Dichos y refranes mexicanos
INICIO


INTRODUCCIÓN

Diccionario
Expresiones
Comer y beber
Dichos y refranes
Siglas y abreviaturas
Deidades
Caliche



Dichos, dicharachos y refranes mexicanos



  • Aguacate maduro, pedo seguro. El aguacate es un fruto comestible muy empleado en la cocina mexicana.
  • Más vale que zozobre y no que fa-falte.
  • No soy monedita de oro pa' caerles bien a todos.
  • Apenas subiste a un ladrillo y ya te dio mal de montaña. Sobre la transformación que sufren algunas personas cuando ascienden algún peldaño en el escalafón y se vuelven engreídas, intratables y pretenciosas.
  • La ley de Herodes: o te chingas o te jodes. No queda otra opción que acatar la ley de los más poderosos.
  • El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
  • A cada capillita le llega su fiestecita. Sé paciente, todo llega.
  • A la mejor cocinera se le queman los frijoles. Para que alguien se exculpe del error cometido.
  • A las once, una, y a la una once. Dicho de cantina de los bebedores empedernidos. A las once, una copa y a la una, once.
  • Amor de lejos es de pendejos.
  • A palabras de borracho, oídos de cantinero. A palabras necias, oídos sordos.
  • Ay, amor, cómo me has ponido: flaco, ñango y descolorido. Para lamentarse de los estragos que una relación amorosa nos ha causado.
  • Ay, reata, no te revientes que es el último jalón. Para animar a no abandonar una tarea difícil cuyo final está cercano.
  • Casamientos de pobres, fábricas de limosneros.
  • Algún día mi gato comerá sandía. Algún día cambiará mi mala racha.
  • Como el oficio del aguador: al primer viaje se aprende. Se aplica a quienes desempeñan labores que no requieren aptitud, habilidad o aprendizaje especial.
  • Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed. Se dice de quien no puede disponer de lo que trae consigo, por no ser suyo.
  • Como los gallos chinampos, que al primer tiro huyen cacaraqueando. Para referirse a los cobardes.
  • Como perro de rancho. Se aplica cuando uno se encuentra fuera de su lugar habitual, en un ambiente hostil.
  • De rincón a rincón todo es colchón. Para la gente pobre todo el suelo sirve de colchón.
  • El amor de los pobres es como el espinazo de puerco, pelado, pero muy sabroso.
  • La beben de a cinco y la eructan de a diez. Reproche hacia la gente ostentosa.
  • Le falta un grado para carne. Elogio que los bebedores le hacen al pulque porque suponen que tiene cualidades alimenticias semejantes a la carne.
  • No te arrugues cuero viejo que te quiero pa' tambor. No te acobardes, hazle frente a la situación.
  • Para pedir barbón y para pagar lampiño.
  • Sólo el que carga el costal sabe lo que lleva dentro. Sólo quien padece un dolor o desgracia conoce su magnitud.
  • Sólo los guajolotes mueren la víspera. No hay que creer en los augurios. Los pavos los matamos el día anterior a alguna celebración.
  • El comal le dijo a la olla, mira qué tiznado estás. Se dice cuando alguien reprocha a otra persona un defecto que también tiene. El comal es un disco metálico redondo que, colocado encima del fogón, sirve para cocinar tortillas o tostar granos.
  • Era más grande el difunto. Cuando las prendas de vestir quedan grandes de talla. Se presupone que esa ropa la hemos heredado de alguien que ha fallecido.
  • Fuera de México todo es Cuautitlan. Al decir México se refiere a la ciudad de México. Cuautitlan es un municipio de la zona conurbada o metropolitana de la ciudad, perteneciente al estado de México.
  • No se puede silbar y tragar pinole. No se pueden hacer dos cosas contrapuestas al mismo tiempo.
  • Una cosa es Juan Domínguez y otra cosa es no me chingues. No abuses de mi amistad y de la confianza que existe entre nosotros.
  • Unos vienen a la pena y otros a la pepena. Para diferenciar claramente a quienes acuden a los velorios de un difunto para acompañar sinceramente a la familia del difunto en esos momentos de dolor de quienes lo hacen por interés.
  • Abierto el cajón, hasta el más honrado es ladrón. No facilites las cosas y vigila tus propiedades si no quieres que te las roben.
  • Ahora es cuando, chile verde, le has de dar sabor al caldo. Ha llegado el momento de actuar con firmeza y resolución.
  • Cada quien es muy dueño de hacer de su culo un papalote y empinarlo con la reata que más le convenga. No te metas en los asuntos ajenos.
  • Calienta más una mentada que una estufa. En este caso calentarse equivale a enojarse ante el recordatorio a nuestra mamacita.
  • Ay farito, ¡ni que fueras luquistráy! No seas tan pretencios@ o engreíd@ Los cigarros Faros -los faritos- han sido quizá los cigarrillos más baratos y por eso, los más populares entre la gente modesta. Los faritos contrastaban con los Lucky Strike, unos cigarrillos norteamericanos que, por ser importados y caros, eran símbolo de gente rica y pudiente.
  • Pulque bendito, dulce tormento. ¿Qué haces ahí fuera? ¡Venga pa' dentro! Versos que se declaman antes de ingerir una jarra de pulque.
  • El muerto y el arrimado a los tres días apestan. Arrimado se le dice a la persona que es admitida en casa ajena cuando carece de techo.
  • Jugarse el pellejo es de pendejo. No hay que arriesgar la vida sin razón.
  • La memoria es la inteligencia de los pendejos. Los pendejos son tontos pero capaces de abrumarnos con datos y citas que tienen en su memoria.
  • No comer por no cagar es dos veces ahorrar. Se dice de la persona que es sumamente tacaña.
  • No le sueltes la cola aunque te cague la mano. No desfallezcas en el empeño.
  • O todos coludos o todos rabones. Todos por igual, sin establecer preferencias.
  • Pa' comer y pa' coger no hay tontos ni cansados.
  • Comerse la torta antes del recreo. Mantener relaciones sexuales antes del matrimonio.
  • Riñe cuando debas, no cuando bebas.
  • Se acabó la sopa de fideos, nomás quedó la de jodeos. Ya no hay más ayuda. De aquí en adelante, arréglenselas como puedan.
  • Un peso vale más que cien consejos. El peso es la moneda nacional de México.
  • Líbreme Dios de una centella o un rayo, de un burro en el mes de mayo y de un pendejo a caballo. El rayo y la centella son mortales, al burro le llega el celo en la primavera y un mal jinete puede arrollarnos.



1