"Razones para construir juntos"
Revista electrónica semanal, Puebla, México, año 1, núm. 4, 12 de septiembre de 2004
Política - Sociedad - Cultura
Sociedad y desarrollo
EL BONO DEMOGRÁFICO [tercera parte]
Otra propuesta considerando varios factores

¿a dónde va México?
Quizás este sea el problema más importante de nuestra nación. Poder responder a esta pregunta manifiesta descubrir la vida de toda la sociedad, su pasado y sus aspiraciones. Parece que sólo nos planteamos la meta de seguir los mismos pasos de los países desarrollados, sin más: sólo porque se les admira. Pero ¿cuál es nuestra vocación como pueblo? El latir personal y unido de todos los mexicanos dará la respuesta. Entonces el rostro de México se verá más claro, en los rostros de todos mexicanos, incluyendo sus pobres, los pequeños, incapacitados, viejos, enfermos; ¿son un estorbo o contienen otro tipo de riqueza, inconvencional, trascendente en las circunstancias y tiempo? La respuesta positiva posibilitará el reconocimiento de toda nuestra riqueza. Ante todo la respuesta es de índole cultural. De ahí la importancia que significa consultar la sociedad.

Consultar la sociedad. De una forma unilateral, bien sea por convencimiento de nuestros políticos desde los 70's o por imposición de organismos internacionales se adoptó la política poblacional de disminución de la natalidad (hoy por hoy la única política de estado transexenal), pero que no tomó en consideración la sociedad mexicana, su cultura, las alternativas ante las presiones económicas reales, etc. Se apoyaron programas con métodos anticonceptivos, campañas de difusión para postergar la edad al matrimonio y al nacimiento del primer hijo, así como la esterilización de las mujeres en clínicas públicas (muchas veces obtenida con engaños y atropellos a la libertad). Todo "bien planificado" pero sin incluir otros factores como el crear los empleos necesarios y bien pagados, o crear las estrategias más eficaces de formación y utilización de los recursos humanos disponibles.
La definición de estas políticas tendrá que hacerse consultando la sociedad, no sólo a los mismos notables expertos demógrafos de siempre, en las distintas implicaciones, además económicas. Tiene que consultarse a todos los grupos representativos de la sociedad mexicana.


Revalorar la persona. Reconocer que la sociedad y Estado, en general, se deben a la persona. Descubrir que el potencial y riqueza de cada persona, cuando se dan las condiciones para el protagonismo de su libertad, es la verdadera riqueza de la sociedad. Por asumir ciertos prejuicios les impide una apertura para reconocer el valor de la persona, asumiendo por tanto posiciones sesgadas como el disminuir a toda costa la tasa de natalidad,  y sin embargo países como Francia y Alemania están tratando de revertir esta tendencia por los excesivos costos inherentes a este tipo de políticas.

Sinergia e integración de las acciones. Partir de nuestras realidad, por ejemplo, hoy por hoy, existe el beneficio del bono demográfico, entonces aprovecharlo. Buscar para ello la sincronización de acciones importantes como economía con la educación y la salud. Implicando en ello la participación de la propia sociedad.

Agenda nacional. La integración de la mayor parte de la población a la economía es un asunto de interés nacional. Al gobierno le corresponde crear las condiciones para que la propia sociedad se manifieste en este sentido y así generar las políticas públicas que orienten las acciones de la sociedad.


[El autor es funcionario de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno Federal]
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