ªª El amor no es suficiente ... ªª

Por Yushi

Decima Octava Parte

 

-¿Eres tu Ninare?

N: Si, soy yo, estoy aquí contigo, todo va a estar bien, ya lo veraz...

- No siento las piernas, tengo frío...

N: Tranquilo, le ambulancia no tardará en llegar...

 

Ninare despertó sumamente agitada, “él” tenía razón, el chico rubio estaba en lo correcto, realmente nunca había podido superar esa perdida... Nunca había hablado de eso con nadie, la noche anterior había fallado su intento y sabía que debía hacer hasta lo imposible por superarlo. La noche anterior había recibido la visita de ese misterioso joven pero esta vez como una pequeña luciérnaga, y justo cuando comenzaría a hablar de ello, no pudo, su garganta no pronunció una palabra más, un nudo apareció junto con lágrimas, aún no estaba lista para hablar se eso... Trunks interrumpió su meditación matutina con un ruido que solo significaba una cosa... Los chicos le preparaban el desayuno... Sin muchos ánimos a ver el desastre, Ninare se levantó de la cama, en pocos minutos ya se encontraba vestida por lo que se apresuró a llegar a la cocina donde Trunks y Goten peleaban para elegir el sabor del jugo...

G: Nada de eso, el jugo de durazno es el mejor para el desayuno.

T: Que no, el mejor el es de uva.

N: ¿Por qué no hacen el jugo de su preferencia y me dan uno de naranja a mi?

T: ¡Ninare!

N: Buenos días, me duele un poco la cabeza, ¿tendrán un analgésico por aquí?

G: Claro, están en el botiquín.

N: OK, en seguida regreso a ayudarles.

T: Nada de eso, ya todo esta listo...

G: ¡Se quema!... (por descuidados, los panques que tenían comenzaron a quemárseles, Ninare solo comenzó a reír ante la divertida escena interpretada por los 2 chicos que, al borde de la histeria no sabían como apagar el fuego... La mañana pasó tranquila después de eso, alrededor de las 11:00am continuaron con su recorrido, Trunks intentó enseñar a manejar a Trunks llevándose una enorme sorpresa, ya que la chica manejaba perfectamente bien. Y en las propias palabras de Goten, ella manejaba mejor que Trunks. Al atardecer ya se encontraban muy cerca de las ruinas, por lo que optaron por seguir el camino aunque ya hubiese oscurecido, se detuvieron justo frente a la entrada del que hace muchísimo tiempo fuera el castillo de Pilaf...

T: Hemos llegado.

G: Si...

N: ¿Entraremos de una vez?

T: No, no estamos en condiciones, esperaremos a mañana para poder buscar la esfera.

-Ninare... (la chica al escuchar su nombre comenzó a buscar el lugar de donde provenía la voz ya conocida, debía ser el chico rubio, sin poner mucha atención a lo que Goten y Trunks decían ella comenzó a caminar hacia las ruinas seguida por la voz... Trunks al darse cuanta de que ella no le prestaba su atención, camino tras ella y la tomó del brazo, logrando que ella voltease)

T: Ninare, ¿estas bien?

N: Si, solo quería conocer las ruinas, es todo.

T: Lo harás mañana, Goten ya preparó la casa.

N: Trunks, si no te importa, quisiera caminar un rato por las ruinas.

T: Pero ahora no es seguro, esta oscuro y...

N: Se cuidarme sola, no me pasará nada (fue lo que dijo ella con una sonrisa tan convincente que Trunks le permitió dar su paseo nocturno.)

T: Esta bien, pero te estaré esperando  en la puerta.

La chica asintió con la cabeza y segundos después ya se encontraba dentro de las ruinas sin saber a donde dirigirse, solo esperando escuchar nuevamente la voz de ese joven misterioso, camino sin rumbo alguno hasta que comenzó a ver ese resplandor dorado a unos metros de ella, ahí estaba el chico rubio, sentado en una piedra soltando como siempre ese enigmático destello...

- Te estaba esperando.

N: Lo se, oí cuando me llamaste.

- ¿Estas lista para seguir con tu entrenamiento?

N: Si, lo estuve pensando toda la noche y tienes razón, aún no había superado, pero se que con tu ayuda lo lograré... ¡Oye, aun no se cual es tu nombre!

- Pues llámame Son... Pero debemos comenzar, no queremos que Trunks se preocupe por ti.

N: ¿Son?, ¿que clase de nombre es ese?, bueno...

- Comienza... ¿o preferirías revivirlo? (Al escuchar esa palabra, Ninare se sobresaltó mostrando nuevamente el miedo de la noche anterior, pero ya era un poco tarde, Son tronó sus dedos y se remontó años atrás, la noche anterior a la boda de Ninare..)

N: ¡No, por favor no! (Ninare comenzó a temblar de solo ver las calles oscuras...  Son puso su mano sobre el hombro de la chica, transmitiéndole toda la calidez de su resplandor, de inmediato, Ninare comenzó a sentirse protegida y acogida, sabia que nada le pasaría si se encontraba al lado de ese chico rubio, de la esquina siguiente salió una chica muy apurada)

- ¿Esa eres tu?

N: ... Si... (fue lo único que Ninare dijo)

-¿A dónde te diriges?

N: ...No es necesario que te lo diga, por eso me trajiste... (A la joven, los ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, su acompañante sabia perfectamente lo que hacía, al llevarla al pasado le evitaría a ella el contarle detalles y eso la ayudaría para poder superar la perdida de esa noche...)

 

 

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