ªª El amor no es suficiente ... ªª
Por Yushi
Decima
Octava Parte
-¿Eres
tu Ninare?
N:
Si, soy yo, estoy aquí contigo, todo va a estar bien, ya lo veraz...
-
No siento las piernas, tengo frío...
N:
Tranquilo, le ambulancia no tardará en llegar...
Ninare
despertó sumamente agitada, “él” tenía razón, el chico rubio estaba en
lo correcto, realmente nunca había podido superar esa perdida... Nunca había
hablado de eso con nadie, la noche anterior había fallado su intento y sabía
que debía hacer hasta lo imposible por superarlo. La noche anterior había
recibido la visita de ese misterioso joven pero esta vez como una pequeña luciérnaga,
y justo cuando comenzaría a hablar de ello, no pudo, su garganta no pronunció
una palabra más, un nudo apareció junto con lágrimas, aún no estaba lista
para hablar se eso... Trunks interrumpió su meditación matutina con un ruido
que solo significaba una cosa... Los chicos le preparaban el desayuno... Sin
muchos ánimos a ver el desastre, Ninare se levantó de la cama, en pocos
minutos ya se encontraba vestida por lo que se apresuró a llegar a la cocina
donde Trunks y Goten peleaban para elegir el sabor del jugo...
G:
Nada de eso, el jugo de durazno es el mejor para el desayuno.
T:
Que no, el mejor el es de uva.
N:
¿Por qué no hacen el jugo de su preferencia y me dan uno de naranja a mi?
T:
¡Ninare!
N:
Buenos días, me duele un poco la cabeza, ¿tendrán un analgésico por aquí?
G:
Claro, están en el botiquín.
N:
OK, en seguida regreso a ayudarles.
T:
Nada de eso, ya todo esta listo...
G:
¡Se quema!... (por descuidados, los panques que tenían comenzaron a quemárseles,
Ninare solo comenzó a reír ante la divertida escena interpretada por los 2
chicos que, al borde de la histeria no sabían como apagar el fuego... La mañana
pasó tranquila después de eso, alrededor de las 11:00am continuaron con su
recorrido, Trunks intentó enseñar a manejar a Trunks llevándose una enorme
sorpresa, ya que la chica manejaba perfectamente bien. Y en las propias palabras
de Goten, ella manejaba mejor que Trunks. Al atardecer ya se encontraban muy
cerca de las ruinas, por lo que optaron por seguir el camino aunque ya hubiese
oscurecido, se detuvieron justo frente a la entrada del que hace muchísimo
tiempo fuera el castillo de Pilaf...
T:
Hemos llegado.
G:
Si...
N:
¿Entraremos de una vez?
T:
No, no estamos en condiciones, esperaremos a mañana para poder buscar la
esfera.
-Ninare...
(la chica al escuchar su nombre comenzó a buscar el lugar de donde provenía la
voz ya conocida, debía ser el chico rubio, sin poner mucha atención a lo que
Goten y Trunks decían ella comenzó a caminar hacia las ruinas seguida por la
voz... Trunks al darse cuanta de que ella no le prestaba su atención, camino
tras ella y la tomó del brazo, logrando que ella voltease)
T:
Ninare, ¿estas bien?
N:
Si, solo quería conocer las ruinas, es todo.
T:
Lo harás mañana, Goten ya preparó la casa.
N:
Trunks, si no te importa, quisiera caminar un rato por las ruinas.
T:
Pero ahora no es seguro, esta oscuro y...
N:
Se cuidarme sola, no me pasará nada (fue lo que dijo ella con una sonrisa tan
convincente que Trunks le permitió dar su paseo nocturno.)
T:
Esta bien, pero te estaré esperando en
la puerta.
La
chica asintió con la cabeza y segundos después ya se encontraba dentro de las
ruinas sin saber a donde dirigirse, solo esperando escuchar nuevamente la voz de
ese joven misterioso, camino sin rumbo alguno hasta que comenzó a ver ese
resplandor dorado a unos metros de ella, ahí estaba el chico rubio, sentado en
una piedra soltando como siempre ese enigmático destello...
-
Te estaba esperando.
N:
Lo se, oí cuando me llamaste.
-
¿Estas lista para seguir con tu entrenamiento?
N:
Si, lo estuve pensando toda la noche y tienes razón, aún no había superado,
pero se que con tu ayuda lo lograré... ¡Oye, aun no se cual es tu nombre!
-
Pues llámame Son... Pero debemos comenzar, no queremos que Trunks se preocupe
por ti.
N:
¿Son?, ¿que clase de nombre es ese?, bueno...
-
Comienza... ¿o preferirías revivirlo? (Al escuchar esa palabra, Ninare se
sobresaltó mostrando nuevamente el miedo de la noche anterior, pero ya era un
poco tarde, Son tronó sus dedos y se remontó años atrás, la noche anterior a
la boda de Ninare..)
N:
¡No, por favor no! (Ninare comenzó a temblar de solo ver las calles oscuras... Son puso su mano sobre el hombro de la chica, transmitiéndole
toda la calidez de su resplandor, de inmediato, Ninare comenzó a sentirse
protegida y acogida, sabia que nada le pasaría si se encontraba al lado de ese
chico rubio, de la esquina siguiente salió una chica muy apurada)
-
¿Esa eres tu?
N:
... Si... (fue lo único que Ninare dijo)
-¿A dónde te diriges?
N: ...No es necesario que te lo diga, por eso me trajiste... (A la joven, los ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, su acompañante sabia perfectamente lo que hacía, al llevarla al pasado le evitaría a ella el contarle detalles y eso la ayudaría para poder superar la perdida de esa noche...)