ANTECEDENTES
Una vez más se trae a colación la necesidad de diversificar la oferta turística de la República Dominicana, la cual lleva más de 30 años con el modelo “sol y playa”. Según las estadistícas confiables de la OMT, los ingresos por el turismo crecen a menor rítmo del promedio caribeño del 11% por lo que todavía no hemos superado los 3 millones de visitantes al año. Con la crisis de los últimos años, el Estado no realizó inversiones significativas para enfrentar la competencia del área -donde domina México- y en la cual han entrado en los últimos años competidores como Cuba -con gran experiencia en el pasado- y Venezuela. Sin embargo, el sector privado hace grandes esfuerzos para competir con nuevas ofertaciones en turismo ecológico, turismo de convenciones y algo de turismo de salud. Por otro lado, es sabido que contamos con un clima favorecedor de las actividades al aire libre con por lo menos 300 días al año, localización cómoda, una interesante variedad de ecosistemas, experiencia e infraestructura turística básicas. Por las circunstancias e idiosincracia dominicanas, las actividades deportivas se practican con entusiasmo en toda la isla, sobre todo el beisbol y el baloncesto. De ahí que la República Dominicana es sin dudas la mejor “fábrica” de peloteros del mundo. El “biotipo” dominicano hace que le sea facil destacar en los deportes, esto, sumado a la naturaleza apasionada caribeña. OBJETIVO Se plantea el aprovechar las características antes señaladas para convertirlas en una ventaja comparativa. ESTRATEGIA Mediante la ofertación de facilidades para la práctica deportiva en todos los niveles posibles, pero sobre todo en el ámbito amateur. Esto permite atraer un mercado adicional de visitantes, con requerimientos razonables, en menor tiempo y menor inversión en Marketing. Deportes marinos Es indudable que habria que comenzar por desarrollar al máximo todas las variedades posibles de deportes o actividades relacionadas al AGUA. En tal sentido—y al ser una isla—contamos además de la línea costera, con ríos, lagunas y lagos donde hacer deporte o aventura. Beisbol En este deporte oriundo de Estados Unidos, y al igual que ellos, pasatiempo nacional, los dominicanos se constituyen en la potencia primaria de deportistas profesionales que trabajan en el beisbol organizado estadounidense. El plan sería invitar a jugar las ligas infantiles/juveniles de Estados Unidos, el Caribe o Japón, usando las facilidades de canchas para beisbol que practicamente tienen cada barrio del país. La atracción es jugar contra los curtidos beisbolistas locales, aún juveniles, por el apasionamiento con que juegan este deporte los dominicanos. O como opción, haciendo uso de las instalaciones con que contamos, en nuestro verano, para juegos de equipos de otros países. Ffutbol Como no es tan popular en el país, pero es el deporte más difundido en el planeta, una manera de atraer jugadores o equipos tendría que ser construyendo —por parte del sector privado—canchas que se conviertan en si en una atracción turística. Esto ademas de las instalaciones especializadas construidas por el Estado en los ultimos años Sugerimos en ese tenor su construcción, por ejemplo, en la costa norte, para aprovechar la infraestructura turística existente. Como las canchas para futbol en esencia son extensiones horizontales grameadas, es posible aprovechar las llanuras costeras en este sentido. El proyecto no presenta dificultades apreciables y la inversión básica inicial no tiene que ser cuantiosa. Deportes no tradicionales En el mundo existen más deportes que se pueden invitar a practicar en la República Dominicana, a excepción naturalmente de los deportes de invierno! Aunque, es posible —en un futuro— incentivar la construcción de instalaciones para usarse por esquiadores/patinadores sobre pistas artificiales en nuestras montañas. En otros términos, se pueden organizar una amplia gama de actividades de las denominadas de “Ecoaventura”, muy en boga hoy en día, donde se aprovechan los atractivos naturales para recorridos en muchos casos monumentales. La idea aquí es organizar este tipo de eventos para su disfrute por una amplia gama de personas. El caso también es que contamos con una formidable inversión en campos de golf -unas 25 en todo el país- muchos con alto atractivo especial en este juego más continuas canchas en construcción. Este deporte atrae una considerable cantidad de visitantes, en particular de norteamérica y donde se recomienda su aprovechamiento al máximo otorgando las mejores facilidades posibles de parte de las autoridades. Deportes de motor He aquí otra gama de posibilidades de una industria millonaria. Nuestra geografía y ecosistemas son idóneos para la practica del motocross, el enduro, los circuitos a campo-traviesa, entre otros. Por igual, es factible el poder interesar inversionistas para la construcción de facilidades de más sofisticación, a manera de atractivo turístico, también con la filosofía de que puedan colocarse a un nivel disfrutable por una gama amplia de personas. Como observación importante, estas características y la experiencia de más de 30 años en las actividades motordeportivas permite ofertarnos a otros países caribeños de amplios recursos financieros como Puerto Rico o Trinidad Tobago que no tienen extensiones territoriales, pero podrían venir a la República Dominicana para estos fines. Campamentos de entrenamiento Otra opción a ofrecer es invitar a las innumerables federaciones, clubes, instituciones o empresas a practicar en el país. Incluso, se tiene conocimiento de las millonarias inversiones que hacen las empresas -nacionales e internacionales- en el desarrollo de productos y accesorios. Para esto se podría pensar en, de nuevo, interesar a inversionistas a construir laboratorios tecnológicos para el deporte. Algún tipo de incentivo especial se podría estructurar (¿zonas francas deportivas?) en este sentido. Skill-O-Ramas La actividad deportiva no tiene que ser solamente competitiva. Una metodología que puede usarse es invitar a participar en ciertos deportes en base a seguir rutinas pre-establecidas. Si se cumplen según ciertos parámetros, el participante es premiado de forma proporcional a su esfuerzo. Las actividades de este tipo son comunes en el escultismo (los boys/girls scouts), especialmente en las grandes reuniones mundiales conocidas como "Jamborees", donde se siguen rutas con diversos grados de dificultad atletica -obviamente seguras- como forma de sana diversion. |
Plan Nacional de Turismo Deportivo |
Ponencia del arquitecto Roberto Mena en seminario sobre turismo en Funglode, febrero 2004 |
Caribe Aventura 2006 |