolución" (ver glosario).

Es necesario intentar responder a preguntas como: ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Qué es vivir? Para después continuar a preguntarnos: ¿De dónde venimos? ¿Para dónde vamos? ¿Qué somos? ¿Cuál es nuestra real constitución? ¿Cómo se forma un Sistema Solar? Y así sucesivamente, hasta que logremos libertarnos de todas las preguntas.

No nos parece muy "comprensible", y sí una simple fuga, querer saber sobre las cosas llamadas "espirituales" si primeramente no conocemos quien realmente somos, interiormente, si no sabemos como se procesa nuestro pensamiento, que es y como funciona nuestra mente, que es la vida y que realmente hacemos, si no eliminamos el miedo de la unidad Vida-Muerte, y, en definitiva, si no conquistamos ya la libertad mental que nos permita hacer los análisis correctos cuando necesario (como veremos en el capítulo Vida Esotérica, Espiritualmente Orientada). Nuestra Humanidad quiere conocer el Cosmos, pero nada sabe sobre su propia morada, la Tierra; busca los "valores espirituales" que le convengan, pero teme enfrentarse en el silencio y espacio interiores de su ser.

De todas maneras, para el correcto estudio esotérico, como otro cualquiera, primeramente debemos asentar la piedra fundamental del edificio que iremos construir, determinando los objetivos y directrices generales, lo que implica en una decisión interior espiritualmente orientada. Cualquier edificio que se intente levantar sin conocimientos de arquitectura e ingeniaría, y sin la construcción de una base sólida, no será estéticamente harmonioso y desde el principio estará predestinado a desmoronarse, tarde o temprano; y cuanto más demora, más desastrosa será la caída. Por eso es muy importante construir una base firme de conocimientos básicos por medio del estudio y, principalmente, práctica de las principales Leyes Universales que nos contactan y gobiernan.

El hombre, para participar adecuadamente en el mundo, debe intentar comprender a si mismo y a la Naturaleza, y actuar integralmente conforme sus Leyes (las cuales puede encontrar en su propio interior y conciencia), dinamizando sus acciones mediante el apoyo y control de la inteligencia, pero privándose de intentar obtener un crecimiento prematuro, que seguramente será enfermizo. Todos aquellos que pretenden saltear etapas evolutivas se encontrarán en una condición mental más o menos confusa y literalmente extraviada, demostrando el desconocimiento de la Ley que enseña que esto no es posible para nadie (para ningún ser), y el elevado precio que se paga por el intento. Pero, si bien que no podamos saltear etapas, muy bien podremos acelerarlas, también dentro de ciertos límites. Con todo, es con paciencia, firmeza y acción práctica (que incluye las aparentemente "pasivas" como la meditación) que podremos alcanzar los objetivos planeados, levantando nuestro edificio interior de manera harmoniosa y segura.

Las dificultades relativas a la terminología que debe ser dominada son las mismas encontradas para el estudio de cualquier ciencia y no nos debe desanimar, muy por el contrario, porque servirá como parte del material para hacer los cementos con el cual estaremos estructurando el referido edificio. Eso permitirá la abertura de nuevos horizontes de conocimientos y energéticos, pero debemos cuidar para no dar importancia excesiva a ciertos términos, fórmulas, rituales y/o formalismos dictados por otros, descartando todo lo que nos prenda a algún patrón estereotipado, todo lo que ayude a cristalizar nuestra mente. En realidad cualquier tipo de conocimiento tiende a hacerlo, incluso lo que aquí escribimos.

También no podemos olvidar que los significados ocultos, y algunas supuestas contradicciones, son inmanentes a los textos esotéricos, y que, cuando aclarados y desvelados, se tornan conocimientos semiesotéricos o exotéricos, dependiendo del grado y calidad de la revelación. Esta revelación estará directamente relacionada con nuestra abertura para recibirla, y con nuestras acciones y conocimientos anteriores espiritualmente constituidos (y no con la vida y conocimientos ordinarios que son apenas fuertes cadenas del pasado que nos atan).

El conocimiento esotérico se ocupa del aspecto subjetivo de la vida y el exotérico del aspecto objetivo. Un tipo de conocimiento es relativo a la energía y fuerza (siendo peligrosa su divulgación prematura) y el otro a aquello que está siendo energizado. Hasta que cada individuo no desarrolle la capacidad de comprobar la información subjetiva, una larga serie de acontecimientos quedará fuera del campo de su conciencia, pero eso no significa que tenga que permanecer bajo el dominio de alguien, o una organización cualquier. Recordemos que en nuestro mundo conocimiento es sinónimo de poder, pero de un poder que separa, subyuga, aplasta, encarcela, al revés de libertar. Lo que realmente liberta es el autoconocimiento, y este no significa apenas conocerse, y si constatar como opera nuestro pensamiento, nuestra mente concreta; es una autorrealización individual que liberta nuestra mente de todas las áncoras y amarras, tanto en el plano material como en el denominado espiritual.

La existencia de un Plan Evolutivo que se desarrolla por medio de Leyes que gobiernan la vida en los diversos niveles de conciencia, y que es ejecutado por una Jerarquía Espiritual, no debe permanecer oculta o envuelta en misteriosos secretos inaccesibles al hombre. La Vida Una actúa para universalmente compartir Sabiduría, Realidad, Verdad. Su fuente está siempre disponible para los que realmente buscan la Vida Espiritual, en la medida de su abertura y procura.

Obviamente que siempre existirán velos, pues determinados conocimientos sólo podrán ser transmitidos cuando el hombre esté verdaderamente pronto para asimilarlos. Así, en relación a un conocimiento que deba realmente permanecer oculto, nada debe ser dicho o insinuado. Ciertas insinuaciones pueden ser hechas para estimular aquellos que pueden tener acceso a un determinado conocimiento y que todavía no lo lograran, y normalmente son dirigidos para una minoría. En el caso de pasar conocimientos semiesotéricos, incluyendo aquí los que son pasados de modo parcial (una parte queda oculta y la otra desvelada) y las relaciones en niveles más "superficiales" (y que pueden tener significados ocultos hasta bien distintos), la parte (fracción) y el contexto en que serán transmitidos deben ser cuidadosamente elegidos. Ya en el caso de los conocimientos que se tornaron exotéricos, es muy importante transmitirlos de la forma más clara posible para evitar confusiones desnecesarias, recordando siempre de la responsabilidad kármica de aquel que escribe, en cualquiera de las situaciones posibles.

Podremos decir que todas las formas de expresión son símbolos, y que un símbolo tiene fundamentalmente tres interpretaciones; representa la expresión de una idea, y esta idea tiene por detrás de ella un propósito todavía velado. Las tres interpretaciones fundamentales son:

a. La exotérica, que se basa principalmente en su utilidad objetiva y en la naturaleza de la forma, sirviendo para dar algunas vagas indicaciones a respeto de la idea o concepto, lo que vincula la naturaleza exotérica del símbolo con el Plano Mental, pero continúa relacionado con la comprensión humana común (la de la personalidad). También sirve para limitar y demarcar la idea, adaptándola al grado de evolución alcanzado por el Logos Solar, por el Logos Planetario y por el Hombre. La verdadera naturaleza de la idea latente es siempre más poderosa, completa y plena que la forma o símbolo por medio del cual trata de expresarse. La materia es apenas un símbolo de una energía central, y cualquier tipo de forma en todos los Reinos de la Naturaleza, sea cual sea el vehículo considerado, en su más amplio sentido es un símbolo de la vida (pero lo que esa Vida pueda ser, continúa siendo un misterio).

b. La subjetiva, que revela la idea subyacente en la manifestación objetiva. Esta idea, que es incorpórea en si misma, acaba concretizándose en el plano de la objetividad, pues por detrás de toda forma, cualquiera que sea, y sin importar el grado de sutileza, siempre se encuentra una idea.

c. La espiritual, que se encuentra por detrás del sentido subjetivo velado por la idea o pensamiento, así como la idea esta velada por la forma que asume en la manifestación objetiva (exotérica), lo que puede ser considerado como el propósito que engendró la idea y la condujo al mundo de las formas. La energía dinámica central es responsable por la actividad subjetiva.

Una de las principales enseñanzas de la llamada ciencia oculta nos revela que todos los hombres tienen el mismo origen espiritual y físico. La Humanidad tiene fundamentalmente la misma esencia absoluta UNA, increada, eterna e infinita, sin importar su denominación - Naturaleza, Aquel, Amor, Absoluto, Espacio, Brahma, Dios, Sat, Allah, Ishvara, Ahura, Kepher, Osíris, u otra cualquiera. Por tanto, lo que afecta a cualquier individuo, grupo o nación, afecta a todos los otros individuos, grupos y/o naciones… y al Cosmos como un Todo (Kósmos).

La intolerancia y el separatismo que todavía persisten en nuestros tiempos son un gran obstáculo para el correcto desarrollo espiritual (que envuelve todos los otros), tanto el individual como el grupal. Sabemos que esto es, por así decir, relativamente normal y kármico en ciertas etapas de la evolución, inherente a seres humanos muy poco desarrollados, pero después esa piedra, si no es removida del camino, se tornará una muralla. Una muralla de ese tipo en el camino, que surgió y se alimenta de la intolerancia y del separatismo, es un obstáculo real para aquellos que pretendan continuar por él, y también un aislamiento de los que quedan del otro lado, lo que retarda más el desarrollo de la vida y la comprensión espiritual.

Es imperativo que todos comprendan la unicidad de la Senda, que todos participemos de una escuela única que enseña sobre la Vida Una. Quien pretenda proclamar sus conocimientos, sea un individuo o un grupo, debería recordar que, caso sea necesaria, la mejor defensa, como siempre, es no atacar la posición del otro, pero, al contrario, proteger la verdad. Los "Santos" no interfieren en la "verdad", y mucho menos la temen, pues ella funciona como un espejo, donde reconocen su santidad y siempre se alegran con lo que ven; y santo puede ser cada uno de nosotros, basta querer y hacerlo (actuar).

Sabemos que un día, tal vez no muy distante, las diversas microcorrientes remolinantes de los ríos irán juntarse en el seno de la gran corriente oceánica, y, para eso, podríamos alegremente contribuir de forma autodeterminada, envidando todos los esfuerzos necesarios para que reine la unión por medio de la Paz, y no por la "imposición", mismo que esta sea de orden "espiritual".

En otras palabras, mucho sufrimiento podría ser evitado trillando de verdad por la Senda, poniendo en acciones prácticas los conocimientos espirituales verdaderos que aprendemos en cada clase de la verdadera Escuela Una, que constituyen la unidad fundamental de todas las verdaderas religiones. Muchos son los que hoy estudian sobre esoterismo (semiocultistas), pero todavía muy pocos los que realmente estudian y practican adecuadamente (los verdaderos ocultistas). El espiritualismo puramente teórico y, peor, el intelectualizado, deben ser abandonados, así como los "picnics seudo esotéricos" y, mucho peor, las prácticas seudo ocultistas (las denominadas "artes ocultas", incluyendo aquí los oráculos, los hechizos y magias envueltos con las fuerzas involutivas, ciertas "terapias energéticas", y todo lo que es hecho con el rótulo de "esotérico" para ganar dinero o poder y que lleva al separatismo y egoísmo, y al orgullo espiritual). Esto, junto con las críticas egocéntricas, en nada contribuye para el desarrollo evolutivo, muy por el contrario, lo atrasan sobremanera.

El pensamiento recto (y la acción), alineado, virtuoso, honesto, íntegro, es condición necesaria para una vida digna, incorruptible y espiritualmente orientada, y que se caracterice por el altruismo consecuente de la entrega de si mismo al universo espiritual, con fe, devoción y lealtad a sus Leyes, las cuales están en nuestro interior, y no son dictadas o impuestas por cualquier ser (visible o invisible), credo, u organización. Actuando así, y por medio de la verdadera meditación, no tardará en llegar el momento de la real libertación, en la cual ningún conocimiento o fracción es importante, y sí apenas lo que es, el estado uno.

"La vida en la Tierra es como en el océano, siempre inquieta, con olas de alegría y tristeza, y de pérdida y gano, con los torbellinos de deseos y remolinos de pasión, codicia y odio. Para cruzar el océano, la única balsa segura es un corazón compasivo lleno de Amor de Dios. El hombre nace para un destino elevado, como heredero de una rica herencia. Él no debería desperdiciar sus días en actividades indignas y vanidades vulgares. Su destino es conocer la Verdad, vivir en ella y por ella. Solamente la Verdad puede hacer a un hombre libre y feliz. Si él no es instigado a este propósito elevado, la vida será un desperdicio y un mero balancear sobre las olas, pues el mar de la vida nunca es calmo".

Pero ¿por qué el mar de la vida nunca es calmo? ¿Quién es que construye nuestra forma de vivir, nuestro modelo social inhumano, competitivo, separatista, egoísta, ignorante, ardiente por deseos y lujuria? La vida humana en la Tierra tendrá un día que ser "domesticada" y la Paz reinar soberana, pues todo se transforma y evoluciona. ¿Quién participará de ese proceso? ¿Será que no podremos alcanzar la paz interior en nuestra actual esfera de manifestación? ¿Hasta cuándo debemos sufrir abnegados en la ignorancia para que eso suceda?


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